Monjitas en la Cuatro
La verdad es que el reality-show de ayer me sorprendió, para bien. Y mira que eso es difícil. De principio, que unas cuantas jovencitas decidan tener una experiencia de vida religiosa, en un convento, y que dicha experiencia vaya a ser grabada por la televisión, es, cuanto menos, novedoso. Y cuanto más, osado. La verdad es que en este reality se roza algo muy íntimo de la persona, nada menos que su vivencia personal con Dios, y ciertamente, si yo estuviera en el lugar de estas chicas lo que menos me apetecer...