viernes, 30 de diciembre de 2011

¡¡¡feliz navidad a todos¡¡¡

Que el Señor nos bendiga a todos en este nuevo año que empieza,
que nos dé a saborear su Paz y su Alegría,
que podamos amar a los que tenemos alrededor,
que ilumine Su rostro sobre nosotros,
y que podamos, un día,
presentarnos delante de Él con las manos encallecidas
por habernos donado.
¡Mucho ánimo, que el Señor nos quiere con locura!
Besos y abrazos para todos.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Así vive y muere un cristiano

Hace unos días estuvimos en Sevilla, acompañando a Jesús, un hermano de comunidad que se ha quedado sin madre en cuestión de poco más de tres meses... cuando terminó el día, tras el funeral y el entierro, permanecía en mí la idea de que así (como nos lo estuvieron contando sus hijos y su marido) es como vive y como muere un cristiano/a.

¿Por qué digo esto?

Porque Manoli tenia un cáncer, en principio, de los "curables", pero una vez más, la última palabra no la tiene la medicina, sino el dueño de la vida, y Su dueño estimó que era el momento de acogerla en su Casa. Y allá que fue, no sin antes dejar tras de sí una ola de paz fuera de toda lógica. ¿Cómo es posible que padres e hijos, pese a lo duro de las circunstancias, se mantuvieran y mantengan serenos,esperanzados, y más aún, alegres? ¿Qué les dio Manoli? ¿Quién está detrás de todo esto?

Detrás de todo esto, de todos ellos, detrás, delante y por todos lados, está Cristo Jesús, el Señor. Él los está sosteniendo, y su comunidad les acompaña en este tiempo de separación física que no espiritual.

Manoli en el tiempo que estuvo luchando contra la enfermedad, les mostró algo por lo yo firmaría ahora mismo: la aceptación gozosa de la voluntad de su Padre, Dios.

Sus hijos y su marido pudieron afrontar este trance con dignidad porque previamente ella les había sabido transmitir su esperanza, que estaba en las manos de su Padre, y que a Él iba. Pudo despedirse con paz de cada uno de ellos, pudo quererlos y aconsejarles hasta el último momento, pudo vivir la muerte, igual que había vivido la vida, con los ojos puestos en Aquel que no defrauda. Por eso sus hijos hablaron así, con esa valentía tan inusitada, dando testimonio de lo que su madre les había confiado, el don de la fe.

Por eso decía la pequeña de sus hijas que estaban alegres, que parecía una locura, pero que era verdad: que a pesar del dolor estaban contentos, porque ellos sabían, con una certeza inexplicable, que existe vida tras la muerte. Y que su madre, Manoli, había muerto con una sonrisa dulce, que cuando la vio, a los pocos momentos de morir, tuvo el convencimiento firme de que su madre había experimentado ya el gozo y la alegría de estar con el Padre.

Jesús nos comentaba que cuando su madre estaba muriendo, sus conocidos se acercaban a él con precaución, temerosos ("no sabían qué decirme, cómo hablarme") y lo curioso del caso es que "tengo que ser yo quien les conforte, les consuele, les anime". (¿Cómo no va a ser así, Jesús, si tú en estos momentos tienes la fuerza del Espíritu Santo, tan necesaria para vivir este acontecimiento de muerte, desde la fe?)

Por lo demás, hubo varias cosas que me impresionaron.... se me quedó en la retina la imagen de Jesús  llevando al hombro el féretro de su madre. También me gustó el espíritu de celebración que impregnó todo el funeral (celebramos que una cristiana ha entrado en la Vida con mayúsculas), y especialmente me impactó el Credo cantado en el cementerio (Creo en Dios Padre, Creo en Dios Hijo, Creo en el Espíritu Santo (...), Creo en la resurrección de la carne, y en la vida eterna). Nunca había presenciado un Credo testimoniado con tanta fuerza, cantado mientras era enterrado el cuerpo de una persona tan querida para todos.

martes, 13 de diciembre de 2011

Autoretratro de Manu

Esta es una experiencia de un padre y una madre, que tuvieron un hijo "a pesar de todo lo que hoy día dice la ciencia médica". Este es el testimonio de un padre que al enterarse de que iba a tener un niño "especial" lo empezó a cuidar de una manera "especial" hasta que su hijo terminó, a los 14 meses, su misión aquí.


1 de Diciembre de 2011

Me presento. Me llamo Manuel. Hoy he cumplido un año dos meses y diecisiete días. Ya he cumplido mi misión en la tierra y el Niño Jesús me ha llevado con Él al Cielo esta mañana.

Pero vamos más atrás. Cuando yo tenía 4 meses de gestación los médicos me hicieron una "eco" y dijeron a mis padres que en el cerebro tenía "agenesia completa del cuerpo calloso" (lo peor que puede haber), y prácticamente sólo tenía medio corazón (lo llaman "hipoplasia de ventrículo izquierdo"). Yo era absolutamente inviable.
Posibilidad de vida postparto, por el corazón, cero; por el cerebro, cero. Lo mejor es que "interrumpan" el embarazo y conciban otro hijo normal (le dijeron a mis padres). Algunos médicos a abortar lo llaman “interrumpir”.

Cuando a unos padres el médico les dice: "Conviene que interrumpamos su embarazo", la mayoría de los padres, sin querer, ni darse mucha cuenta, "interrumpen" a su hijo, o sea, en su corazón le matan; y el pobre feto que ya para ellos es "nadie", "nada", un "interrumpido", se llena de pena, y ya no lucha, y... se muere.

Yo tuve mucha suerte; cuando le dijeron eso a mis padres, ellos hicieron dos cosas: Mi madre dijo: “vamos a llamarle Manuel, que significa Dios con nosotros, porque es una presencia especial de Dios para nosotros y junto a mi padre decidieron que "si es él presencia de Dios y si se va a morir cuando nazca, qué suerte que vamos a tener 5 meses para poder darle todo el cariño del mundo, nosotros y toda la familia. Va a ser el niño más querido en el menor tiempo".

