sábado, 29 de junio de 2013

Evangelio: ¿Quién dice la gente que soy yo?

Al llegar Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el hijo del hombre?” Ellos le dijeron: “Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas”. Él les dijo: “Vosotros, ¿quién decís que soy yo?” Simón tomó la palabra y dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús le respondió: “Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque eso no te lo ha revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Te daré las llaves del reino de Dios; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos”. (Mt.16, 13-19)

Jesús hoy también podría preguntarme a mí o a ti: ¿Quién dice la gente que soy yo? Y seguro que le diríamos: pues unos dicen que eres un revolucionario, otros, que un taumaturgo, otros opinan que eres una persona muy inteligente, con una gran sensibilidad humana, que cambió el curso de la historia, otros...
-Y vosotros, los que habéis comido a mi mesa, habéis recibido mi Palabra, os he escuchado en vuestras necesidades... ¿Quien decís que soy yo?
Y entonces, tendremos que echar la vista atrás, para responder a esta pregunta de Jesús: ¿Cómo era yo antes de encontrarme con Él? ¿Él me ha cambiado la vida? ¿Verdaderamente creo que tiene poder sobre la vida y la muerte? ¿He visto que ha intervenido en mi historia personal, que me ha sacado de tal o cual situación angustiosa, sin salida?
Conviene rememorar la historia personal de vez en cuando, para ver que es cierto que el Señor actúa en la vida de cada uno de nosotros. Él nos conoce y nos llama a cada uno por nuestro nombre. Victoria, José, Inés, Luis, Almudena... somos únicos e irrepetibles para él. Y además somos sus ovejas, ovejas de su rebaño. Nos ha elegido -igual que hizo con los primeros discípulos- no sabemos por qué motivo, pero vibramos al oír su voz... ¿no latía nuestro corazón mientras le oíamos explicarnos las Escrituras? decían los de Emaús, y nosotros, también lo decimos. Se ruboriza nuestro interior cuando estamos en su Presencia. No se puede explicar, pero es así, interiormente sabemos, tenemos la certeza de que somos suyos, ovejas que sólo descansan en el regazo de su pastor. Y por si quedara algún atisbo de duda, Él nos lo reafirma: “Yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí”.

Entonces, después de este repaso por la historia propia, donde veremos que Él y nadie más me libró de tal esclavitud, que Él y nadie más me sostuvo en tal prueba, que Él y nadie más fue fiel... entonces, digo, le diremos primero: Señor, ¿adónde vamos a ir si sólo Tú tienes palabras de vida eterna? Si el único que nos sostiene en nuestra lucha diaria eres tú... sabemos que con tu gracia lo podemos todo, y que sin ti, todo se vuelve nada y vacío. Verdaderamente, escúchalo de nuestros labios, eres el Hijo de Dios vivo, lo experimentamos día sí y día también. Nos cuidas como a la niña de tus ojos. ¿Cómo vamos a dudar de ti, de tu amor? Después, como Pedro, le diremos al oído, para que nadie más se entere, como una confidencia: Señor tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero. 

miércoles, 26 de junio de 2013

“Dios tiene mucho humor”

Un musical y un Club de la Comedia para sufragar la JMJ de Brasil.




Verdaderamente estos jóvenes de la parroquia de San José, hacen las cosas con primor. Hará dos ó tres semanas representaron en el colegio de los Maristas de Chamberí (Madrid) la quinta entrega del musical Tradición –adaptación del Violinista sobre el tejado-; ahora, en un colegio de la calle García Noblejas se atreven con la tercera edición de un sui generis Club de la Comedia. Ambas representaciones han sido un clamoroso éxito. ¿Y qué es lo que tienen de especial estos eventos? Independientemente de que la finalidad es recaudar dinero para sufragar los gastos de la próxima Jornada Mundial de la Juventud a Río de Janeiro, además, digo, ocurre algo poco usual: La persona que asiste a esta obra (musical o monólogo) se siente querida. Sí, como lo leen, parece una tontería lo que digo, pero es así. Estos jóvenes han cuidado hasta el último detalle, y quienes acuden a cualquiera de estas representaciones así lo perciben. De momento, reciben al personal con una alfombra roja, después, photocall - si lo deseas, una foto inmortalizará tu paso por el evento-, y no falta la copita de vino, la pastita y el regalo de despedida (en el musical) o los aperitivos y refrescos en mesa con mantel blanco -¡y vela!- (en el monólogo) mientras en el escenario se interpreta la vida misma.


