domingo, 20 de diciembre de 2015

La monja que hacía esgrima

Dos de mis hijas han ido hoy a Lerma con los jóvenes de la parroquia. Tenían un encuentro con estas monjas, dominicas, ellas les han dado su testimonio y los han acogido de una forma conmovedora. Mi hija Teresa ha llegado muy contenta a casa, dice que Sor Leticia es espectacular. Aquí os dejo un vídeo que he encontrado en You Tube donde cuenta su conversión.


lunes, 14 de diciembre de 2015

PRESENTACION DE YO SOY PARA MI AMADO, EN LA VALVANERA


Queridos amigos, esta tarde a las 20,30 horas, tenemos una cita en la parroquia de Ntra Sra de Valvanera (Alcobendas), ahí, en la Sala Templanza, presentaremos el libro YO SOY PARA MI AMADO, publicado por la editorial Bendita María.

Estamos todos invitados. La presentación correrá a cargo del Director de la Editorial, Jorge Santana, y del filósofo y escritor César Allende. Se proyectará un vídeo sobre Elena Romera Santillana, que como sabéis, murió en olor de santidad hace ahora seis años. Yo también diré unas palabras.

Espero que podamos vernos ahí.


Os dejo los datos, por si alguno queréis compartir un rato con todos nosotros




LUNES 14 DE DICIEMBRE, a las 20,30 h.

en la Sala Templanza (tercer piso) de la Parroquia Ntra Sra. de Valvanera

(Avenida Del Párroco Miguel Ruiz Felguera, 4). San Sebastián de los 

Reyes MADRID.


Linea C4: Alcobendas, S. S. de los Reyes.
Linea 10: Baunatal.
Linea 10: Reyes Católicos.

Elena Romera Santillana vivió con el cáncer siete años, pasó por siete intervenciones quirúrgicas, varias sesiones de quimioterapia, una prótesis en la rodilla, la rehabilitación —durísima— de su pierna y su posterior amputación. Luego vino el cáncer de pulmón y la muerte. Sin embargo, estos siete años fueron oro probado en el crisol; fueron el tiempo en que ella conoció a su Amado. El Señor le dijo: «Aquí estoy, en la cruz me encontrarás.» Y ella lo encontró en la cruz. Decía a quien la quisiera oír: «El cáncer no es una desgracia. Es el regalo que el Señor me ha hecho; en la cruz he conocido el amor que mi Padre me tiene. El cáncer es un regalo envuelto en un papel feo, en un periódico viejo; pero la cruz no me mata, a mí me mata interiormente no amar como yo quisiera. La cruz no es lo que me quita la paz». Parecería que nacer en tal o cual lugar es indiferente, que no imprime carácter, pero la realidad es otra. Por una hermosa «casualidad», Elena nació en Caravaca de la Cruz, un pueblo de la provincia de Murcia, donde seVENERA una astilla de la verdadera cruz de Cristo. Y esto, que parecería una inocente coincidencia, resulta sin embargo muy significativo en esta historia de Elena. En este libro hay escondida una promesa, un fiat, y un cumplimiento de esa promesa. La promesa la entrevemos en un viaje que Elena hace a Santiago de Compostela siendo jovencita. En esa peregrinación Elena escucha un texto del profeta Isaías (62,4): «Ya no te llamarán “Abandonada”, ni a tu tierra “Devastada”; a ti te llamarán “Mi predilecta”, y a tu tierra “Desposada”». Elena se lo cree y lo guarda en el corazón como María. Esta es la primera parte de esta historia de amor. La segunda parte comienza cuando su director espiritual, el Padre Sevillano, le hace una pregunta, inspirado por el Espíritu Santo. A Elena por poco le da un pasmo. «No me respondas a mí, respóndele a Él en tu corazón; ten en cuenta que los esposos duermen en el mismo lecho, y que el lecho de tu Esposo es la cruz». A partir de ahí Elena empieza no ya a correr, sino a volar en la fe… y en ­el amor. Y el Señor, que es fiel, cumplirá su promesa y se celebrarán sus Bodas.

Sobre el autor

María Victoria Luque Vega. Barcelona, 1965. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid (1989). Periodista católica y madre de familia numerosa, ha trabajado en la revista Familia Cristiana-España durante cinco años y colaborado en distintos Medios de Comunicación Social, como Cooperador Paulino; revista Más, de las Hermandades del Trabajo; revista 60 y Más, del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales; Alfa y Omega (ABC)… Actualmente es redactora-jefe de la revista Cooperador Paulino y miembro de su Consejo de Redacción. También es miembro del Consejo de Redacción de la Asociación Bendita María y colaboradora habitual de la revista Buenanueva. La autora de Yo soy para mi Amado ha publicado igualmente con nuestra editorial el libro juvenil titulado Los siete viajan a China (Colección FÁBULA, 2012).
Parada de la Av. de Colmenar Viejo




























































viernes, 20 de noviembre de 2015

Qué he aprendido...

Escribo esto, no para dar ninguna lección de nada, Dios me libre... sino para que tus lecciones, escritas a fuego lento, no se me olviden a mí, cabeza loca, olvidadiza por naturaleza. Tengo que tomar en peso todo lo que he vivido,  por eso te escribo. Nos estás puliendo con constancia, con tesón... ya llevamos unos cuantos años, en esta lucha sin cuartel. Parece que ahora el tiempo está amainando, bendito seas, y espero que todo lo vivido no haya caído en saco roto. Sé que me quieres con locura, y yo estoy aprendiendo a verte detrás de cada acontecimiento... estoy aprendiendo a trascender, a ver un poco más arriba... y eso me gusta. Me he sentido muy querida por ti, llevas muchos años cortejándome... pero sé de primera mano que tus grandes amigos lo han sido después de pasar por muchas tribulaciones. Eso es así, ¿por qué? quizás porque para entrar por la puerta estrecha que lleva a Ti, hay que estar desinflado de vanidades, de soberbia, de querencias...  Sabes? Creo que si yo fuera más humilde tú no habrías tenido que esmerarte tanto conmigo, no, no eres un malvado que busca el mal de sus hijos, no, tu eres un padre bueno que permite una serie de acontecimientos para que, como ya he dicho, me desinfle, reconozca mi poca cosa, y puedas Tú, crear tu obra en mí. Me quieres libre y confiada en tu regazo, y vive Dios que lo estás consiguiendo.