Y yo pensé: "me quieren, me van dar a cariño, no me van a "interrumpir"  (como ha dicho el médico), no me van a matar, soy importante para ellos, yo tengo que luchar para vivir"; y de pronto, mi corazón que no funcionaba nada, empezó a crecer un poquito y mi cerebro empezó como loco a crear células del cuerpo calloso, y todo iba creciendo a gran velocidad; me querían, y yo tenía fuerza y me animaba, y cuando me hicieron otra eco, no se lo creían; era imposible lo que había crecido. Ya tenía el Cuerpo calloso desarrollado. Eso era imposible. Y todos los que querían "interrumpirme", ahora querían "ser mi médico".

Yo era un fenómeno. Querían estudiarme, analizarme. Mi desarrollo era absolutamente anormal.

Llego el día del parto. Ese día yo (según los sabios médicos que deciden sobre la vida y la muerte y saben cuándo todo va a suceder) debía morir nada más nacer, porque los que son como yo, no pueden subsistir fuera del útero materno.

Imaginaos como estaba mi madre cuando entró en el paritorio, para dar a luz al hijo que se le iba a morir. Empezó a ponerse nerviosa y a llorar. Yo también estaba nervioso, porque a los fetos nos afecta mucho la situación de nuestra madre, aunque yo sabía que no me iba a morir.

Y ella cada vez estaba peor. Y luego me he enterado que fue mi abuela Fuencisla la que aviso a D. Manuel: "Vaya a tranquilizar a Paz". Y lo que es un poco raro, sucedió: un cura entró en un paritorio a tranquilizar a una parturienta. Rezaron y yo noté que mi madre empezó a tranquilizarse. Ya estábamos mejor los tres: mis padres y yo.

Pero de pronto D. Manuel se puso a contar cosas graciosas de un tal Jesús Gil y Gil, y mi madre al principio no hacía ni caso, pero luego echó una sonrisa y luego una carcajada y yo, al verla, también; ese señor Gil debe ser un cómico, porque le hizo mucha gracia a mi madre, y ya perdió todos los nervios que tenía de pensar que yo me iba a morir; y ya sólo pensaba en los dolores que yo le producía por las dilataciones, y así estuvimos los cuatro, nada menos que 6 horas de dilatación hasta que nos llevaron al quirófano, que estaba como el metro; había más de 15 médicos llenos de expectación, para contemplar el acontecimiento; y ya nací.

Y diréis: y ¿te moriste? Pues no, porque yo, además de haber luchado y de estar mucho más maduro de lo que los médicos creían, Dios no quiso que me muriera porque yo soy Manuel y traía una misión que cumplir.

Para que me conozcáis, ahora os quiero decir mis características:

Características "accidentales": Soy rubio, ojos azules, síndrome Down, peso 3,200, Soy del Real Madrid como mi padre

Características "esenciales": Soy persona humana, y desde el día de mi nacimiento, (a los 5 minutos de nacer, mira que suerte serlo desde tan pronto) lo más importante: Hijo de Dios por el Bautismo. (Ah, ¡¡me bautizaron dos curas a la vez!!, a los que quiero mucho: mi tío Alfredo y D. Manuel).

Hasta aquí mi presentación... Os espero en el Cielo. Desde allí os voy a ayudar mucho a todos, especialmente a vosotros papis: ¡Cuánto cariño me habéis dado!

¡OS QUIERO!


Es mejor cojear por el camino que avanzar a grandes pasos fuera de él. Pues quien cojea en el camino, aunque avance poco, se acerca a la meta,mientras que quien va fuera de él, cuanto más corre, más se aleja.

(San Agustín)

jueves, 8 de diciembre de 2011

Sor María Israel de Cristo Resucitado, ¡toma ya!

Acabamos de volver de la toma de hábitos de María Dolores, ya estuvimos en su entrada al convento, hará unos seis meses, y fue espectacular. Una celebración única. Se podía palpar al Espíritu santo, entre todos los que allí estábamos. Hoy el rito de su toma de hábitos ha sido cuanto menos curioso, lo digo porque no habíamos estado nunca en este "paso" del postulantado, y me han llamado la atención algunas cosas. Lo de que la cortasen el pelo, no me lo esperaba, suponía que eso era más adelante, cuando dé el paso definitivo como monja (esto será dentro de dos años, en las Dominicas de Lerma) pero no, se lo cortaron hoy... ella tenía cara de circunstancias, medio sonriente, medio ¡ay madre! (esto me lo comenta Teresa, una de mis hijas, que estaba en primera fila y lo vio "todo, todo").

Después le impusieron la vestidura blanca, propia de las novicias, y más adelante, le preguntó la priora: Delante de ti están dos coronas, una de espinas y otra de rosas. ¿cuál eliges? y María Dolores, con esa voz potente que tiene, y esa decisión que es propia de ella, dijo, sin un ápice de duda: "la de espinas". Y así la vimos, con un paño blanco sobre la cabeza, y ceñida su corona de espinas, imagen sin duda, del modo de vida austero y entregado que acaba de elegir.

Y después vino lo del nombre. Se cambió de nombre, dejó el "maria dolores" por "maría israel de Cristo resucitado". Yo cuando lo leí en el folleto que nos dieron para seguir la celebración, no me lo podía creer... "María Israel", qué extraño... después no pude evitar la carcajada cuando el sacerdote celebrante explicó que ya había en el convento una "María Sión" (también novicia) y que vamos, decía, sólo faltaba que entrase otra postulante y que eligiese "María Judá" o "María Leví".