 La asociación de jóvenes de San José tiene ya doce años de vida, pero será a partir de los preparativos del Encuentro de Sidney (JMJ 2008) cuando dicha asociación organice una serie de actividades lúdicas con el fin de sufragar los gastos relacionados con el viaje de los jóvenes a las distintas Jornadas Mundiales de la Juventud. Este Club de la Comedia al que ha asistido Buenanueva es la última representación que se hace antes de la JMJ de Río; y sobre toda esta experiencia previa al Encuentro con el Papa, hemos hablado con Javier Olías (28 años), Miguel Angel Olías (27 años), Eduardo Amador (20 años), Pepe Gutiérrez (23 años) y Manuel Lara (21 años), los protagonistas de este Club de la Comedia

. -¿Se puede evangelizar a través de un monólogo?

-Miguel Ángel: Se puede evangelizar a través de cualquier quehacer de la vida, tanto de ocio como de trabajo. Y tengo comprobado con mi historia personal, que Dios tiene mucho sentido del humor. Podría contar muchísimas anécdotas en este sentido… -Pepe: Los catequistas siempre nos han dicho: Si hacéis las cosas con amor, están bien hechas. Pongo un ejemplo, cuando hemos representado el musical Tradición, antes de empezar nos reuníamos todos y como motivación, nos decíamos: Vamos a demostrar que haciendo las cosas con amor, y haciéndolas bien, se evangeliza. Porque todo esto lo hacemos como servicio a la Iglesia, dando gratis lo que hemos recibido gratis (ese es uno de nuestros eslóganes). En el musical no hemos cobrado entrada, nos hemos fiado de la buena voluntad de la gente que ha acudido a verlo; y tengo que decir que en cinco representaciones han venido 2000 personas, y se ha recaudado gratamente…). Una de las experiencias que más me ha impresionado ha sido la de una familia a la que invité personalmente –doy clase de música a sus hijos-, la cual, después de ver el musical -sin ser ellos cristianos ni dar yo más explicaciones- me escribió diciendo que la fuerza con la que tantos jóvenes se movían a favor de la Iglesia, les había fortalecido como familia… en el musical se habla de una familia hebrea a la que los rusos oprimen… no hay cristianos, pero da igual, la cosa es hacerlo bien, porque lo hacemos por amor, y gratis.

 -Vosotros, Javier y Ángel, sois hermanos, y ahora vais a imitar a Les Luthiers…

Javier: -Sí, nosotros somos los teloneros (risas). Estos sketches que hoy vamos a hacer, los representamos en casa desde hace muchísimos años… hemos crecido con Les Luthiers. Tengo que decir que yo hago teatro en una compañía amateur que se llama Barbieri, y que la dirige Enrique Jardiel. No es una compañía profesional; se autofinancia con las recaudaciones y los actores no cobramos nada, trabajamos por amor al arte, pero estoy aprendiendo muchísimo. Cada nueva obra es un aprendizaje nuevo.

 Miguel Angel: Nosotros, aprendimos a hablar con Les Luthiers .Realmente subimos al escenarios y nos convertimos en argentinos (risas). Javier y yo tenemos tablas, hemos estado también hace unos años cantando en un grupo a capela; en el escenario hay cierta complicidad entre nosotros…

Javier: No hay miedo escénico.

Miguel A.: El miedo sólo hasta subir la escalera del escenario, después ya no.

 -¿Casan bien el humor y el ser cristiano?

 Pepe: Perfectamente. Yo personalmente siempre le he sacado la puntillita de humor a todo. En el fondo, el humor lo que hace es dar felicidad. Y si la gente sale feliz de aquí, después de haber estado escuchando durante hora y media en un entorno cristiano cosas que nos pasan cotidianamente -sin tener que hablar de tetas y demás partes nobles-, pues estupendo. Eso es lo que pretende este Club de la Comedia.

-¿Por qué queréis ir a la JMJ de Río de Janeiro?

-Eduardo: Yo quiero ir a la JMJ porque pienso que peregrinar es una manera de abrir el corazón; allí recibiré alguna Palabra de parte de Dios que me ayudará en mi vida diaria. Esto ya lo experimenté en Amsterdam, la primera peregrinación a la que fui (previa a la de Colonia); en esa ocasión viví una experiencia religiosa muy fuerte, y no fui porque quisiera sino porque mis padres decidieron que era bueno para mí. Ahora quiero ir a Brasil porque pienso que el Señor habla cuando te pones en camino, y el peregrinar, alejándome de todo ese “ruido” de la vida cotidiana, puede facilitar que el Señor me toque el corazón. También veo que es un momento de mi vida importante de cara a la carrera, de cara a ver la vocación personal; creo que es importante esta peregrinación.