Es verdad que yo pensaba: "no tengo apego al dinero", bueno, puede... pero a lo que estoy trabada con toda mi alma es a mis hijos, los idolatro en muchas ocasiones, o al menos lo hacía, ahora, espero que ya no... tenía a mi familia absolutamente idealizada, quería la familia perfecta, los hijos perfectos, el marido perfecto, todo en amor perfecto... Y ese globo se desinfla. Vaya si se desinfla. Ya he visto como soy, lo que sale de mi interior cuando me tocas un poco a los hijos... ya sé lo que es que duela hasta el corazón, y no hablo en metáfora. Es dolor físico, tremendamente carnal. Pero todo esto tiene un sentido, nadie puede poner las manos en el arado y mirar hacia atrás..., tú nos quieres libres, y confiados, y vive Dios que lo estás consiguiendo.

No nos has evitado el sufrimiento, pero sí nos has sostenido en la prueba, y sé que cuando te grito, porque ya no puedo más, aconteces. Vaya si aconteces, y salvas. Y eso me da seguridad en medio de la tormenta. Incluso, sabes? en alguna ocasión me he sentido feliz en medio de la nada. Así haces las cosas... tú sabes mejor que nadie lo que nos conviene. Por dónde hemos de pasar, cuánto ha de durar este desierto... Pero soy tan débil, que temo que la próxima vez no tenga fuerzas... cuando, en realidad, las fuerzas me las das Tú. Sólo tú. Curioso.

Decía santa Teresa que por eso tienes pocos amigos, porque los tratas así, de esta manera... yo creo que no, que tienes pocos amigos porque la cruz nos escandaliza, nos provoca rechazo, -nadie quiere pasar por la cruz, icono de muerte, de dolor, de sufrimiento-, pero también es verdad que Tú la conviertes en cruz gloriosa, porque en ella, Señor, tú estás conmigo. Y eso es un gran misterio que no alcanzo a comprender.


domingo, 15 de noviembre de 2015

El Único que puede parar la violencia

Ante cualquier acontecimiento fuerte, de esos que te desestructuran las entrañas, el único capaz de poner paz en el corazón... es Jesucristo. Aquí ya no
valen ni los psicólogos que envía la institución pública de turno, ni los amigos, ni las personas de buena voluntad. Cuando te matan a un hijo, a un marido, a una esposa, a un padre... el único que puede dar bálsamo de amor, el único que puede entrar en lo más profundo de ti y consolarte, es Cristo Jesús.

Y esto es una verdad que muchos desconocen. Por eso conviene decirla. Él es el que de la muerte, saca vida. Él y solo Él. Nuestro Dios es tan grande, que tomó condición de esclavo -dice la Escritura- y se encarnó en un ser humano... Dios abajado hasta la nimiedad más absoluta. Yo algunas veces, cuando pienso en esto, me lo represento como si un hombre, con su dignidad de ser humano libre, se metiera en un gusano, o mejor, se hiciera gusano... ese es nuestro Dios. Y por qué hizo esto? Entre otras cosas, para darle un sentido al sufrimiento del hombre. Para enseñarle el camino hacia la Vida.

Lo que ha pasado en París, este ataque yihaidista execrable, ha provocado mucho dolor, y mucho sinsentido. Porque el sentido sólo lo encontrará el que ha conocido a Cristo Jesús.
Jesús, el Señor, murió desangrándose, retorcido de dolor en una cruz, voluntariamente, para que el que sufre, hoy, todas esas personas a las que les han arrebatado el deseo de vivir, puedan mirar al crucificado y hacerse uno con él. Puedan mirarle y ver más allá. Puedan mirarle y ver la resurrección. La vida nueva, esa que permanece para siempre, esa que sacia, porque es plena, donde ya no hay dolor, muerte, desesperación, maldad...


Y otra cosa, aún más difícil, si cabe: Para que esos inocentes, víctimas inocentes, que han perdido a sus seres queridos porque sí, puedan, con la ayuda del Espíritu del crucificado, perdonar. Ama a tu enemigo, nos dice Cristo Jesús, y esto no es una utopía. Con el poder del Señor, con su fuerza liberadora, con su cuerpo y con su sangre derramada, se puede entrar en esa dimensión del perdón. Esto va más allá de nuestras fuerzas, Esto proviene directamente de Dios. Y sucede. Ha habido muchos casos en la historia de la humanidad en los que el hombre ha perdonado a su agresor, a su ejecutor. Ahí es donde se ve la fuerza del amor de Dios. Ahí... en esto que parece imposible a nuestros ojos. Ahí, el Señor actúa. Así que mantengamos firme la esperanza, Cristo Jesús es el que para la ola de violencia. Sólo apoyados en Cristo Jesús la vida del ser humano se dignifica. No estamos solos, las víctimas no están solas. Hay muchos hombres y mujeres de buena voluntad orando por ellas. Para que puedan enfrentar el dolor y transformarlo en amor, amor al enemigo, al que te odia, al que, pobrecillo, vive en el engaño permanente, y sólo ha conocido el odio.


Por último, sólo un apunte más: nuestro Dios, Padre que reparte a manos llenas misericordia, no es Alá, no es un Dios que está en su inmensidad y no se enfanga en el dolor del hombre. Nuestro Dios, Abbá, es un Dios que se hace pequeño y vive entre sus criaturas. Y muere por el hombre. Y resucita y nos abre las puertas del cielo. Ese Dios hoy, llora con la humanidad doliente.

viernes, 9 de octubre de 2015

Encuentro mundial de familias en Filadelfia

A raíz de la visita del Papa a Filadelfia para el Día Mundial de la Familia, el Camino Neocatecumenal celebra un encuentro de familias en Lunes, 28 de septiembre 2015 a las 4:00 pm en el Wells Fargo Center de Filadelfia.



viernes, 11 de septiembre de 2015

De lo que rebosa el corazón habla la boca (Evangelio 12 Sept.)



En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: -«No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano. Cada árbol se conoce por su fruto; porque no se cosechan higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos. El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque lo que rebosa del corazón, lo habla la boca. ¿Por qué me llamáis “Señor, Señor”, y no hacéis lo que digo? El que se acerca a mi, escucha mis palabras y las pone por obra, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida. El que escucha y no pone por obra se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y en seguida se derrumbó y quedó hecha una gran ruina.» (Lc 6, 43-49)




"De lo que rebosa el corazón, habla la boca", gran verdad, y estupendo termómetro espiritual para conocer por qué derroteros discurre la vida de cada uno. No hay más que escucharse a uno mismo, y... si el tema de conversación es dinero, dinero y dinero en sus múltiples variables (coche, casa, ropa, sueldo), la cosa podría ser preocupante. ¿Por qué? Porque Dios y nuestro prójimo -tanto monta, monta tanto-, habrán quedado en un ultimísimo plano. 