Pero todo tiene su porqué. "Yo he luchado contra Dios, igual que Jacob, y me ha vencido, me ha mostrado mi pobreza... y en esa debilidad me he sentido querida por Él. Por eso me cambio el nombre, porque el Señor quiere que me llame Israel, igual que Jacob", le dijo María dolores al dominico que celebraba la eucaristía. Y comentó también que cuando fue al convento a hablar a las dos postulantas de algún tema de formación, ellas, como quien no quiere la cosa, le pidieron ardientemente que les hablase del kerigma. "¡Del kerigma"! decía el cura, no saliendo de su asombro, "¡no me pidieron que les hablara de las virtudes, o de los estatutos de la Orden de las dominicas, o de cualquier otro tema... no, me pidieron ¡el kerigma! ¡En cincuenta y tantos años que llevo de sacerdote es la primera vez que me piden esto!Verdaderamente estáis bien formadas (les dijo).


Y es que Maria dolores es mucha maria dolores, y quería el meollo (el kerigma): que Cristo ha muerto y ha resucitado por ti y por mí, que ha dado su vida para que tengamos Vida, y Vida abundante. Aquí en la tierra y después en el cielo. Que es el Señor de la vida y de la muerte. El Señor de tu historia, y de la mía. Que ni un solo cabello de nuestra cabeza se cae sin que él lo permita. Que no hay que tener miedo de nada. Porque nos ha liberado de nuestras limitaciones, de nuestras iniquidades, y nos ha comprado con cada gota de su sangre (me acuerdo ahora de don Joaquin, un cura muy mayor, que siempre me decía con una bondad que se podía palpar... "mucho le has costado a Jesús... arrepiéntete, y no peques más").

Después, María Israel nos regaló un canto que había compuesto ella misma (estos son los mejores regalos, los que se hacen desde el corazón). Y tras el ágape, maría Israel besó, abrazó y regaló su vitalidad a todos los que nos pasamos por el enrejado... animando y sosteniendo... eso es lo que vi. Creo que será una monja "según el corazón de Dios".

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Te puede pasar a ti

Este es el nuevo trabajo del director de la Ultima Cima, que está a punto de estrenarse estas navidades.
Merece la pena verlo, así a primera vista, parece interesante... hay infinidad de historias cotidianas que
merecen ser contadas, y Juan Manuel Cotelo parece que las huele a distancia.
http://youtu.be/Qfskz4S5__E

miércoles, 12 de octubre de 2011

¿Cómo defiendes tu matrimonio¿

Es una reflexión estupenda sobre cómo cuidar tu matrimonio... y es que además te partes de risa escuchando
a este sacerdote. Eso sí, hay que disponer de tiempo y tranquilidad para ver el vídeo... ahora, que si
empiezas, te aseguro que no te mueves del ordenador hasta que no terminas de verlo.



domingo, 2 de octubre de 2011

La puerta estrecha


Me gustaría decirte unas cuantas cosas, no sé si se dará la oportunidad; de momento, lo escribo para aclarar mis ideas... la enfermedad es tan traicionera. Según como la enfiles, puede ser una oportunidad para acercarte al Padre, para buscarle y encontrarle, para sentir su sostén... o una ocasión  para caer en la desesperanza y en la muerte óntica, esa, que es la peor de las muertes, la muerte del interior de la persona.

Esta noche me ha costado conciliar el sueño, porque sé que lo estás pasando mal, que van muchos ingresos en el hospital, que van muchos sobresaltos... que aunque eres optimista por naturaleza, todo esto acaba pasando factura. Mamá me decía ayer que había estado hablando contigo, y que te había dicho: "Si hemos aceptado de Dios los bienes, que han sido muchos, durante nuestra vida... ¿cómo no aceptar ahora los males? Tenemos que convivir con esta enfermedad, que ya es de por vida, y sobrellevarla lo mejor posible". Qué sabiduría tiene mamá. Se nota que bebe de la fuente... Ella se ha apoyado en Job, que decía esto mismo.

A mí, anoche, se me ocurrían dos preguntas: Por qué y para qué.

Seguramente te estarás preguntando por qué Dios permite este sufrimiento. ¿No es Padre? ¿Por qué permite la enfermedad, la humillación, la debilidad? Y me surgía espontánea la respuesta: "Porque te quiere. Porque te quiere muchísimo".

Me acordaba de una catequista que hablando sobre la enfermedad, decía, con mucho genio:¡Pero qué ceporros, somos, hermanos! ¡Si es una carta de amor! ¡Si el Señor nos está escribiendo estas líneas de dolor, de necesidad, de precariedad, porque nos quiere! ¡Quiere que llevemos un poquito, un poquito solo, la cruz"!¡Esa cruz que nos llevará junto al Padre! ¡a la gloria!

Qué fuerte. Una carta de amor, el sufrimiento, la enfermedad. Pero es verdad, porque es la puerta estrecha por la que hemos de pasar. Y hay que pasar, sí o sí. Inclinando la cabeza, y con la mirada fija en lo que hay más allá de la puerta, o con la frente erguida, y dándote de bruces con el dintel.

 El Señor nos quiere sencillos, humildes, y en su voluntad. Como niños. Y la enfermedad es una oportunidad para abrazar la cruz, y llevarla con dignidad, como Hijos de un Padre que nunca falla. Que estará ahí, con el que sufre. Porque no en vano ha dicho: "venid a mí los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré".

Así que, ánimo, papá. Que Él te dará lo que necesitas para pasar por esa puerta con dignidad. Con paz. Con alegría en el corazón. Sólo hay que permanecer muy cerca de Él. De su mano. Porque al fin y al cabo, toda nuestra existencia se resume en una cosa, en  lograr pasar por esa puerta.

martes, 20 de septiembre de 2011

A la niña de mis ojos


Desde hace un par de días vengo dandole vueltas en la cabeza a algo que seguramente es fruto del amor que Dios nos tiene a ti y a mí.

