sábado, 26 de septiembre de 2009

La Belleza




Hay una anécdota que he contado alguna vez a mis hermanos de comunidad,
y que hoy quiero traer aquí, porque a mí, en su día,
aparte de hacerme "gracia", me ayudó a pensar...

Victoria debía tener unos cinco o seis años, y hubo un tiempo largo
en que cuando la abrazaba, o le daba un beso, siempre le decía...

-¿Y tú, por qué eres tan bonita?

ella, se me quedaba mirando, y no contestaba nada...
así que yo le daba la respuesta:

-"Porque Dios te ha hecho así".

A la niña aquello se le debío quedar grabado a su manera,
y un día, cuando
le pregunté, en medio del achuchón...

-¿Y tú, porqué eres tan bonita?

Ella, ni corta ni perezosa, me espetó, con una gran sonrisa:

-"Porque Dios me ha nacido".

Me acuerdo que entonces solté una enorme carcajada, pero luego,
pensándolo detenidamente, me he dado cuenta de que
esa frase de mi hija, tiene mucha "enjundia".

"Dios me ha nacido"...

Es verdad que cuando Dios Padre te nace,
te regala la belleza...
porque tú, yo, cualquiera que se deje hacer por El,
participa de Su Belleza.

Conozco a unas cuantas personas, a las que la paz y
la alegría que les brota por los ojos,
les hace hermosas...
y esa paz va intimamente ligada a haberse fiado de
Quien no defrauda. Ese descanso en el Señor de tu vida,
es el que da la belleza.

Y esto va más allá de ser guapo o estiloso,
es una belleza que nace del corazón,
que acoge, abraza, sirve...

Hace poco tuvimos una experiencia de este tipo.

Pasamos un dia en el campo con Enrique y Nuria y
sus diez hijos, no hicimos nada extraordinario...

si no se considera extraordinario compartir tu tiempo,
tus vivencias, tu alegría, tu fe... con unos -casi- desconocidos,
que eramos nosotros...

nos abrieron su vida, su casa, y nos sentimos acogidos...
cuando terminó el día me encontraba feliz,
porque sabía que había tocado la Belleza.


Esta belleza (fruto del amor de Dios) es la que no deja
indiferente a nadie,
y es la que cambia a las personas
que se dejan tocar por ella.

Creo firmemente que para tocar esa Belleza he de
dejarme empapar por Su Palabra, y además, comer
Su carne, y beber Su sangre. Hacerme una con El.

Pero volviendo a la Belleza de la Palabra,
dice la Escritura que es como espada afilada que cala
hasta lo más profundo...
en otro lugar, dice que la Palabra es como lluvia fina
que empapa
la tierra -yo- y no se vuelve de vacío,
sino que la fecunda...

Esto sólo quiero, Tu Palabra, tu Palabra en mis entrañas.

Realmente quien se asoma con temblor a la Palabra de
Dios, descubre una sabiduría inaudita... una Belleza
sobrecogedora.

Creo que esta Belleza es el Espíritu Santo, derramado...

Es lo que dice San Pablo, el Espíritu del Señor, ratifica a mi
espíritu, que Cristo, el crucificado, es la Verdad...

es decir, que se puede pasar por la cruz
con paz.
Que el sufrimiento no te mata... te doblega, sí,
te hace mirar hacia Arriba...
pero lo que realmente te mata es el pecado.
Ese es el que te quita, me quita, la belleza...


Postdata: Ya sé que esta palabra "pecado" no tiene buena audiencia,
sin embargo el pecado no es más que la ausencia de Dios en mi vida.
La ausencia de la Belleza.
La ausencia del sentido profundo de mi historia,
el desconocimiento de que la muerte ya ha sido vencida.

Ánimo, que la Belleza, que es Cristo, está resucitado.
Y nosotros también resucitaremos.

jueves, 17 de septiembre de 2009

¿Qué es ser cristiano?

Necesitaba que me volviesen a proclamar el kerigma, el anuncio de la buena noticia,
que Cristo está vivo, que ha muerto por mí, y me ama. Lo necesitaba interiormente.
Por eso he recurrido a You tube, y ahí, entre videos y videos, he encontrado esta
catequesis de Kiko Argüello, iniciador del Camino, que me ha llenado de alegría.


Anhelándote

Así me encuentro yo. Anhelándote. Buscándote. Ansiando encontrarte...
Me ha encantado este vídeo, que me acerca a mis raices, a Cristo mismo.
Que lo disfrutéis.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Bienaventurados los perseguidos


Hacía tiempo que no quedábamos con mi amiga Lucía y su marido... ayer nos
juntamos las dos familias con su respectiva prole (trece chavales en total) y
pasamos la tarde del viernes en el parque Juan Carlos I, aquí en Madrid.