"El que es bueno, de la bondad de su corazón saca el bien", pero... también hay de qué preocuparse si de nuestra boca salen sapos y culebras y, a nuestro modo de ver, las personas con las que nos relacionamos cotidianamente tienen muchos y variados defectos. Lo más seguro es que la lente con la que miramos las cosas esté empañada y en ese caso, conviene pedir perdón. Quizás la envidia, la vanidad, las preocupaciones del mundo, las fatigas y agobios nos hayan alejado de lo verdaderamente importante: reconocer el amor de Dios en todo lo que nos rodea.

En ese caso, cuando  nuestro termómetro espiritual nos dice que tenemos fiebre de 38º, conviene hacerse dos preguntas muy sencillas. La primera: "yo, ¿para qué vivo?".La respuesta nos pondrá en nuestra realidad: "para trabajar", "para conseguir dinero", "para aparentar", "para divertirme", etc, en esa situación, sólo queda inclinar la cabeza y reconocer que somos muy pobres, y necesitamos la fuerza y la ayuda del Señor para colocar nuestra vida sobre la Roca -Dios-. La segunda pregunta es todavía más profunda: ¿Yo amo de verdad? Si respondemos con sinceridad, veremos que no, que raramente amamos como Dios nos pide. Dios mira el corazón, no la apariencia, y esa es la forma en que cada uno debería amar al otro. Esta segunda pregunta es clave para estar asentados sobre la roca, porque en definitiva, el Señor nos hará un único "examen", y será sobre cuánto y cómo hemos amado.

Pero ánimo, cuando Él lo empape todo, toda nuestra existencia, entonces ya no habrá fiebre, ya no habrá sapos y culebras que salen de nuestra boca, ya no habrá barniz cristiano. Cuando Él refresque todas las parcelas de nuestra existencia, entonces, y solo entonces, podremos amar al que tenemos al lado. 

lunes, 7 de septiembre de 2015

Ayuno y oración por Siria



Hoy es un día especial. Hoy puede ser un día hermoso para todo el que se apunte a esta iniciativa: orar y ayunar por los cristianos perseguidos. En particular, orar y ayunar por el pueblo sirio, que está viviendo situaciones que rayan la locura. Ha tenido que ser fotografiado un niño pequeño, boca a bajo, muerto en la turística playa turca de Ali Hoca Burnu, para que suenen las alarmas de todas las conciencias del mundo.

Ese día, en esa playa, murieron también otros niños, no sólo Aylan, también su hermano Galib de cinco años, más dos hermanos gemelos de año y medio que iban en otra barca, más un bebé de nueve meses, más dos hermanos de 9 y 11 años. Es el drama de los que huyen de la muerte y se dan de bruces con ella. Es el drama de los que quieren vivir en paz en su tierra pero han de salir precipitadamente con los niños al cuello o con el colchón a la espalda a causa de una guerra incomprensible, que ellos no han buscado. Es el despropósito de los despropósitos. ¿Quién para esto?  Siria, Irak, Egipto, Sudán, Pakistán... y un largo etcétera de países en los que llevar una cruz es jugarse la vida. Pero esta parte de la historia muchas veces, por no decir siempre, queda oculta, velada. Muchos de éstos que huyen del infierno son cristianos repudiados, perseguidos y acosados en su tierra natal. Acosados y asesinados por el Estado Islámico, por ISIS.

El papa Francisco ha convocado para hoy, siete de septiembre de 2015, una jornada de oración y ayuno por Siria. Quizás esto es lo único que no hayamos contemplado todavía, rezar, pedir a Dios Padre autor de la Misericordia, que rompa nuestros corazones impasibles. Que saque de nuevo agua de la roca. ¿Quién sino Él puede aliviar tanto sufrimiento?


domingo, 19 de julio de 2015

Lourdes, puerta del cielo
















El complejo de los Santuarios está formado por la gruta de Massabielle, más las Basílicas de la Inmaculada Concepción, Nuestra Señora del Rosario y San Pío X


Todo gira entorno a la gruta de Massabielle. Ahí, en una hoquedad de la roca, Bernadette degustó el cielo. Conoció a la Señora, y esto fue más que suficiente para que más tarde pudiera sobrellevar con paz persecuciones,  incomprensiones, etc. María le dirá: “No le prometo la felicidad de este mundo sino la del otro”

Bernadette murió a los 35 años y su cuerpo permanece incorrupto. Hoy Lourdes es un lugar de búsqueda y encuentro, más de seis millones de personas lo visitan al año. Entre otras cosas, Lourdes sigue siendo escuela de fe.

                                                                                                                                                     

Durante un fin de semana hemos visitado Lourdes, al amparo del programa de turismo religioso AVE MARÍA. Lourdes, enclavado en los Altos pirineos franceses, actualmente cuenta con 16000 habitantes, aunque a lo largo del año recibe un flujo de peregrinos y turistas que supera los seis millones de personas. Lo primero que llama la atención de este enclave son sus calles repletas de tiendas con objetos de recuerdo, rosarios, botellitas de plástico, vírgenes, velas, etc., también es curioso observar la cantidad de hoteles -unos 240- que prestan sus servicios en tan reducido espacio; en concreto, Lourdes es la segunda población francesa, después de París, en cuanto a número de hoteles por kilómetro cuadrado. Pero sería un error situarse en la mera apariencia, y no profundizar en el verdadero significado de Lourdes. Así,  monseñor Brouwet, obispo de Tarbes-Lourdes define en pocas palabras lo que uno puede -y debe- encontrar en Lourdes: “Nuestra misión -dice- es ayudar a entender a los peregrinos y visitantes que son amados por Dios. (…) Nuestro santuario tiene un futuro si permanece fiel a la misión que se le ha confiado y si sabe entender la sed de los que vienen a beber en la fuente”.