No sé si tienes la certeza patente, real, de lo mucho que te quiero. Yo soy poco afectuosa, lo reconozco, y bastante dada al juicio (y condena) como lo has
podido comprobar en tu propia piel. Últimamente ademas, he dejado a un lado
la prudencia, y me veo como un elefante en una cacharrería; dándome de bruces con todo, sin una idea clara de adónde quiero llegar, sin una luz al fondo de la estancia. Instalada en la necedad, soy una insensata que no pone trabas a su lengua descontrolada. Y así nos va. Esto nos hace mucho daño, lo sé. A ti y a mí. Porque tú tampoco te reprimes.

Pues en medio de toda esta situación tensa, caótica, el Señor me está dando un poco de su luz, de esa que me falta. Y ahora veo que estos choques continuos,

desmedidos, sin tregua, son una oportunidad única, grandiosa, para amarte. Para amarnos. Porque yo, que era la perfección absoluta, que quería construir mi familia ideal, maravillosa, santa, en perfecta comunión... soy incapaz de conducirme con serenidad.

Toda está incomprensión acumulada me muestra lo pobre que soy, lo débil de mi naturaleza; a fin de cuentas,  el Señor está descubriendo el barro de mi existencia. Sólo Dios, padre tuyo y mío, puede sacar de todo esto algo bueno, nuevo, santo.

Eres mi oportunidad, la oportunidad que me da mi Padre para amar. Y tu eres preciosa a Sus ojos, y a los míos.

Tienes un corazón grande, eres como el árbol aquel, al lado del rio, en el que se cobijan las criaturillas del campo; esa eres tú, incapaz de negarle a nadie el amor que Dios les tiene. Y esto es una perla preciosa, aunque envuelta, a veces, en el lodo del camino. Ojalá podamos las dos buscarnos, encontrarnos, perdonarnos, y lavarnos en ese agua que nos da, a las dos, la vida.

Ánimo. Que el Señor está haciendo una historia  aún desconocida, con nosotras, con nuestra familia. Que lo que vemos ahora son los nudos, los tropezones de una alfombra vista del revés. Habrá que darle la vuelta dentro de unos años, para ver la maravilla del dibujo, la intensidad de los colores, lo perfecto de la trama... el Señor también se vale del sufrimiento, del dolor, y de los errores, para desplegar su obra. Sólo necesitamos abajar la cabeza (un pelín de humildad), paciencia, y de su Espíritu santo.






martes, 13 de septiembre de 2011

Sor youtube o cómo ser monja

En 2010, 250 chicas contactaron gracias a Internet con un convento de dominicas en Segovia con la intención de conocer a estas monjas y clarificar su vocación. Hoy día, aunque se cuente con otras vías como amigos sacerdotes, o una parroquia a la que acudir, sin embargo, se recurre a la red para recabar información sobre cómo hacer realidad esa inquietud que nace de Dios, la de ser monja de clausura.

Así, esta primavera de las vocaciones religiosas de la que habló Kiko Argüello en el encuentro vocacional de Cibeles, parece que se va confirmando. Un reciente libro ("¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste¿") sobre testimonios personales de la vida en clausura, también está revolucionando el panorama eclesial (y la vida de los conventos, pues según me comentan, hay muchas llamadas telefónicas pidiendo una entrevista con la priora del lugar...).


martes, 6 de septiembre de 2011

Encuentro de blogueros, genial

Este post lo tenía que haber escrito hace ya varias semanas, pero lo he ido
dejando porque estaba en plena JMJ y quería vivirlo todo "a tope". Luego, vinieron la vuelta al trabajo, las prisas, la preparación de uniformes, libros, etc para el cole... y si me despisto un poco, este post cae en el olvido. Y sería una pena porque lo que viví ese día fue muy alentador.  (En la foto, Xhonane Oliva, el p. Joan Carreras, organizador del Encuentro y yo misma).

El primer encuentro internacional de blogueros se celebró en Madrid, el miércoles 17, casi iniciándose la JMJ. Nos reunimos todos, unos treinta blogueros, aunque de corazón había muchos más que no pudieron estar presentes; el encuentro tuvo lugar en el colegio Del Amo, en la zona universitaria de Madrid-capital. Para abrir boca, nada más salir del
metro casi me "tropecé" con Jorge Cordero, un bloguero peruano (travesiaporlavida.blogspot.com), padre de familia, que con su plano en la mano, pretendía localizar el colegio en un pis-pas; craso error pues se topó conmigo, y estuvimos dando vueltas casi media hora, estando como estábamos a un tiro de piedra del colegio mayor... (encima, el pobre, tuvo la osadía de comentar cuando por fin encontramos el sitio, que "se había encontrado con un ángel" que le había acompañado... ahí ya me percaté de la calidad humana de Jorge, una persona buena, buena).

Al llegar, vimos a un grupo haciéndose fotos en los jardines, y nos dijimos, ¡tate, estos son!, enseguida reconocí a María Jesús ("Desde el 5ºB), más o menos como yo la imaginaba, quizás un poco más "pequeña", menos voluminosa, más discreta... no sé cómo expresarlo... me presenté y estuvimos juntas casi toda la tarde... es sencilla, atenta, con paz. Me encantó conocerla.

Después tuve otra gran sorpresa, conocí a Guerrera de la luz, cuyo blog ahora mismo está "out" gracias a todos estos insultadores oficiales que planean por la red... se cansó de tanto acoso verbal y cerró el blog, aunque nos dijo que a principios de año, volvería con nuevos bríos. Guerrera es espectacular, vital, alegre, arrasadora. A ambas nos hizo mucha ilusión compartir unas horas, parecía que nos conociéramos de siempre.