 -Manuel: Tal vez mi mayor motivación venga de que hace dos años viví la JMJ de Madrid muy intensamente como voluntario. Nosotros éramos los que acogíamos a la gente, ese espíritu de servicio, de obediencia, de trabajo… hizo que me metiera de lleno en la JMJ y que disfrutara mucho más de todo el Encuentro. Pude escuchar más atentamente que en otras JMJs a las que he ido (Roma o Colonia), en esas ocasiones lo viví como un viaje con amigos; la JMJ de Madrid fue diferente… Por eso ahora voy a Brasil pensando en dar testimonio, en “hacer número” porque los jóvenes cristianos también nos tenemos que manifestarnos como tales. Porque no sólo mueve a la gente los espectáculos, los conciertos, el fútbol, también los jóvenes somos capaces de movilizarnos, de sacar el dinero, de trabajar durante un año para dedicar nuestro verano a un viaje cuyo último fin es encontrarnos con el Papa y escuchar lo que nos tenga que decir.

-¿Qué os parece el Papa Francisco?

Javier: Muy cercano. Es un ejemplo de servicio a la Iglesia. De hecho, es el Papa que más fenómenos mediáticos está moviendo, más que Benedicto XVI o Juan Pablo II (que ya era el Papa de las masas). El Papa Francisco está dando ejemplo día tras día de lo que significa ser cristiano. No tiene pelos en la lengua, y habla las verdades tanto a cristianos de a pie como a presbíteros, monjas, obispos... a toda la gente que está relacionada con el cristianismo.

 Miguel Angel: Yo creo que el Espíritu santo ha suscitado este Papa. No creo que vaya a renovar la Iglesia en el sentido que piensa la gente de fuera de la Iglesia. No. Yo creo que este Papa lo que está haciendo es acercar la Iglesia al mundo, sin cambiar la Iglesia, simplemente mostrándola desde otra perspectiva. Y lo que nos ha dicho es que hay que ir a buscar al que se ha alejado de la Iglesia, esto me parece fundamental. Y esta JMJ cobra muchísimo sentido por el lugar, Brasil, un país emergente que está creciendo rápido y que tiene mucha espiritualidad. Yo creo que el Espíritu Santo también suscita en este tiempo este Papa porque es bueno para la Iglesia y para el mundo. La verdad es que cuando salió elegido pensé: bueno, argentino y jesuita... a ver qué tal... y lo que estoy leyendo de él: las homilías, las catequesis sobre los artículos del Credo, me están pareciendo espectaculares; está siguiendo la línea de este Año de la fe, importantísimo, que comenzó Benedicto XVI. Creo que este Papa ha entrado con fuerza en la Iglesia, y que lo único que puede hacer es bien a la Iglesia. Pepe: Las JMJs que he vivido han sido las de Colonia (a la de Sidney 2008 no pude ir porque ese año nos fuimos como familia en misión a Lima –Perú-) y la de Madrid. Las dos, con Benedicto XVI.

Y creo que esta JMJ de Brasil será, simplemente, el reflejo de ver la Iglesia desde la humildad. Ahora que el bombardeo a la Iglesia es tan grande, en vez de responder siendo “duros”, colocándonos en nuestras convicciones, hay que actuar al revés: haciéndonos humildes para recibir los golpes. Yo creo que esto es lo que más aprecia el mundo, que el cristiano pueda poner la otra mejilla. Que acepte los golpes. Las imágenes más impactantes de la JMJ de Madrid fueron las que reflejaban los ataques que recibieron los cristianos en la Puerta del Sol: grupos de jóvenes de rodillas rezando, mientras quemaban sus banderas en su cara, y ellos seguían de rodillas rezando. Yo creo que eso es lo que más impacta, y es el reflejo de lo que está siendo el Papa francisco.

 -¿Habéis tenido ocasión de hablar con jóvenes no creyentes o alejados de la Iglesia, sobre este nuevo Papa?

