miércoles, 29 de septiembre de 2010

"Dejaos reconciliar con Dios"

De vez en cuando necesito que me recuerden qué es lo importante, y qué lo accesorio. Lo principal, y lo que me da la vida es que soy Hija de Dios, y que Él me ama sin medida... sabiendo esto, y siendo consciente de esto, de que El me quiere y ha dado su vida por mí, para que tenga Vida y la tenga en abundancia (y desde "ya", aquí, en la tierra, y después en su Presencia); sabiendo esto, digo, ya pueden venir los problemas o las dificultades, que el Señor está conmigo.
Hoy traigo aquí este video, uno de tantos, en el que se anuncia el Kerigma, la victoria de Cristo sobre la Muerte, que murió por mí (y por ti), para que ya no vivamos más para nosotros, sino para aquel que murió y resucitó...
porque creo que es fundamental para la propia vida cristiana tener esto muy presente, para  andar, todos los dias, sobre las aguas de la muerte. Os animo a que veais todas las partes de este Encuentro en Youtube.

 

sábado, 25 de septiembre de 2010

santo sin ñoñerías

Ayer estuvimos viendo Jose Manuel y yo (más nuestra hija Victoria) una pelí sobre san Juan Bosco, y la verdad es que me sorprendió. Es una producción italiana, y la recomiendo a todos aquellos que quieran acercar a sus hijos la idea de que ser santo no es imposible. Está  al alcance de nuestra mano.Sólo hay que  querer, después Dios dará las ocasiones para vivir lo ordinario de forma extraordinaria, es decir, amando. Todo esto lo explica Juan Bosco a Domingo Savio, uno de sus chicos, que será  mucho más tarde proclamado santo por la Iglesia.

Esta peli no cae en la ñoñería (y mira que esto es complicado, cuando se trata de narrar la vida de un santo). Al contrario, muestra la realidad sin tapujos: dos chavales que se escapan en la primera salida (vigilada por don Bosco) de la cárcel... la ejecución de uno de sus muchachos tras robar y asesinar a un hombre...
pero también se muestra cómo cambian las actitudes y las formas de pensar de más de cien chicos de la calle, a los que Juan Bosco acoge en lo que él llamó su Oratorio. Se ve también cómo el cólera diezma a la población, y cómo estos chavales medio delincuentes en un principio, se vuelcan en ayudar a los enfermos y moribundos. Hay una cosa que a mí me parece fundamental, cómo Juan Bosco está sostenido en todo tiempo por la oración... él consulta a Cristo, y éste le muestra el camino.

Y una frase que la apunto para mí: "estos chicos no necesitan palos, sino mucho amor".
(No es que yo esté dando palos a diestra y siniestra, ya me entendéis, pero veo que a veces no sé acercarme a mis hijos, les juzgo sobremanera, estoy como un "apuntador",  llevándoles la cuenta de todo lo que hacen mal,  y no entro en la caridad, no me pongo en sus pieles y trato de ver la vida desde su perspectiva.
Me sobran gritos y me faltan abrazos, sobre todo con los mayores.


Creo que después de ver esta peli me voy a empapar de las enseñanzas de este santo (fundador de los Salesianos). Puede ayudarme a aterrizar respecto a cómo educar a mis hijos.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

científico ex-ateo habla sobre sus investigaciones

 Es un vídeo largo, pero merece la pena. Os sorprenderá, como me ha sorprendido a mí; tanto, que a quien tenga tiempo, le animo a ver la conferencia entera en Youtube, no le defraudará.


martes, 14 de septiembre de 2010

Transparente


Acabo de despedirme de Jose Antonio, que ha sido enviado a Roma, y me he quedado como cuando a una teje una prenda y le "cortan la trama", que diría el salmista. Me explico. Jose Antonio es paulino y además mi jefe, o mejor dicho, lo era, (aún no sabemos quién lo sustituirá), pero al margen de esta minucia, Jose Antonio es, o al menos yo lo considero así, un amigo querido. Para mí ha sido y es una persona entrañable, una de estas personas con las que te sientes a gusto. Llevamos un año trabajando juntos de nuevo, después de un considerable lapso de tiempo durante el que he dado a luz siete veces; y cuando después de trece años empezábamos a retomar todo lo andado, va y se va. Le envían a Roma con otro cometido, por tiempo indefinido. Para él ha sido doloroso, y para los que nos hemos quedado aquí, sin él, también.