Y esa sed, que es la de buscar a Dios,  puede ser saciada en la gruta de Massabielle. En realidad todo gira en torno a este lugar en el que en 1858 una niña de 14 años, Bernadette Soubirous,
verá durante seis meses -y en 18 ocasiones- a una joven muy hermosa, vestida de blanco, la cual en los primeros encuentros no dirá nada, sólo rezará el rosario con ella. “En la abertura de una roca, llamada cueva de Masse-Vieille, vi a una joven. Creyendo engañarme, me restregué los ojos; pero alzándolos, vi de nuevo a la joven, que me sonreía y me hacía señas de que me acercase. La mujer vestía túnica blanca con un velo que le cubría la cabeza y llegaba hasta los pies, sobre cada uno de los cuales tenía una rosa amarilla, del mismo color que las cuentas de su rosario. El ceñidor de la túnica era azul. (...) Tuve miedo. Después vi que la joven seguía sonriendo. Eché mano al bolsillo para coger el rosario que siempre llevo conmigo y se me cayó al suelo. Me temblaba la mano. Me arrodillé. Vi que la joven se santiguaba... Hice la señal de la cruz y recé con la joven... Mientras yo rezaba, ella iba pasando las cuentas del rosario (...) Terminado el rosario, me sonrió otra vez. (...) Aquella Señora no me habló hasta la tercera vez”.



















Bernadette llamará a esta joven “Aqueró”, “Aquella”, en su dialecto particular. Hasta la aparición número dieciséis, “Aqueró” no desvelará su identidad. Entonces dirá a Bernadette unas palabras incomprensibles, dado los escasos conocimientos que la niña tenía: “Yo soy la Inmaculada Concepción”, le dirá. El dogma de la Inmaculada Concepción había sido aprobado por el papa Pío IX tres años antes, y resultaba del todo improbable que una niña que se dedicaba a pastorear las ovejas de otros, tuviese conocimiento de ello... Bernadette no supo leer ni escribir hasta los dieciséis años. ¿Y qué dice Aqueró - o la Señora, como la llamará más tarde- a Bernadette? En la aparición del 24 de febrero, habla de oración y penitencia. La palabra “penitencia” la repite tres veces. Pero será la aparición del 25 de febrero la que resultará más inquietante: la Señora le pide a Bernadette que beba agua del manantial y que coma de las plantas que crecen por los alrededores. Bernadette interpreta que ha de ir a beber al río Gave, y hacia allá dirige sus pasos, pero la Señora le indicará con el dedo que escarbe allí mismo, en el suelo. Imaginemos la situación. Una gran muchedumbre se había congregado entorno a la gruta, expectante por las apariciones y atónita, ve como Bernadette tras escarbar infructuosamente la tierra, se ensucia el rostro con las manos enfangadas, e intenta beber unas gotas de agua. Despúes, mastica unos hierbajos... la tomaron por loca. Será un poco más tarde cuando de ese hoyo enfangado brotará un manantial de agua. Este manantial es el que hoy por hoy suministra agua a todo el complejo de Lourdes, así, el agua aquí tiene un especial significado de sanación (María dirá a Bernadette: “Vaya a beber y a lavarse en la fuente”), de momento, y desde 1858, son ya 69 curaciones documentadas por la Iglesia e inexplicables científicamente.

Danila Castelli, italiana, ha sido hasta ahora la última persona curada; aquejada de graves crisis espontáneas de hipertensión, recobró la salud en Lourdes, en 2013. Precisamente este manantial ha sido expuesto a los peregrinos en la reciente remodelación de la gruta. Antes estaba oculto, ahora puede ser visto por todos. Otra novedad es que ya se puede conectar por internet, desde cualquier lugar del mundo, con la gruta de Massabielle, y seguir los actos litúrgicos que haya programados. También es posible, conectándose con la página web del Santuario de Lourdes, encargar que se encienda una vela en tu nombre.


Enlazando con lo anterior, actualmente está en marcha un proyecto de remodelación de la gruta y alrededores, que finalizará en 2016; en este tiempo, entre otras cosas, se construirá un puente móvil -no vulnerable a las crecidas del río Gave-, se adecuará el espacio donde se colocan las velas, se acondicionará la zona donde los peregrinos esperan para el baño del agua y habrá nuevas fuentes donde se podrá beber y coger agua para llevar a casa o regalar. Conviene decir que el agua de Lourdes no tiene ningún poder mágico, quien la toma confía, sencillamente, en la misericordia de Dios. Como dirá la misma Bernadette, “este agua no tendría poder sin la fe”.

Escuchemos ahora el testimonio de Eillen, salvadoreña, quien vive desde hace cuatro años en el reino de Bahrein, a 30 km de Arabia Saudí. Ella ha venido a Lourdes en un viaje relámpago porque tenía la necesidad de reafirmar su fe. “Tenía que fortalecer mi fe, porque ahora mismo donde vivo la situación es complicada. Yo en Bahrein no puedo llevar actualmente ningún signo visible de que soy cristiana, esta cruz -dice señalando su cuello-, no podría ponérmela allí. Ya hay policía custodiando las iglesias, por miedo a los atentados de ISIS. Mi historia es el milagro de la fe. Al Señor nada le detiene. Hace cuatro años me sometí a una operación de columna que no salió bien, y hubo que realizar otra operación posterior. A consecuencia de ello me quedé en silla de ruedas, con un collarín en el cuello y sin poder moverme. No podía andar, no podía lavarme sola, mi hermana venía a lavarme la cabeza porque mi hija no se atrevía, pues la zona del cuello era muy delicada. Los médicos no sabían qué iba a ser de mí. Mi marido había perdido el trabajo, y yo también. Los dos en paro. En esta situación, en silla de ruedas, recién operada, me surge una posibilidad de trabajar como profesora de Arte en Bahrein. Y yo le dije al Señor: Señor, si es tu voluntad me voy a ir a trabajar al otro lado del mundo, y me tienes que sanar. Yo en ese momento no podía caminar, hice la entrevista de trabajo por skype con el collarín puesto... y me dieron el trabajo. ¿Cabe en cabeza humana que a alguien le den un trabajo en la situación en la que yo me encontraba? Más aún, ¿quién podía pensar que después de tres meses y medio en silla de ruedas, me recuperaría totalmente? Por el aeropuerto iba en silla de ruedas, y cuando el avión llegó a Bahrein, les comenté a las azafatas que quería bajar del avión por mi propio pie, que no sacasen la silla de ruedas. Al Instituto donde trabajaba llegaba tarde siempre... tuve que aprender a caminar, a vestirme... pero Dios es grande”.


Otra peregrina que viaja con su madre -ambas de México (Chiapas)- comenta: “Estamos contentísimas. Volvemos a casa renovadas interiormente. En Lourdes hemos podido asistir a todo, todo: hemos confesado en la capilla de la reconciliación, hemos asistido al Vía crucis, al rosario nocturno de las antorchas, la misa en la gruta, el baño en las piscinas, todo, todo”.