Es curioso cómo la red puede favorecer la comunión de personas que, prácticamente, son desconocidas (fisicamente hablando) pero amigas desde lo más profundo del ser. Y esto es posible cuando se da la verdad, cuando uno abre el corazón desde el propio blog y lo presenta a los demás... y es curioso cómo incluso personas no afines (en creencias, o en el propio planteamiento de vida, por ejemplo), son respetuosas contigo cuando se dan cuenta de que intentas ser sincera, cueste lo que cueste.

(La foto de la derecha la hizo Cristina Bejarano, de La Razón: Muchas gracias por dejarme publicarla).

Hubo muchas personas a las que a partir de ahora pondré cara cuando visite sus blogs... me encantó Xhonane Oliva (familiacatolica-org.blogspot.com), madre de familia numerosa, con una alegría fantástica... un verdadero terremoto. Ella tiene un blog sobre cómo ayudar a los hijos en la fe, a través de celebraciones domésticas, apoyándose en los "santos del día". Es increíble lo que inventa, usa la repostería, e implica a sus hijos en hacer bollos, tartas, etc, para celebrar algún santo, busca siempre lo divertido, usa manulidades... trata de que ese santo forme parte de la familia, les explica a sus hijos, lo peculiar de esa persona... "me siento gratificada cuando alguno de mis hijos me dice, mama, yo quiero parecerme a san... que fue valiente, o sincero, o leal, o dio su vida por tal causa...", nos comentaba Xhonane.

También conocí a Cristina, de Blogueros con el Papa, muy cariñosa conmigo, y a Patricia de Eligelavida, una mujer entregadísima y admirable. Me enteré de iniciativas estupendas  como la de arguments.es, un blog que está regentado por 40 jóvenes, y que ha puesto en la red vídeos que mueven al debate... todo desde la perspectiva del joven que tiene algún problema, y que no sabe cómo afrontarlo...

En fin, fue estupendo. Compartimos mantel, todos juntos; compartimos ideas, inquietudes, formas de evangelizar en la red... acabamos rezando juntos, en la capilla.

sábado, 27 de agosto de 2011

Por qué tengo miedo

Acabo de descubrir a la hermana Glenda. Chilena. Por lo visto, cantó en la JMJ de Toronto (Canadá), delante del Papa. Sus canciones, su voz, su paz me ayudan a rezar, a buscar a mi Padre Dios y a ponerme en su Presencia. Ha sido todo un regalo poder escucharla.



jueves, 25 de agosto de 2011

Ayuda a la Iglesia Necesitada en la JMJ

Subo este vídeo porque me parece que todos debemos concienciarnos
más de la difícil situación que están viviendo los cristianos en algunos
países de oriente medio. Perseguidos, discriminados, asesinados...



martes, 23 de agosto de 2011

Lluvia de bendiciones

Acabo de despedir a Patri (Patricia) y a Julia, dos ecuatorianas que han venido a la JMJ y a las que hemos acogido en casa durante dos días (anteriormente han estado durmiendo en un colegio de Móstoles). La verdad es que ha sido una experiencia estupenda. Y nos ha sabido a poco. Inés (ocho años) anoche, me decía: "mamá, por qué no se quedan más, una semana, o dos... o todo lo que quieran. Por qué Patri
 no es mi prima, o mi hermana... Es que las he cogido cariño, no quiero que se vayan". Y entraba en la habitación donde ellas duermen, y las abrazaba.

La hospitalidad ha sido siempre una prioridad para el pueblo hebreo, y por algo será. El que abre sus puertas al extranjero o al peregrino, recibe una lluvia de bendiciones. ¿Por qué. Porque se le esponja el corazón. Porque sale de sí mismo, y piensa en el otro.

Me acordaba del pasaje bíblico de la viuda aquella que ofreció al profeta lo único que tenía (un poco de aceite, y de harina) y pensó, "después moriremos, mi hijo y yo"). Y cómo no sólo no murieron, sino que por haber puesto a disposición de aquel enviado de Dios, todo lo que tenían, a partir de entonces su alcuza estuvo siempre rebosante.
Al Señor no le gana nadie en generosidad.

Me ha asombrado la disposición con que Teresa (doce años) se metía en la cocina, a mi lado, para ayudarme a hacer la cena, cómo se entusiasmaba pensando en hacerles una tortilla de patatas, o un gazpacho, o un pollo al horno... todo lo que las pudiera sorprender, agradar.
Cómo las pequeñas han puesto la mesa... cómo se han acostado a su hora, sin gritos, sin protestas, "para que Patri y Julia descansen".

Rocío y Nazareth les dejaron su dormitorio, y se trasladaron al sofa-cama del salón sin una queja...
 (y esto, de por sí, ya es un milagro, porque parece que la adolescencia lleva implícita la rebeldía y la protesta). Ayer se fueron con ellas de compras, y les enseñaron las tiendas de ropa que conocen ("ahora está todo superbarato, te puedes comprar una camiseta por dos euros", les decían). Volvieron con un bolso, una camiseta y cantidad ingente de baratijas, tipo pulseras, collares, etc, etc, todo, por doce euros. Lo pusieron  sobre la mesa de la cocina, y me lo fueron enseñando, uno a uno.
Lo gozaron, como dicen por allí.

 Y hay una cosa que me ha llamado poderosamente la atención: tenían siempre dispuesta la sonrisa. Y los besos. Cada vez que entraban o salían de casa, te plantaban dos besos. Esto lo hemos perdido en España, esta capacidad de ternura, de agradecimiento, de acogida. Este hacer que el otro se sienta querido es algo que nos cuesta, por lo menos a mí.