 -Eduardo: Sí. La gente de fuera de la Iglesia se hace preguntas sobre este Papa. No te puedo dar una razón concreta, pero el Papa Francisco llama la atención. No sé si es porque la gente espera un cambio y están expectantes por lo que pueda pasar... realmente no lo tengo claro, pero sí es verdad que hay gente no católica ni cristiana a la que este papa le ha causado buena impresión. Incluso diría que hay gente que sin ser católica se está haciendo papista. -Yo sé que hay personas que a raíz de escuchar al Papa Francisco, se están acercando de nuevo a la Iglesia…

-Miguel A.: Bueno, en relación con la JMJ de Brasil, yo creo que estará en la línea del resto de los anteriores encuentros mundiales. Yo creo que quien convoca es Cristo y da igual el Papa que esté presidiendo el Encuentro. Es más, recuerdo las palabras que dijo Juan Pablo II en Toronto cuando anunciaba la JMJ siguiente; en vez de decir, como había dicho hasta entonces, que él –Juan Pablo II- nos iba a esperar en Colonia, lo que dijo fue: “Cristo os espera en Colonia”. Porque estaba muy enfermo, estaba muy mayor... Quien convoca es Cristo, da igual quien sea el sucesor de Pedro: La JMJ es un Encuentro Mundial de Jóvenes con Cristo.

 -Eduardo, Manuel y los demás: Estamos de acuerdo. Apoyamos la moción (risas).



 “Como motivación, antes de salir al escenario, decimos: Vamos a demostrar que haciendo las cosas con amor y haciéndolas bien, se evangeliza. Porque todo esto lo hacemos como servicio a la Iglesia, dando gratis lo que hemos recibido gratis”.

Miguel Ángel Olías: “Se puede evangelizar a través de cualquier quehacer de la vida, tanto de ocio como de trabajo. Y tengo comprobado que Dios tiene mucho sentido del humor”.

 Eduardo Amador: “Quiero ir a Brasil porque pienso que el Señor habla cuando te pones en camino”

 Javier Olías: “El Papa Francisco está dando ejemplo día tras día de lo que significa ser cristiano”.

 Pepe Gutierrez: “Yo creo que lo que más aprecia el mundo es que el cristiano pueda poner la otra mejilla” (refiriéndose a la JMJ de Madrid).

Manuel Lara: “Hace dos años viví la JMJ de Madrid muy intensamente como voluntario. Ese espíritu de servicio, de obediencia, de trabajo… hizo que me metiera de lleno en la JMJ, pude escuchar más atentamente. Por eso ahora voy a Brasil pensando en dar testimonio”


Autor: Victoria Luque. Próxima publicación en la revista Buenanueva.

lunes, 24 de junio de 2013

Doy Gracias por ti


Llevo varios días un tanto aturdida por un acontecimiento que me ha sacudido: la muerte de una amiga, de una hermana en la fe, alguien a quien he conocido durante unos años y a quien el Señor me ha permitido servir un “poquito”. Y todo comenzó cuando en un rato de oración se me hizo presente que de alguna forma tenía que mantener una relación más cercana con Toñi, con esta persona ciega, bajita, con la cara distinta a lo común, con cuatro pelos en la cabeza, que pese a su minusvalía, afrontaba la vida con un arrojo fuera de toda lógica.

Cuestionaba mi seguimiento de Cristo el hecho de que no hubiera movido un dedo por Toñi hasta entonces. Y en esa oración lo vi claro y le pedí al Señor que pudiera servirla, estar cerca de ella, amarla. Y el Señor me lo concedió. Lo puso fácil. Y pude acompañarla a diálisis, y la pudimos llevar y traer en coche a convivencias, pudimos-mi marido y yo- vivir juntos celebraciones de Palabra, reuniones en su casa y en la nuestra,  etc. Y pudimos conocerla y conocer a su marido Juan Carlos, y quererles.  A Toñi no le amilanaban fácilmente los acontecimientos. Tuvo una vida dura, muy dura, pero había encontrado la paz –y al dueño de la Paz: Jesucristo- dentro de la Iglesia.

Toñi era una pecadora como tú y como yo, no nos equivoquemos. La enfermedad –y Jesucristo-le ayudaron  a ser un poquito más humilde. Pasó mucho con la diálisis, a veces salía del hospital con muy mal cuerpo, con ganas de vomitar… necesitaba tiempo para recomponerse. Sin embargo, vivió la vida hasta su último aliento. Ofrecía sus dolores por aquellos hermanos de comunidad que más lo necesitaban, ofreció su sufrimiento por la comunidad, para que hubiera unión entre los hermanos… ofreció su dolor también por intenciones concretas, yo le pedía que rezase por tal o cual hijo… Ella me decía:”tú, reza también por mí que lo necesito”.