Alrededor de una hora después de la procesión de las antorchas hay una eucaristía en la gruta. Ya es tarde, la mayoría de los peregrinos se han retirado ya a sus lugares de alojamiento. Sólo quedamos unos pocos, alrededor de cincuenta o sesenta personas que nos disponemos a vivir una experiencia íntima con el Señor. Me uno a un grupo de peregrinos italianos, la eucaristía  por tanto, se celebra en este idioma. No hace frío, tampoco viento, se está bien. A mi lado derecho se sienta un chico joven con síndrome de down, no es el único enfermo, hay también varias personas en silla de ruedas. Lourdes no se entiende sin los enfermos. El ambiente es de intensa oración, de silencio expectante. Los pocos españoles y de otras nacionalidades que asistimos a esta misa nos unimos a los cantos y a las oraciones cada uno en nuestro propio idioma, aunque confieso que yo me uno, en cuanto me es posible, a la lengua italiana... me encanta su sonoridad, y también la forma de expresarse en la oración...  Ave, o María, piena di grazia, il Signore é con te, tu sei benedetta fra le donne e benedetto é il frutto del tuo seno, Gesú. En el pasillo central, cerca del altar, una mujer permanece de rodillas durante toda la celebración. Después de la eucaristía, aún podemos quedarnos un rato más, ese pan vivo, bajado del cielo, que ya hemos recibido, está presente entre nosotros también ahí, en la custodia colocada sobre el altar. Cuando el sacerdote alza la custodia y bendice a la asamblea tengo la certeza de que es el mismo Cristo quien nos bendice a cada uno de nosotros. Pobres e indignos, pero a la vez hijos del Padre y herederos del cielo. Esta misa en la gruta es uno de los actos que cada día se celebran en Lourdes. También se reza el rosario en la gruta.

En relación con lo anterior, señalar que en Lourdes se organizan dos procesiones al día, una eucarística, y otra mariana con el rezo del rosario (la procesión de las “antorchas”). Esta última es la más popular. En el silencio de la noche, conmueve experimentar la comunión con personas de distintos países, padres con sus hijos de la mano, enfermos, ancianos, jóvenes, todos unidos entorno a la Madre, cada uno desgranando las cuentas del rosario en su idioma. También resulta impactante la experiencia de comunión de la llamada “misa internacional”, en la basílica de san Pío X. Con aforo para 25.000 personas, esta construcción en forma de barca boca a bajo, es además una maravilla de la ingeniería: la nave ovalada no tiene un apoyo central, se sostiene a través de las vértebras laterales. Por cierto, en una de sus capillas se encuentra un fragmento de la sotana manchada de sangre que portaba el papa Juan Pablo II el día (13 de mayo de 1981, día de la Virgen de Fátima) en que sufrió el atentado en la plaza del Vaticano.



Cuarta edición del AVE MARIA, destino Lourdes 

Este servicio combina el uso del tren AVE con los llamados autocares MARÍA. De esta manera, ya es posible pasar un fin de semana en Lourdes en tan solo unas horas de viaje, alternando tren y autobús; por ejemplo, el tiempo de trayecto desde Madrid a Lourdes se realiza en cinco horas. La combinación AVE más autobús también es posible para ciudades como Barcelona, Málaga, Sevilla, Córdoba y Ciudad Real, así, el programa AVE MARÍA conectaría estas ciudades con Huesca, Zaragoza o Toulouse; y de ahí, a Lourdes. Se trata de una iniciativa creada por Renfe-AVE en colaboración con Alosa (la empresa de autocares) y Lourdes Hôtels Services, este último grupo oferta, además, 5 hoteles de prestigio (Paradis, Helgon, Miramont, Croix des Bretons y Aneto) a poca distancia de los santuarios. Además, este trío está respaldado por un grupo de empresas del sector turístico como Viajes El Corte Inglés, Orizonia, Iberojet, Viajes Iberia, Globalia, Travelplan/Iberraíl, Viajes Halcón y Viajes Ecuador. El producto, que incluye billetes de ida y vuelta, régimen en pensión completa (alojamiento, desayunos, comidas y cenas), seguros, visita al santuario y excursiones opcionales (museos, castillos, bodegas…), tiene precios en torno a 265 euros y estará vigente hasta finales de octubre, abriendo la posibilidad de unirse a los 6 millones de visitantes que recibe Lourdes cada año.


HACIENDO, ADEMÁS, TURISMO

En invierno este es un lugar privilegiado para practicar el esquí, sin ir más lejos, la estación de esquí del Gran Tourmalet -paso obligado del Tour de Francia- cuenta con más de cien kilómetros de pistas. Ahora, en septiembre y octubre podríamos hablar de cuatro lugares interesantes de obligada visita para el turista o peregrino: el circo de Gavarnie (para hacer senderismo), le Pic du Midi (el pico del Mediodía, a 2877 m. de altitud), Lourdes (el complejo del Santuario) y Cauterets pont d'Espagne (aguas termales, deportes de riesgo, senderismo).


                                 Autor: Victoria Luque.
                                              Publicado en revista Buenanueva. Julio 2015


martes, 30 de junio de 2015

Silencio culpable

Este video recoge el testimonio impresionante sobre tantos cristianos perseguidos y muertos por la fe, en pleno siglo XXI, ante el silencio de Occidente.




martes, 16 de junio de 2015

Presentación del libro: YO SOY PARA MI AMADO

Hoy, 16 de junio, a las ocho de la tarde, en la parroquia de San Pedro Apóstol, de Alcobendas /Madrid) presentamos el libro Yo soy para mi amado. Todos estáis invitados. Me encantará veros por allí.

viernes, 12 de junio de 2015

Corazones traspasados -Evangelio 12 junio 2015-

Corazones traspasados
En aquel tiempo, los judíos, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día solemne, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis. Esto ocurrió para que se cumpliera la Escritura: «No le quebrarán un hueso»; y en otro lugar la Escritura dice: «Mirarán al que atravesaron.» (Jn 19, 31-37)