Postdata: Tengo pendiente subir alguna foto de estos días. Me las tienen que enviar desde Ecuador, porque
las que yo he hecho, han salido turbias. (Soy un desastre con la cámara en la mano).




viernes, 19 de agosto de 2011

Esta es, la juventud de Cristo

Ayer estuvimos en la plaza de Neptuno, viendo la llegada de Benedicto XVI  a través de una pantalla gigante... no pudimos acercarnos a Cibeles, porque era imposible pasar. Estaba "petao", como dicen mis hijos. El ambiente era impresionante, en dos pinceladas diría que esta barahúnta humana transmitía alegría, y paz. Casi nada, dados los tiempos que corren. Mi hija Victoria empezó, inocente ella, a contar los "curas" que pasaban por nuestro lado... cuando llegó a sesenta dijo: "mamá, ya me he cansado".

Nos instalamos a un lado del Paseo de la Castellana, donde había sombra; Almudena y Judith se tumbaron sobre la bandera de España y se quedaron dormidas. Hasta donde alcanzaba nuestra vista todo era un manto multicolor de jóvenes sentados en el suelo escuchando al Papa. Si hay que poner un "pero", lo que nunca me ha gustado de estos actos es esa especie de arenga que alguien hace, en teoría, para animar a los participantes (cosa que sobra, porque estamos todos más que animados): ¡Esta es, la juventud del Papa¡ ¡Esta es, la juventud del Papa¡, sí, muy bien, pero yo más bien diría, "esta es la juventud de Cristo".

Porque sí, el Papa nos ha convocado a todos (yo me incluyo aquí, por nostalgia, aunque ya de joven me queda bien poco), pero a quien estamos siguiendo, y a quien buscamos con todo nuestro ser, es a Jesucristo, él es el que nos mueve a ponernos en camino. Él es el que nos da esa paz y esa alegría tan palpable. Y el peligro está en que los que miran, pero no ven, miran a los "papaboys" pero no ven a los cristianos. El peligro real es éste, que para los de fuera, todo este tinglado se convierta en unos que apoyan al Papa, y que son unos fanáticos... en lugar de unos que buscan a Cristo, y que están dispuestos a cambiar en sus vidas todo aquello que haya que cambiar para encontrar la perla preciosa de la que habla el evangelio.

Y enlazando con esto, la Fiesta del Perdón me parece alucinante. Está en el Retiro, allí hay filas y filas de confesionarios blancos donde los sacerdotes reconcilian a los peregrinos con Cristo. Donde uno tiene la oportunidad de dejar a los pies de Jesucristo esa mochila personal, única e intransferible, que pesa, porque está llena de desesperanza, de desencuentros, de juicios, de vanidades, de falta de fe... de tantas cosas. Es el momento propicio, la ocasión adecuada. Yo lo tengo pendiente también, seguramente hoy por la mañana me acercaré, y me renconciliaré, porque si no, la esencia de todo esto se pierde ¿Qué sentido tiene la JMJ si no hay una conversión profunda, un cambio de vida radical, una vuelta al Padre que me ama¿

Y para terminar, que me tengo que ir al Retiro, deciros que antes de ayer tuve en el metro una experiencia desagradable y desconcertante, alguien, fuera de sí, maldecía a los curas y a la Iglesia, y nos tachaba a todos de franquistas, fascistas, etc, etc... esta persona estaba acompañado de su mujer y de dos  hijos, uno de ellos con síndrome de dowm, todos muy nerviosos... el señor decía que él salía a la calle porque le daba la gana, que no tenía porqué esconderse de nadie,  que ellos eran socialistas, y que España es un país laico y que la venida de todos estos de la JMJ  iba a costar a cada español mucho dinero... yo los tenía enfrente, el hombre me miraba exaltado... yo dije, casi musitándolo: "eso no es verdad"... si no lo sujetan sus hijos, se me
avalanza encima... me dio mucha pena que hubiera gente así todavía, con unos prejuicios y unos clichés de hace cuarenta años, sufriendo tanto... pero no se podía hablar con ellos, era como estamparse contra un muro, sólo se puede rezar por ellos. Que Él les toque el corazón, es el único que puede hacerlo.


jueves, 4 de agosto de 2011

Cantando en el metro

Ahora, durante el verano, estoy cogiendo el metro para ir al trabajo. Los niños están en casa y no tengo que hacer encaje de bolillos para dejar a unos y a otra (Almudena) en el colegio y en la guardería, respectivamente. Así que, más tranquila, me he sacado el abono por familia numerosa y a la vez que ahorro gasolina, hago ejercicio y bajo unos kilos.

Digo todo esto porque, por las mañanas, en un trasbordo que tengo que hacer, me encuentro día sí, día no, a un chaval que no tendrá más de veinte años, extranjero, quizás americano o del norte de Europa, rubio, bien parecido, cantando con su guitarra y todos sus artilugios de megafonía. ¿Y qué canta? Aquí está lo sorprendente. Le canta a Jesucristo. Yo cuando lo oí por primera vez, no salía de mi asombro. ¡Un chaval cantando letras religiosas, en el metro! Con un par de ...

"Prefiero estar junto a tu altar, que toda una vida lejos de ti", decía una de las estrofas, que me apunté, para que no se me olvidara.Y no es un peñazo, lo hace bien. ¿Será que se ha adelantado la JMJ? pensé. ¿O será un protestante, o un evangelista, o algo parecido? No lo sé, pero a lo que voy, la libertad se consigue ejerciéndola. La religiosa, también.