Pese a su ceguera, estaba al tanto de todo, no se le escapaba detalle… sabía quién la aceptaba y quién la rechazaba en su vida diaria; también sufrió el desprecio y la humillación de algunas personas, porque ella no era como cabría esperar. No era un dechado de belleza, de alguna manera se cumplía en ella aquel texto de Isaías que al hablar del Mesías, profetizaba: “Sin gracia ni belleza para atraer la mirada/ sin aspecto digno de complacencia. /Despreciado, desecho de la humanidad, /hombre de dolores/ avezado al sufrimiento/como uno ante el cual se vuelve el rostro/ era despreciado y desestimado”.

 Sin embargo Toñi era para sus hermanos de comunidad, de Iglesia, esa uña del dedo del pie a la que hay que cuidar, ese miembro del cuerpo que  desde fuera parece menos importante pero que no es así. Ella, nuestro dedo del pie, tenía tanta dignidad como nuestra cabeza. Y así lo vimos y lo vivimos todos. El Señor sabe lo que hace, y coloca a personas como Toñi a nuestro alrededor para que salgamos ya, de una vez, de nosotros mismos y miremos al que tenemos al lado. Y experimentemos que esa persona, en apariencia “poca cosa” tiene una dignidad de Hija de Dios; y si además, raspamos un poco, lo más seguro es que encontremos que esa persona, en apariencia “poca cosa”, nos da lecciones con su vida. Y con su muerte.

En el último ingreso largo en el hospital que tuvo antes de morir, recuerdo que nos cogía las manos a María –otra amiga y hermana de comunidad- y a mí, y nos hablaba con tanto cariño… paladeando cada palabra, cada silencio, cada instante. Súper cariñosa y súper generosa, buscaba siempre esa forma concreta con la que expresar agradecimiento - ahora caigo en que el somier de nuestra cama de matrimonio nos lo dio ella-; hacía  pulseras con cuentas de colores que después iba regalando a quien consideraba oportuno… De ella he aprendido, entre otras cosas,  a mirar el corazón de las personas y  dejar a un lado la apariencia.

 Pero, si hay que subrayar algo, lo más destacable de la vida de Toñi fue cómo vivió el buen combate de la fe,  pese a las dificultades físicas, materiales, afectivas, etc. que tuvo a lo largo de su vida. Buscó a Cristo con ganas, se aferró a su Palabra, y le siguió incondicionalmente. Con caídas, sí, como todos. Pero levantándose de nuevo. Al final, en su entierro, sobre su ataúd tenía la palma de la victoria, porque verdaderamente luchó por ser Hija de su Padre Dios. Ahora tenemos a una hermana en la fe en el cielo, y desde allí, seguro, nos seguirá asistiendo.

Tiendo a imaginarla en el cielo siendo en esencia la misma, pero en cierta medida, distinta: la veo como realmente había sido pensada por el Padre antes de venir a este mundo terreno, me la imagino con la belleza que da el ser inundada por el Amor con mayúsculas, me la imagino libre, sin las ataduras de la ceguera y la enfermedad, me la imagino rebosante de alegría y de paz. Ahora ella ve con todos sus sentidos, con todas sus potencialidades... ahora es verdaderamente feliz.

miércoles, 12 de junio de 2013

Elena Romera: "Yo soy para mi Amado"

Elena Romera murió hace tres años, con veinticinco abriles, de un cáncer de rodilla que después se le extendió al pulmón. Previamente le habían cortado una pierna. Como imaginaréis, no es plato de gusto. Sin embargo Elena, en la cruz, se encontró con Jesucristo. ¿Por qué digo esto? Porque ella misma lo decía. "Yo, si no llega a ser por el cáncer, no sé dónde estaría... El Señor ha permitido esta enfermedad para que yo no me pierda...". Y era verdad. Elena fue una adolescente con mucho carácter, dominante, deportista (empezó gimnasia rítmica con tres años, y hacía exhibiciones con sus compañeras por distintos lugares de Murcia, y ganaba medallas), pianista (estudió hasta cuarto de piano y tocaba sin partitura), muy guapa, con don de gentes, que, además se llevaba a los chicos "de calle". Tuvo varios novietes, algunos ligues y muchos pretendientes incluso después del cáncer y de la amputación de la pierna. Desobediente, en la adolescencia hacía lo que le daba la gana, se saltaba los horarios que le marcaban sus padres, muy fiestera... muy alegre, muy bromista, una líder nata.

