Como brisa suave
Esta tarde Rocío se ha puesto frente al ordenador, con la intención de escribir un post sobre la celebración de pentecostés que tuvimos el sábado pasado, de madrugada. Fuimos todos (menos los dos mayores, que ya celebran con su propia comunidad); estuvimos en El Escorial, en una casa de convivencias, y nos reunimos unos veinte adultos, más unos cincuenta niños. Una gozada. Tuvimos una eucaristía, con ágape, y dormimos allí. A lo que iba, Rocío me ha dicho, de sopetón, -"mamá, qué digo del Espíritu Santo... quién es..." y yo he salido por la tangente, aunque después lo he enmendado un poco: -Es una Persona de la Santísima Trinidad... es el amor tan enorme que se tienen el Padre y el Hijo... bueno, habla desde tu experiencia... ¿Tú has notado la presencia del Espíritu Santo en ti? De alguna forma... ¿lo has sentido? No sé qué habrá escrito... pero tener experiencia del Espíritu Santo es necesario, imprescindible, diría yo, para cimentar la fe sobre roca. El Espíritu Santo hay q...