Y quiero romper una lanza en favor de la persona creyente; el creyente de verdad (ya sea cristiano, musulmán o budista) no va por ahí pegando tiros, ni poniendo bombas... la persona religiosa ha buscado a Dios y le ha encontrado, o mejor, se ha dejado encontrar por él. Y esta relación con el Padre no provoca odio, ni muerte, ni maldad... esta intimidad con Dios conduce a la paz con tus semejantes, a la bondad y a la alegría de ser hijos de un mismo Padre. Decía Joaquín Alliende, el presidente de Ayuda a la Iglesia Necesitada, que la religión es la quintaesencia de la conciencia, y que por tanto, quien mata, encarcela, amenaza o discrimina en nombre de Dios, de hecho, está blasfemando y es un idólatra. Digo todo esto porque parece ser que circula la idea de que el hombre creyente es peligroso, que las religiones son algo a derribar... y esto es un engaño. Re-ligare (de aquí viene la palabra re-ligión) significa volver a ligar, volver a buscar esa hilazón perdida entre el hombre y Dios. Y de Dios no puede salir nada malo. El único límite que tiene Dios Padre, es precisamente que el mal no está en él. Es como el agua y el aceite, no pueden mezclarse.

Ahora que parece que Izquierda Unida está de campaña en contra de la venida del Papa, ahora que varias iglesias, además del Campus de Somosaguas, sufren los improperios y las violencias de personas intolerantes, incapaces de respetar la intimidad sagrada de las personas; ahora es el momento de mostrar, sencillamente, la belleza de la fe. La belleza de un Dios Padre que nos ama, a todos, profundamente, radicalmente. También a estos que se dicen ateos los quiere, porque son sus hijos; dice san Pablo que Cristo nos amó, no cuando eramos buenos, sino cuando eramos pecadores. Jesús vino a mí, salió a mi encuentro, cuando yo estaba muerta, aturdida por tantas cosas que no me satisfacían... esto mismo hace con cada uno de nosotros. Nos ama, nos busca, y nos saca de allí donde parece que es imposible salir. Ese es nuestro Señor. Sólo hay que ponerse a tiro... un poco; quizás una simple canción pueda movernos a buscar su rostro.

miércoles, 27 de julio de 2011

I encuentro internacional de blogueros

Acabo de inscribirme a este encuentro de blogueros que tendrá lugar en Madrid, el 17 de agosto con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Me apetece mucho, porque en una de las mesas estará Mª Jesús (del 5º B) y en otra mi (ojalá amiga) Guerrera de la Luz. Habrá comida y merienda, y todo el
día lo pasaremos compartiendo inquietudes y conociéndonos, porque en definitiva, este pequeño espacio bloguero no es más que una puerta para compartir lo que somos y lo que queremos ser. Me encantaría conoceros a todos. Os animo a que os inscribáis. Nos vemos (si queréis) aquí, en Madrid, el 17 de agosto. Todos los datos están en: bloguerosconelpapa2011@gmail.com

martes, 7 de junio de 2011

"Nuestra vida en Camerún" (Dios provee)

Este es el testimonio de María. Con sus padres y sus cuatro hermanos, lleva varios años como familia en misión en Camerún, es decir, en un lugar especialmente duro, con las dificultades y privaciones que eso supone. De hecho, por razones de salud, están a punto de volver a España.
A mí me ha parecido impresionante, juzgad vosotros mismos.


Me llamo María, tengo 15 años, soy de Mérida (Badajoz) y soy la segunda de cuatro hermanas y un varón, además de tres que están en el cielo. Mi familia pertenece al Camino Neocatecumenal.

Mis padres sintieron una llamada y, en el encuentro de las familias en Valencia, nos levantamos para ofrecernos como familia en misión. Yo la verdad, no me enteré de prácticamente nada porque fue de noche y sobre todo porque tenía 10 años y no entendía nada. Después de un tiempo en espera, mis padres fueron a una convivencia en Italia, en la cual nos dieron destino. Mi madre le decía a Dios que ella quería a cualquier sitio menos a África, a cualquier sitio menos a África, a cualquier sitio menos a África… ¿Y dónde nos tocó ir? A África. A Douala, una ciudad de Camerún.

Cuando me lo dijeron, lo primero que pensé es que no sería mala idea, pero, cuando empezaron a darme detalles de lo que era esto, empecé a pensar: “¿y mis amigos, mi familia, mis compañeros, todo lo que tengo, mis estudios?” Y no quería irme. Llego la hora de venirnos y todavía no lo tenía yo claro, pero tenía que obedecer a mis padres y nos vinimos.

Cuando aterrizamos, de lo primero que nos dimos cuenta todos fue de la calor insoportable y pegajosa que hacía (un 99% de humedad). La comunidad de mis padres nos esperaba con algunos seminaristas y el presbítero de nuestra parroquia. Nos llevaron a la casa parroquial, donde vivimos durante 5 meses. Me acuerdo de que cuando iba en el coche, no me creía que todo lo que estaba viendo fuera verdad. Tanta pobreza, tanta suciedad, tantos olores, tanta calor, tantas aguas fecales, tantos mosquitos… Llegamos sin nada prácticamente. No teníamos casa, ni coche, ni escuela, ni sabíamos el idioma (francés) y todo, todo, Dios lo fue proveyendo.

Nuestra misión aquí es simplemente estar, vivir como una familia cristiana, porque aquí la familia está completamente desestructurada. El padre de familia, el jefe, tiene ni se sabe de mujeres, o esclavas, y ni se sabe de hijos o la madre tiene hijos pero no está casada, uno de sus hijos está con una tía, el otro con la abuela, el otro con el hermano mayor, etc. Nunca veréis a un padre o a una madre coger a su hijo y darle un beso o acariciarle. Nosotros estamos aquí para que vean lo que es una familia: un padre, una madre, unos hijos a los que hay que educar con amor y no con violencia (como se hace aquí). Una vez, recién llegados, estando en una eucaristía, mi hermana Lucia, la más pequeña, vino a darle un beso a mi padre, el beso de la paz, y la gente se quedaba con la boca abierta. Hubo hasta una hermana de la comunidad que vino a casa para decirnos que se había quedado alucinada con lo que mi padre le había hecho a mi hermana. Eso de cogerla en los brazos y darle un beso, era totalmente nuevo para ella. Nos dijo que su padre nunca le había dado un beso en su vida. Esta mujer estaba embarazada y les dijo a mis padres que, cuando ella diera a luz, iba a hacer lo mismo con su hija, que la iba a besar y a querer como nunca sus padres lo hicieron con ella.