¿Qué hubiera sido de Elena, si no llega a expermentar el sufrimiento de un cáncer?

Pero... el Señor le dijo: Aquí estoy. En la cruz me encontrarás. Y ella le encontró en la cruz. Decía a quien la quisiera oír: "el cáncer no es una desgracia. Es el regalo que el Señor me ha hecho, en la cruz he conocido el amor que mi Padre me tiene; es un regalo envuelto en un papel feo, en un papel de periódico viejo... pero la cruz no me mata, a mí me mata interiormente el desamor, cuando me peleo con mi familia, o con mis hermanos de comunidad, pero no el dolor físico. Eso no es lo que me quita la paz".

Vivió con el cáncer siete años, pasó por siete operaciones, varias sesiones de quimioterapia, una prótesis en la rodilla, la rehabilitación -durísima- de su pierna, y su posterior amputación. Luego vino el cáncer de pulmón y la muerte. Sin embargo, estos sietes años fueron oro probado al crisol; fueron el tiempo en que ella conoció a su Amado.

En su testamento, decía: "De lo único que me arrepiento es de no haber amado más". Y no amó poco, os lo puedo asegurar. Por la casa de sus padres, mientras nosotros estuvimos allí, pasaron hermanos de comunidad, tíos, primos, vecinos... y todos coincidían en una cosa: Elena era "especial", "tenía una paz...", "tenía luz en su cara", "estaba siempre alegre", "se preocupaba por mí, antes que por ella misma. Siempre quería saber de mí...". Era muy bromista, dejaba su pierna ortopédica sobresaliendo por debajo de la cama de alguien, o detrás de la puerta del cuarto de baño... los sustos eran de cuidado. A los niños pequeños, cuando la veían sin pierna en la playa, les decía: "ES que ha venido un tiburón, y ¡zas¡ me ha comido la pierna¡

El Señor la sostuvo, y ella se dejó sostener.

Dejó la biología, y pasó a estudiar fisioterapia, seguramente por haber conocido tantos enfermos necesitados de ayuda durante el tiempo ingresada en el hospital. Ya con la pierna amputada, estuvo varios meses trabajando en Irlanda en un centro de minusválidos físicos y psíquicos. Aquel tiempo fue muy gratificante para ella, que decía que "si puedo ayudar, porqué no lo voy a hacer". También trabajó un verano, ya con la enfermedad bastante avanzada, en un hospital cercano. Y a un vecinito suyo (esto me lo contó la madre del niño) le estuvo haciendo rehabilitación de la pierna -cuando los médicos no daban un duro por él-... hoy anda con bastante soltura. La madre me contaba: "Yo no sabía que estaba tan mal, que se iba a morir... pero yo la notaba con mucha prisa por empezar la rehabilitación de mi hijo". Con este crío tenía bastante complicidad, le escribió una carta donde le decía: "campeón, los límites te los marcas tú".

Se pasaba todo el día en oración. Su comunidad la visitaba mucho, hacían turnos para acompañarla, rezando vísperas, o el rosario. Dos meses antes de su muerte, la aceptaron como aspirante en la congregación de la Madre Teresa de Calcuta. Varias Hermanas de Madre Teresa fueron a su casa de Caravaca de la Cruz a celebrar el rito de iniciación como postulante, y le entregaron el crucifico, el rosario, y el sari, con el que quiso que la enterrasen. Ella conoció desde el principio de su enfermedad todo lo referente a su situación personal, no quiso que le ocultasen nada... tuvo la fortaleza de preguntarle al oncólogo cuánto tiempo le quedaba de vida y cómo sería su muerte. Quiso morir en su casa. Preparó su despedida con todo detalle, se despidió de sus hermanos y hermanas, de sus cuñados, de sus padres, de sus hermanos de comunidad, de sus amigos... y a todos confortó.
En su casa, tienen paz. No están amargados, porque aún enmedio del dolor por la separación, saben que Elena está viva.







miércoles, 5 de junio de 2013

Conferencia-resumen: "Francisco, el Papa de todos"