Al principio nuestros hijos mayores se mostraron reacios al "plan"... no les
apetecía pasar la tarde con niños más pequeños que ellos... con padres
que "hablan de sus cosas"... aburridos... teniendo en casa el ordenador,
la consola, la tele... etc, etc.
Vinieron obligados, pero se les pasó el mosqueo en cuanto vieron las tirolinas,
las bicis, la pirámide de cuerdas... el tren (gratuito) que recorría todo el parque...

Lucía y yo hablamos largo y tendido de nuestras cosas... ella es profesora
de instituto, y me contó algo de su vida personal que yo desconocía..
lleva varios años en un Instituto deToledo donde sus compañeros
le hacen la vida imposible...

-Estoy sometida a una presión muy fuerte... no te digo más que el primer
día que pisé ese Instituto tenían planeado repartir preservativos
entre los alumnos... alumnos que en primero de ESO tienen doce años...
naturalmente, me opuse.
La mayoría de los profesores son de ideología
de izquierdas,
bastante radicales...
y manipulan a los chavales descaradamente.

-En el consejo escolar he mostrado mi postura discrepante
en varias ocasiones... ellos me dicen que hago proselitismo
pero, sencillamente, lo que hago es no seguirles el juego...

Mi amiga es creyente, católica para más señas, y claro, una no se quita
el traje de cristiana, y se pone el de profesora de instituto público
así como así... la condición de cristiano abarca todas las facetas de
la vida, también la laboral, así que la entiendo perfectamente.
Hay circunstancias por las que no se puede pasar de puntillas.

Lucía no es una persona visceral, esto lo digo, para los que ya la estén
tachando de "retrógrada", lo que ocurre es que a veces la verdad,
que nos hace libres, también nos cierra puertas...

Creo que los cristianos tenemos derecho a expresar nuestra forma
de entender la vida, tenemos
no sólo el derecho, sino también la obligación de proponer otra
forma de ver las cosas, según Jesucristo.

Y esto se puede hacer (o se debería poder hacer) en un Estado
aconfesional como el nuestro,
que no laico, como dicen algunos.

En democracia se debieran aceptar de buen grado todas las propuestas,
también las que vienen de parte de los cristianos. Y éstos no debieran
ser perseguidos, vilipendiados o ignorados, desde las instituciones
públicas, sencillamente, por mostrar su forma de concebir el mundo.

Mi amiga es profesora de filosofía, y se está jugando su puesto
de trabajo, por ofrecer a sus alumnos una esperanza.

-Yo como profesora trato de abrirles la mente, el pensamiento,
que razonen, que conozcan... que valoren lo que es la Persona humana...
que se valoren a sí mismos...que conozcan a los distintos filósofos
de todos los tiempos... cómo se acercaron ellos a la gran pregunta:
¿Existe Dios? ¿Por qué estoy aqui?...

Pero me encuentro con la irracionalidad,
con el pensamiento dominante, con el desprecio.

-¿Y no hay nadie, ningún profesor que te apoye?

-Ninguno. Hay algunos que no están de acuerdo con estos otros,
pero les siguen la corriente, no se significan, temen perder su
puesto de trabajo, su consideración personal...

Yo lo he pasado muy mal... casi me cuesta una enfermedad, ahora,
me pongo todos los días, antes de ir a trabajar, "la malla y el
escudo"...es una lucha continua...
pero de este Instituto no me voy,
mis alumnos me respetan, me aprecian,
saben que trabajo mucho por ellos, les he organizado conferencias,
he traido personajes de primera fila al Instituto,
me preparo las clases a conciencia...
sinceramente, creo tengo una misión que hacer allí,
la de ser luz en medio de la oscuridad. Y no puedo defraudarles.

Tras escuchar todo lo que me decía, y cómo le habían hecho el vacío... me
acordé de las palabras del cardenal de Perú, don Luis Cipriani,
quien señalaba en una entrevista reciente:


"El Papa Benedicto XVI, al igual que Juan Pablo II, ambos en diferente
modo, están llamando a todos, cardenales, obispos, sacerdotes,
religiosos,
y por supuesto, laicos, a no tener miedo a lanzarnos a
ese martirio de la cruz:
la cruz del que no tiene miedo de afirmar
la verdad en el trabajo,
en la política, en la economía (...).

Necesitamos santos, que caminando por las calles y dirigiendo
sus familias,
y trabajando en los oficios más humildes o siendo
grandes economistas o políticos,
irradien una luz tan fuerte,
su sal sea de tal sabor,
que volvamos a ver esa primavera
de la que nos hablaba Juan Pablo II,
de hogares, de escuelas.

No es una utopía, es una posibilidad al alcance de la santidad.
Si no tomamos la decisión de ser santos, no entenderemos

el mensaje de San Pablo".

Mi amiga creo que ha tomado la decisión firme
de ser santa, y yo la
respeto por ello.

"Bienaventurados los que son perseguidos
por causa de la justicia,

porque de ellos será el reino de los cielos".