Hoy celebramos el día del Corazón de Jesús. Mañana, el del Corazón de María. Pero, paraos un momento. Ahí, en la cruz, en ese monte, está Jesús muerto, a su lado dos ladrones también muertos con las piernas quebradas. Él, Jesús, tiene el costado traspasado, abierto, de su brecha ha brotado sangre y agua; a sus pies María su madre, Juan, y otras santas mujeres. María, también traspasada de dolor, pero entera por la fortaleza que da la fe, consuela y acoge con sus brazos de madre a Juan, el amigo inquebrantable de Jesús y a las demás mujeres. ¿Qué une a María y a Jesús en este momento único en la historia de la humanidad? Les une el amor incondicional por el ser humano. De esa herida abierta de Jesucristo nos beneficiamos todos. Los hombres y mujeres pasados, los presentes y los futuros. En esa agua salida del costado de Cristo Jesús todos nos hemos regenerado, todos hemos vuelto a la vida, todos somos a partir de entonces, y por nuestro bautismo, hombres nuevos. Criaturas nuevas. Hijos –en Cristo Jesús- del Dios vivo. Él nos ha dado a probar su misericordia. Nos ha dicho: Ven, comprueba que es verdad, que te quiero hasta el extremo de dar mi vida por ti. Entra en mi costado y conoce el Amor que mi Padre te tiene. Mira cómo te ama. Entra en las aguas de este amor; deja ahí tus miserias y sal fortalecido en la fe, en la esperanza, en la entrega. Y bebe, toma de esta sangre derramada por ti, blinda las puertas de tu corazón con esta sangre del cordero degollado, haz de tu cuerpo y de tu espíritu un lugar santo donde yo, Jesús, pueda morar.
María, por su parte, participa también de esta experiencia de entrega hasta el límite. Ella, con el corazón traspasado de dolor (“una espada atravesará tu alma”, le profetizó el anciano Simeón) da un paso más, ve más allá de su hijo muerto. Jesús le dijo mostrándole a Juan: “He aquí a tu hijo”, y ella, María, desde ese momento, acogió en Juan a todos sus hijos repartidos por toda la tierra. María acoge desde ese momento y para siempre, en su corazón de madre, a todos los que vagamos por el mundo, a aquellas personas inquietas que no saben por qué les pasa lo que les pasa, a los que buscan, a los que preguntan, a los que están dañados, malheridos, muertos… Ella nos cubre bajo su manto y con la sencillez de una madre, presenta al hijo nuestras inquietudes, nuestros miedos, eso que nos hace perder la paz. María, con su corazón traspasado de amor, nos acerca al hijo amado.

Corazón de Jesús, corazón de María, en vuestro amor confío.                                  Victoria Luque.

jueves, 4 de junio de 2015

Miriam, una niña en un campo de refugiados de Irak

Esta es una entrevista a una niña en un campo de refugiados de Irak. Es impresionante la fuerza que da el Señor. Su situación me recuerda el salmo que dice: "Por detrás y por delante me has cercado, y tu mano pusiste sobre mí. ¿Adónde iré lejos de tu Espíritu? Si miro hacia el cielo allí estás tú, si bajo hasta el infierno allí te encuentro".

jueves, 30 de abril de 2015

Habla un exorcista de la diócesis de Madrid: "El poder de Jesucristo es más fuerte que el del maligno"



Lo primero que el presentador del evento nos hace saber es que el exorcismo no es un espectáculo: “Espectacular, sí, pero espectáculo, no. Es una realidad muy triste y muy dura -dice-”. Y a continuación presenta al conferenciante, un exorcista de la diócesis de Madrid, el p. José Ramón, que pese a llevar solo dos años en este cometido, desvela con prudencia y tino una realidad de la que muchos hablan, y de la que casi todo es desconocido. El exorcismo, dice, forma parte de la pastoral de la Iglesia que se preocupa por sus hijos que sufren.

                                                                                                                                    

José Ramón es un sacerdote joven, se presenta ante la sala, abarrotada de estudiantes, con la humildad de alguien que simplemente ha obedecido el encargo de su obispo. Nada más. “En unos ejercicios espirituales sentí la necesidad -nunca me había ocurrido antes- de ponerme al servicio de la diócesis en lo que necesitara. Y cuando terminé los ejercicios, mi obispo me pidió que fuese exorcista. No pude negarme”. Y deja clara una cosa, el exorcismo “es una labor pastoral de la Iglesia que se preocupa por sus hijos que sufren. El mal existe, y la Iglesia siempre ha luchado contra el mal. En estos dos años como exorcista, puedo decir con toda sencillez que hay cosas que me pueden, no tengo todas las respuestas, yo tengo fe en el Señor y actúo desde mi fe en el Señor. No pretendo ser el mago Merlín que solucione todas las cosas ni el oráculo de Delfos que dé explicación de todo”.

Un instigador, causante de todo mal

Y comienza a desbrozar ese sentido del origen del mal que todos alguna vez hemos experimentado en nuestra vida: “Sobre la existencia de Satanás hay una frase simpática de Bodelaire que dice; “es más difícil amar a Dios que creer en él, y a los hombres de este siglo les es más difícil creer en el diablo que amarlo”, y continúa Bodelaire: “todo el mundo le sirve y nadie cree en él, sublime sutilidad la suya”. Pues es verdad -dice el p. José Ramón-: Desde nuestra mentalidad racionalista nos cuesta aceptar realidades preternaturales, realidades que van más allá de lo que controlamos. Desde pequeñitos hemos aprendido a decir en el padrenuestro: “líbranos del mal” -o del maligno-, y la historia de la Iglesia siempre ha entendido que el mal tiene nombre, tiene patitas-. Las cosas no suceden por casualidad, no hay energías negativas que pululen por el cosmos... existe un ser personal que es el origen de todo mal. Cuando se narra en la Biblia el origen del mal relacionado con el ser humano -pecado original- siempre aparece un instigador, un ser causante de todo mal. Uno de los grandes problemas que se le plantea al pueblo de Israel a lo largo de su historia es si el mal está relacionado con la cercanía a Dios o no. Es decir, si yo estoy cerca de Dios... no me tiene que pasar nada malo. Entonces, ¿por qué el justo sufre? La respuesta nos la da el libro de Job, ahí observamos que en el sufrimiento del justo aparece un instigador, un causante del mal, y no directamente Dios. Es la respuesta por la que entendemos lo que nos pasa, porque ¿cómo es posible, por ejemplo, que una persona mate a sus hijos y los queme?... qué horrible, qué duro. Y esto ocurre entre vecinos nuestros, entre compañeros de trabajo... Y la gente dice, no me imaginaba que esta persona fuese tan terrorífica, ¿qué ha pasado ahí? ¿por qué ha actuado así?. ¿Por qué una persona es capaz de destrozarse a sí misma o a otros? El catecismo de la Iglesia católica habla del misterio del mal. Porque realmente es algo misterioso”.

Este exorcista hace, además, una puntualización muy conveniente: “Existe el peligro de reduccionismo, de ver la realidad desde un único punto de vista, y esto falsearía bastante dicha realidad. Así, sería un error eliminar el aspecto espiritual a la hora de explicar todas las afecciones que una persona tiene; también sería un error ver acciones extraordinarias del demonio en todas partes. Estamos ante unas realidades muy complejas. Hoy tendemos a buscar una explicación desde distintas disciplinas para acercarnos a la verdad. La psiquiatría ayuda a entender estos acontecimientos, pero no tiene todas las respuestas. El exorcista ha de colaborar con psicólogos, psiquiatras y expertos en vida espiritual porque el ser humano es muy complejo”.