ESte vídeo es un brevísimo resumen de la conferencia “Francisco, el Papa de Todos”, realizada por el P. José Antonio Medina, autor del libro de igual nombre. Son 6:34 minutos entresacados de cerca de dos horas de conferencia. Una conferencia llena de testimonios personales y referencia vitales sobre nuestro Papa. Es un servicio que ha prestado la Asociación Blogueros con el Papa.

lunes, 3 de junio de 2013

Hágase

-Me han dicho que ya ha llegado a Jerusalén.
-Es muy peligroso. Hay mucha gente que se siente incómoda con él… ¿no pudiste impedírselo?
-No le dije nada. Él sabe lo que tiene que hacer.
-Pero, María… ya no tiene remedio. No digo nada. Sólo nos queda rezar y confiar en Dios.
María inclina la cabeza, y cerrando los ojos, unidas las manos sobre la mesa, comienza a musitar una oración, la que le enseñó a su hijo, hace ya veinticinco años, ¡cómo pasa el tiempo! a los pies de su catre, antes de irse a dormir…

Shema, Israel… Escucha, Jesús,
El Señor es nuestro Dios, el Señor es Uno. Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas… y al prójimo como a ti mismo.  Lo enseñarás a tus hijos, sentado o levantado, lo escribirás en las jambas de tu puerta, Amarás al Señor tu Dios, en casa o de viaje… Repite conmigo… Shema, Israel…
-Shema, Israel… mamá, te quiero.
-Y yo a ti, hijo.
-Mama, ¿cómo es Dios?
-Te voy a decir un secreto: Dios es tu Padre. Es tu papaíto, guarda esto siempre en tu corazón. Papá Dios te quiere muchísimo, nos quiere a todos, pero tú eres la niña de sus ojos, te lleva escrito en las palmas de sus manos. Eres su  bien más preciado.
-Mamá, ¿tengo dos papás?
-Sí. Con el tiempo lo irás entendiendo… aún eres pequeño, pero el Señor te reserva algo grande. No sé de qué forma, pero tú estás llamado a algo que supera todo entendimiento… hijo mío, si supieras…
María vuelve por un instante a la realidad. El fuego se está apagando, azuza de nuevo las brasas… el calor llega a sus mejillas y se siente arropada por el crepitar de las ramas, por el rojo intenso del fuego, se toca la cara y pareciera que una gran llamarada recorriese su cuerpo. Instintivamente se aleja de la chimenea y su pensamiento vuela a aquel día… a ese día en que todo su ser se estremeció, y una gran brisa suave recorrió todo su ser.

-María, no temas. El Señor me ha enviado a ti.
-¿Quién eres? ¿Cuál es tu nombre?
-Me llamo Gabriel. Te traigo un mensaje de parte de Dios.
María parece salir de la nube en la cual ha estado envuelta durante la oración. Ha vuelto a experimentar esa sensación de paz que la cubre tantas veces cuando a solas, se mete sobre sí misma. Han pasado dos horas y parece que han sido minutos. Cómo le gusta estar en presencia de su Amado. Él le habla al corazón, y ella, arrobada, no puede más que musitar su nombre… Señor mío, y Dios mío. Es lo único que logra decir. Así pasan las horas, en una intimidad tan grande que no acierta a distinguir en qué momento dejó de preocuparse por las labores del hogar y se vio abocada, indefectiblemente hacia ese amor que fluye como un torrente. Ahora, no sabe si en sueños o en la realidad, alguien se le presenta, una voz acogedora comienza a hablarle, siente un calor en el corazón y su latido se acelera…
-Has hallado gracia delante de Dios. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Enmanuel, Dios con nosotros. Será grande, y llamado Hijo del Altísimo.
María acoge cada palabra con expectación. No acaba de comprender. Concebirás. Tendrás un hijo. Hijo del Altísimo. Aquello se le escapa. Si ella no conoce varón… sí, está José, y le quiere. Va a casarse con él en un futuro aún indefinido. Pero… aquí algo no cuadra. Hijo del Altísimo. ¿Qué es esto?
-¿Cómo será esto, si no conozco varón?
-El Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el que va a nacer será llamado Hijo de Dios. Mira a tu pariente Isabel, ya está de tres meses la que llamaban estéril, porque para Dios no hay nada imposible.
¡Isabel embarazada¡ Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador… Verdaderamente para ti no hay nada imposible.  Hágase en mí según tu Palabra.


Bendita tú que has creido, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.

Autor: Victoria Luque