Recuerdo que una vez le dije: -Me han regalado en la parroquia un cuadro de la Virgen María muy bonito, pero está algo deteriorado, tiene una mancha oscura que no me convence... no sé qué hacer con él. ¡No lo voy a tirar!

Él me contestó: -Tráemelo. Veré si lo puedo arreglar.

-¿Tú pintas?
-Sí, en mis ratos libres.

Pasó el tiempo, y el cuadro entró en el olvido... me fui de la revista. El cuadro ha estado con él trece años... un día del año pasado, recién llegada de nuevo a san Pablo, Jose Antonio me enseñó un cuadro que traía bajo el brazo:

-¿Te acuerdas de este cuadro? me dijo. Lo he tenido en mi habitación todos estos años, lo he retocado mil veces, no me convencía cómo quedaba, pero al fin lo he conseguido, aquí lo tienes, como nuevo.

María estaba preciosa. Me encantó la dedicación que había puesto en aquel cuadro. Así es él. Cuida los detalles, que son expresiones del amor que uno lleva dentro. Le conozco desde hace ¿diecinueve años? (¡qué barbaridad!), cuando él  maquetaba Familia Cristiana y yo estaba de redactora en la revista. Recuerdo que entonces me sentaba en su mesa y tomaba decisiones, fíjate tú, sobre qué foto me gustaba más, qué colores elegir para el título, etc. y él aceptaba sin rechistar mis sugerencias... eso sí que es ser humilde, y lo demás es tontería.

Es un rara avis, dado los tiempos que corren, porque sabe escuchar. Me decía otro paulino que "cuando hablas con Jose Antonio se para el tiempo; aunque tenga mucho que hacer, te trata como si fueras lo más urgente para él en ese momento". Y esto, que yo lo tengo más que comprobado, da idea de la talla de su persona. El año pasado le invitamos Jose Manuel y yo a nuestra proclamación del Credo en la parroquia, y allí estuvo junto a otros paulinos. Hoy me alegro enormemente de haberlo invitado, porque conoció todo lo que hemos sufrido hasta encontrarnos con Cristo, conoció nuestra historia más íntima, y esto forja la verdadera amistad.

Con él me ha pasado lo que pasa cuando una se encuentra con una persona transparente, sin dobleces, y se hace amiga de ella; que esa amistad ya es para siempre. "Vendrán los torrentes, vendrán los vientos, y azotarán contra la casa, pero no será derribada porque está cimentada sobre roca"; este evangelio, que fue el que elegimos Jose Manuel y yo para nuestra boda, y que en aquella ocasión proclamó Jose Antonio desde el atril, refiriéndose a nuestro matrimonio, esto mismo lo digo yo hoy referido a él: este lazo que nos une está cimentado en Dios, y eso no hay quien lo mueva.
(Y ya te puedes ir a Roma, o a África, si llega el caso, que cuando el corazón es fiel, no hay lugar para la distancia).

P.D. ¿Por qué se va todo el mundo?

lunes, 6 de septiembre de 2010

Estais todos muy tristes


Ayer fuimos a llevar a Sara al aeropuerto. Sara -amiga de mi hija Rocío- junto a su familia (son diez hermanos más su padre y su madre) se van de misión a un pueblo de Austria. Se quedó a dormir en casa por aquello de apurar hasta el último momento el estar junto a Rocío.


La verdad es que esta separación nos has tocado a todos: desde el mayor de mis hijos hasta la más pequeña (con uso de razón) es decir, hasta Inés, pasando por José Manuel, mi marido.


Han sido dos años cortos, pero intensos. Los Dávila vinieron a España hace dos años después de haber estado de misión otros cinco en un país asiático del que obvio el nombre porque la situación allí no es muy acogedora para los cristianos. Cuando llegaron a Madrid no tenían casa, ni trabajo, ni colegios, ni coche, ni nada... y según ellos cuentan, vieron milagro tras milagro cómo todo iba colocándose en su lugar poco a poco... el primer año fue duro, también porque lo que les trajo de vuelta fue el cáncer de uno de sus hijos pequeños.