Y como colofón a toda esta primera parte de su exposición, el p. José Ramón concluye: “Los creyentes aceptamos por revelación de Dios que el mal tiene un origen personal y concreto. Estamos ante una lucha espiritual entre el bien y el mal. Y en esa lucha no estamos ante fuerzas igualadas, sino que nos hallamos ante Dios creador de todas las cosas, y el demonio -y su cohorte-, un ángel desobediente a Dios que es criatura y por tanto, jamás tendrá el poder de Dios. Jamás”.

Id y expulsad demonios

Pero ¿qué se entiende por exorcismo? La respuesta no se hace esperar: “Cuando la Iglesia pide públicamente con autoridad y en nombre de Jesucristo que una persona o un objeto sea protegido contra las asechanzas del demonio y sustraído a su dominio, esto se llama exorcismo”. El P. José Ramón se retrotrae ahora a la primera vez que actuó como exorcista: “La primera vez que uno se enfrenta a esta realidad de lo desconocido, te asustas. Pero enseguida entiendes el salmo 27: “Aunque un ejército entero se levante contra mí, mi corazón no tiembla Señor, porque tú estás conmigo”. Enseguida comprendes que la acción del demonio, por muy aparente que sea, no es nada en comparación con la protección de Dios. Y desaparece el miedo, porque ese miedo siempre viene provocado por el enemigo, y aunque es verdad que alguna patada y algún escupitajo me he llevado, de ahí no pasa. Como dice un compañero mío, el demonio tiene la boca muy grande y las manos muy cortas”. En definitiva, “uno cuenta -dice- con el poder de Jesucristo, que es más fuerte que el poder del mal. Y esto es un principio básico para vivir. Cualquier persona que tiene la desgracia en su vida de quedar poseída -porque ha hecho tonterías o porque hay otros que han ejercido maldad contra ella- y entiende que el poder de Jesucristo es más grande, esto la llena de esperanza, de forma que vive su realidad de una manera muy distinta. La Iglesia cuida de sus hijos, y les transmite esperanza, también a los que sufren estas situaciones”.

Durante veinte siglos la Iglesia ha realizado lo que Jesús mandó a los apóstoles -aparte de evangelizar-: “Id y expulsad demonios”. Así, el exorcista explica que en este largo combate con el enemigo, la Iglesia ha determinado una serie de rasgos que ayudarían a discernir si la persona está bajo el dominio del maligno: “Si una persona habla una lengua que no conoce, especialmente el latín. Si puede mover objetos a distancia. Si conoce cosas ocultas que no tiene por qué saberlas o manifiesta una fuerza física infinitamente superior a la que tiene por edad y condición. ¿Estos rasgos son como la prueba del nueve? Pues no lo sé. También la tradición de la Iglesia señala una serie de rasgos espirituales que podrían sugerir una posesión: la aversión vehemente a Dios, al Santísimo nombre de Jesús, a la bienaventurada virgen María, a los santos, a la Iglesia, a la cruz, a las imágenes sagradas, a los sacramentos, a la palabra de Dios. Así, -explica- hay personas religiosas que se ponen en la fila para besar al niño Jesús en navidad, y cuando llega el momento de besarlo, no pueden, ¿por qué?. Son rasgos espirituales -concluye- por los que la Iglesia entiende que hay sucesos extraños que podrían ser explicados desde una acción extraordinaria del demonio”.

En qué consiste un exorcismo

Lo primero que dice el ritual es que la sesión de exorcismo no es un espectáculo, por ello, la Iglesia prudentemente prohíbe su grabación al estar en juego la intimidad de la persona. Cuando el exorcismo se ha grabado, se ha realizado en contra del dictamen de la Iglesia. Para que lo entendamos, es como si alguien grabase tu confesión... ¿cómo te sentirías?, además, seguramente provocaría un rechazo social hacia la persona afectada”. Y prosigue el exorcista diciendo que por tener el exorcismo la forma de una renovación bautismal, en primer lugar se invoca a la Trinidad, se bendice agua y sal y se santigua y asperge la zona donde se encuentran la persona afectada, el exorcista y sus acompañantes -que le ayudan en la oración- si los hubiere. El P. José Ramón señala, además, que el exorcismo no es un sacramento sino un sacramental, y explica la diferencia: “Un sacramento es aquel a través del cual Dios actúa directamente, mientras que un sacramental depende de la fe del que lo recibe y del que actúa. En el exorcismo estamos ante un acto en el que cuanta más fe tiene la persona, más es ayudada”. Después de la bendición, se invoca a los santos -dice el ritual que a ser posible, de rodillas-, pero el exorcista comenta: “normalmente de rodillas se ponen el cura y los acompañantes, al individuo en concreto le cuesta bastante porque en muchos casos está afectado desde el principio o entra en trance y pierde la conciencia totalmente”.

Si la persona tiene devoción concreta por algún santo especial, es bueno nombrarlo porque “actúa más eficazmente el exorcismo”. Después de esto, se proclama la Palabra de Dios (“la Palabra de Dios es viva y eficaz como espada tajante de doble filo, dice la Escritura, y se nota. Al enemigo la Palabra de Dios no le gusta nada”, comenta el p. Jose Ramón), se reza un salmo y se proclama el Evangelio. También dice el ritual, “y los que están se ponen de pie”; si pueden, claro. Los evangelios elegidos -que figuran en el ritual de exorcismos- están relacionados con la acción de Jesucristo en contra del demonio, también el comienzo del evangelio de san Juan: “La Luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron (no la dominaron)...”. Después se imponen las manos sobre el afectado, “este gesto es una invocación a Jesucristo para que envíe su Espíritu santo, también es un gesto de sanación de parte del Señor. Detrás de una persona poseída suele haber problemas físicos, psicológicos, etc, y la acción del Espíritu santo es sanadora. ¿Cómo? Esto no son matemáticas, pero vemos cómo la persona va mejorando día a día... hay personas a las que la acción del enemigo les afecta tanto que no pueden ni salir de casa, no les deja ni lavarse... y el proceso de oración es sanador y purificador de la persona, así, ésta empieza a hacer cosas tan normales y cotidianas como lavarse o salir a la calle”. Después de la imposición de manos, se reza el Credo, “es decir, si esto es un acto de fe, proclamamos nuestra fe. Bien es verdad que si la persona está muy dominada por la acción del enemigo, éste no la deja contestar; puedes forzar y forzar y después de bastante tiempo conseguir que responda. ¿las razones de ello? No lo entiendo; como he dicho antes, esto me supera”.

