Elena Romera: "Yo soy para mi Amado"
Elena Romera murió hace tres años, con veinticinco abriles, de un cáncer de rodilla que después se le extendió al pulmón. Previamente le habían cortado una pierna. Como imaginaréis, no es plato de gusto. Sin embargo Elena, en la cruz, se encontró con Jesucristo. ¿Por qué digo esto? Porque ella misma lo decía. "Yo, si no llega a ser por el cáncer, no sé dónde estaría... El Señor ha permitido esta enfermedad para que yo no me pierda...". Y era verdad. Elena fue una adolescente con mucho carácter, dominante, deportista (empezó gimnasia rítmica con tres años, y hacía exhibiciones con sus compañeras por distintos lugares de Murcia, y ganaba medallas), pianista (estudió hasta cuarto de piano y tocaba sin partitura), muy guapa, con don de gentes, que, además se llevaba a los chicos "de calle". Tuvo varios novietes, algunos ligues y muchos pretendientes incluso después del cáncer y de la amputación de la pierna. Desobediente, en la adolescencia hacía lo que le daba la gana,...