Gracias a Dios este crío ya está bien. Y ahora, cuando ya estaban asentados, e "instalados" en el mundo, en la comodidad, en un trabajo interesante profesionalmente, en unos colegios, en una casa grande... ahora, el Señor les ha vuelto a llamar, y para asombro de todos, lo han vuelto a dejar todo de nuevo y han emprendido la marcha.


¿Por qué? "Porque el Señor nos ha rescatado tantas veces de la muerte que no podemos decirle que no". También porque quieren que sus hijos "tengan experiencia de Dios". Y aquí, entre tantos ídolos, esto es más difícil. Porque de alguna forma han visto que aquí, en Madrid, sus hijos estaban dispersándose interiormente, buscando la vida donde no está, en cosas que no dan la felicidad.


"En la misión todo es más fácil", decía Jasnagüra, la mayor de las hijas, durante la eucaristía-envío de esta familia a la misión en Austria:



-"La verdad es que los que os quedáis aquí, en la retaguardia, lo tenéis más difícil"; esa parecía ser la idea que nos querían transmitir los hijos, porque Loreto, con once años, con la sonrisa en la boca y con esa mirada transparente de los niños, comentaba una cosa "muy simple" según ella:


- "yo he notado que cuando estaba en ... (país asiático) tenía más Espíritu Santo... desde que estoy aquí, estoy más triste... tengo menos Espíritu, y no es por ofender, también veo que vosotros estáis tristes, os falta alegría".



Y esta es una verdad como un templo. La misión lleva consigo la entrega, el desprendimiento de uno mismo, y esto trae aparejada la alegría, la fe, la confianza en Dios... a mí esta familia me ha tocado el corazón.



Ayer, en las laudes del domingo, acabamos todos llorando, porque cada uno de nosotros ha tenido su experiencia particular con alguno de ellos en concreto y con todos en general. Yo lo que he visto es que esta familia tiene alegría, están siempre con la sonrisa en la boca, son generosos sin medida, hemos ido a su casa este verano muchas veces, nos hemos bañado en su piscina, hemos cenado con ellos, hemos compartido y siempre he salido reconfortada.


Recuerdo que Nazareth se sorprendía de la generosidad de Sara, que invitó a todos mis hijos a la Aquopolis con un dinero que le habían dado sus abuelos para ella. Jose y Miguel han experimentado lo que es subir a la montaña gracias a la inquietud de Jasnagura por la naturaleza. Gracias a Jasnagura, Miguel este verano ha dejado de lado horas y horas delante de la pantalla del ordenador, y las ha sustituido por horas pedaleando en bici.


Este verano, los Dávila-Lasso nos lo hemos pasado genial. Unos han venido a dormir a nuestra casa, y otros han ido a dormir a la suya. Todo esto ha sido una bendición enorme. Y habrá que ver que quiere Dios decirnos a nuestra familia con todo esto, porque ahora mismo todos estamos "tocados".


Úrsula, la madre, me decía en el aeropuerto: "Ha sido muy bonito todo lo que hemos compartido... nuestros hijos y los vuestros...". A mí sólo me salía un ¡ay!... sólo pude abrazarla y darle las gracias.



Teresa, en el aeropuerto, le regaló a Loreto una pulsera suya y le dio una carta, Loreto le dijo con su sonrisa de oreja a oreja: "Muchas gracias Teresa... muchas gracias... de premio, te doy un paseo en el carrito de las maletas"; y cuando se despidieron la cogió del brazo y la decía: "venga, vente con nosotros, dejales a ellos ahí". Teresa, el domingo, después de las Laudes, estuvo llorando sin parar en su cama, y casi sin poder articular palabra me dijo que no quería que se fueran a Austria.


Victoria también estaba desconsolada... Miguel tenía los ojos rojos...
Rocío y los demás (a excepción de Nazareth, que dice que "de eso ni hablar") nos decían a José Manuel y a mí que ellos querían irse de misión. Y lo decían en serio.