Después del símbolo de la fe se reza el Padrenuestro, e igualmente hay veces que la persona puede rezar y otras que el maligno se lo impide. Por último, se muestra la cruz al afectado “eso que mola tanto en las películas”, dice el p. José Ramón, y se le bendice con la cruz. “Hay personas que tienen los ojos abiertos y miran la cruz tranquilamente, a otros, la simple visión de la cruz hace que todo les rechine, y hay quienes no abren los ojos porque no quieren ni verla”. Por último, se termina con una invocación de los misterios de la vida de Jesús y una oración de petición de liberación. En esta última oración existen dos fórmulas, una deprecativa y otra imperativa: “La primera consiste en implorar a Dios para que libere a esa persona, la segunda se dirige directamente al demonio para ordenarle que se vaya”. Se concluye el exorcismo con un cántico evangélico para dar gracias a Dios (Benedictus, Magníficat o Nunc dimittis), oración final y bendición.

El afectado hace un camino de fe

Dice el p. José Ramón, “lo único que hay que hacer en el exorcismo es rezar. Evidentemente a veces hay una lucha espiritual porque el enemigo no quiere que reces, y por tanto, aparecen los aspavientos, el saltar, cosas que vuelan, etc. pero todo esto ocurre simplemente porque él no quiere que reces”. Los expertos como el p. Amorth -el exorcista de Roma- recomiendan que se rece una vez a la semana, y en los casos más extraordinarios, alguna vez más. Los más leves, cada quince días. Cuándo se liberará la persona? Cuando Dios quiera. “A veces -comenta el p. José Ramón- uno puede caer en el desánimo cuando lleva con la persona más de un año y todavía no ve luz en el fondo del túnel. Pero es cuestión de perseverar en la oración, como pedía Jesús. La persona acude a la Iglesia pidiendo ayuda, y sabemos que al final hay luz. Realmente, el afectado hace un camino de fe.

Hay una anécdota del p. Amorth muy iluminadora al respecto: cuenta que una persona llevaba 18 años poseída yendo semanalmente a la oración con él, y el p. Amorth le pregunta: hijo, después de 18 años viniendo a rezar conmigo, no estás desanimado? A lo que este hombre contesta: padre, en mi familia todos éramos ateos, ninguno creía en Dios, yo me acerqué a la Iglesia porque me pasaba algo que no entendía, y desde que usted reza conmigo puedo tener una vida casi normal. Además, desde que pude decirles lo que me estaba ocurriendo, he asistido al proceso de conversión de más de cincuenta miembros de mi familia. Cómo voy a estar desanimado después de ver estos frutos?”. Seguidamente este exorcista comenta que el afectado por una posesión puede llegar a descubrir la realidad de Dios y de Jesucristo en la propia vida y experimentar todo un camino de fe. De hecho, la posesión es siempre sobre el cuerpo, no sobre el alma, que es un lugar sagrado donde mora Dios. Así, comenta el p. José Ramón, ha habido casos de santos que han sido vejados e incluso poseídos por el diablo. Y hace referencia en concreto al caso de una mujer alemana “muy de Dios” -se hizo una película sobre ella, titulada El exorcismo de Emily Rose- a la que Dios pide permiso para que sea poseída por el diablo y la gente entienda que el demonio existe. “Ella se dispone y muere en un arrebato; su tumba es lugar de peregrinación para los creyentes. Es decir, el poder del enemigo es siempre un poder externo si no se le da pie a nada más, comenta este sacerdote”.

Para concluir, el p. José Ramón nos comunica su propia experiencia en relación a su cometido como exorcista: “Como creyente en Cristo Jesús esta labor de exorcista me ha ayudado muchísimo. Mucho. He descubierto la intercesión de los santos, y esto me parece algo grandioso. Me he vuelto también más carismático, por ejemplo, he descubierto la grandeza del Espíritu santo a través de la imposición de manos que realiza el sacerdote. Algo que antes, ni se me ocurría hacer, porque no entendía absolutamente nada... también me he hecho uno con el que sufre. Cuando tienes cerca a una persona que sufre durante más de un año con estas cosas, y ves todo lo que el enemigo le impide hacer en su vida cotidiana... sufres con él, compadeces con él... y esto es lo que de alguna manera hace Cristo con nosotros. La expresión de la cruz no es otra cosa que la compasión de Cristo con nuestra propia vida. Luego -añade- se me ha desvelado completamente el poder de la oración. Ahora me la tomo tan en serio... os pongo un ejemplo: me encontraba rezando con una persona víctima de distintas enfermedades como consecuencia de un hechizo. Ella tiene una amiga que se halla en un país sudamericano, también afectada por el mismo hechizo. Pues esta última la llamó por teléfono desde Méjico para preguntarle si tal día y a tal hora, estábamos rezando también por ella. Efectivamente, así era. No sé si serán casualidades de la vida, pero desde entonces me tomo muy en serio rezar por los que me lo piden”.


SUMARIOS

No pretendo ser el mago Merlín que solucione todas las cosas ni el oráculo de Delfos que dé explicación de todo”.

Hay rasgos que ayudan a discernir sobre una posible posesión: “Si una persona habla una lengua que no conoce, especialmente el latín. Si puede mover objetos a distancia. Si conoce cosas ocultas o manifiesta una fuerza física infinitamente superior a la que debiera tener”.

He descubierto la intercesión de los santos, y me parece algo grandioso”.

La posesión es siempre sobre el cuerpo, no sobre el alma, que es un lugar sagrado donde mora Dios”.
Publicado en la revista BUENANUEVA. Nº 52

sábado, 25 de abril de 2015

Yo no soy bruja




El corto documental de Misiones Salesianas Yo no soy bruja es una de las 21 cintas finalistas del XIII Festival Internacional de Documental Etnográfico de Sobrarbe, Premios Espiello, Yo No Soy Bruja(21 minutos) ha sido dirigido por Raúl de la Fuente, premio Goya al Mejor Documental por Minerita en el año 2013En él se da a conocer la realidad de los niños y niñas acusados de brujería en África. En el caso de recibir el galardón, el premio íntegro irá destinado a pagar los estudios universitarios de varios jóvenes que fueron acusados de brujería y que han estado viviendo en el Hogar de los misioneros salesianos en Kara.