En nuestra parroquia hay 11 comunidades del Camino Neocatecumenal. Mis padres están en la primera, mi hermano en la octava y yo en la undécima, que ha nacido este año, hace 5 meses. Somos 40 hermanos. Las celebraciones, sobre todo las eucaristías, son fiestas. Hay varias salas en nuestra parroquia. Algunas comunidades, 4 o 5, celebran en la iglesia y el resto se reparten en salas o capillas. ¡Cuando se canta algún canto, se lo pasan pipa! Cantan fuerte y con alegría, muchos gritan, se ponen de pie, bailan, se divierten (pero a la hora de las lecturas, echas un vistazo y muchos están durmiendo). Hay gente que se les ve en la parroquia día y noche, y no es broma. Es comprensible, porque la iglesia es un sitio limpio, sin mosquitos, sin calor… todo lo contrario a sus casas.

Vamos al colegio desde las 7 y cuarto de la mañana hasta las 4 de la tarde. Mi hermano y yo somos los únicos blancos de nuestro instituto (de casi 3000 alumnos). En las clases, hay una media de 70 a 80 alumnos en tablas-bancos de madera. Los profesores pegan a los alumnos con látigos y cinturón como animales, hay que ir al colegio los sábados y algunos domingos para hacer exámenes, la calor es insoportable y las condiciones muy precarias. Además del colegio, está el no poder salir a la calle debido a la delincuencia que existe aquí en Camerún, el no poder ir a ningún lado sin mis padres al lado, no tener una vida social normal como cualquier otro joven de mi edad, estar lejos de la familia, de los amigos, de las costumbres, y de todos los lujos que tenía, como el poder abrir el grifo de agua, sin miedo a que pueda no haber agua, como nos pasa a nosotros cada día (porque a veces estamos semanas y semanas sin agua, por lo que mis tres hermanas pequeñas se infectaron de la sarna, ya que nos lavábamos con agua del pozo que estaba infectada). Eso sí, nunca más de lo que estas pobres personas tienen que soportar día a día. Al menos yo tengo un techo donde cubrirme cuando llueve y comida todos los días.

A pesar de todo esto, yo estoy contenta de estar aquí, porque si no hubiera venido no sé qué hubiera sido de mí. Me hubiera enganchado al mundo y en dos días me hubiera perdido. Y porque estando aquí, Dios me ha regalado muchas cosas y me ha hecho comprender y ver cosas que la mayoría de los jóvenes nunca tendrán la suerte de ver y comprender.

El estar en la misión me ha servido de mucho, ya que antes de irnos en misión yo hacia mi vida por mi lado, mi hermano por el suyo, y mis padres y mis hermanas por el otro. Yo odiaba mi familia. No entendía por qué teníamos que ser tantos hermanos (y ahora me parecen pocos) , por qué teníamos que ir a misa los sábados por la noche, mientras mis amigos salían y se divertían, por qué teníamos que rezar las laudes, ir de convivencias y muchas más cosas que no comprendía. La misión nos unió y me ayudo a comprender que rezar las laudes, ir a misa, las convivencias, etc. son gracias que Dios te regala. Tener más de uno o dos hermanos es el regalo más grande que puede tener una persona y también una gracia muy grande de Dios.

 
Estando aquí, he visto a Dios y he visto que Dios existe, que a pesar de todo me quiere (que no es un cuento de viejos, como yo pensaba), que me protege, que me cuida y que provee ( ¡Y tanto! Ya llevamos viviendo 3 años de lo que Él ha proveído). Doy gracias a Dios cada día por lo que está haciendo en mi vida y por todo lo que ha hecho.

Dios nos ayuda mucho. En marzo de este año, mis padres tenían que ir a España para hacer un paso con la comunidad, pero ya que no teníamos dinero mis padres hablaron con los catequistas y éstos les dijeron que se fueran mis padres y que nosotros nos quedáramos aquí, en la casa presbiteral o en el seminario. La verdad, no estábamos contentos, pero lo aceptamos. Al final, mis padres decidieron que o íbamos o todos o ninguno. Dios proveyó y pudimos ir los siete. Cinco días antes de volvernos a Douala, a mi hermana Débora, la 4ª, empezó a dolerle la barriga, pero como fue después de un cumpleaños mi madre pensó que sería un cólico o un empacho. Al día siguiente la llevaron al hospital y tenía apendicitis. Enseguida la operaron. Se recuperó perfectamente y en 3 días ya andaba más derecha que nunca. Dios escucha nuestras oraciones. Si mis padres nos hubieran dejado aquí no sé si mi hermana viviría en estos momentos, porque aquí no hay tantos medios sanitarios como en España. Empezando porque si no tienes dinero te dejan morir. Esto ha sido un signo para que nos demos cuenta de que Dios está con nosotros.

Yo veo que Dios nos protege. El primer año, mi hermana Lucía, la más pequeña, no tenía casi nada de defensas y el medico nos dijo que era un riesgo irnos a la misión. A pesar de ello, nos vinimos y estando aquí las defensas se le duplicaron. Hace dos semanas, se puso enferma de paludismo (enfermedad que transmite el mosquito). Paludismo grave, ya que en 8 meses éste era el tercero, muy peligroso. El médico nos ha dicho que mi hermana Lucia no puede vivir en países donde haya paludismo porque cada vez el riesgo sería mayor, y el paludismo más grave. Es una de las razones por las que tenemos que irnos lo más rápido posible, ya que si se vuelve a enfermar no le pueden dar más medicación porque el hígado lo tiene muy inflamado de toda la quinina que le han dado esta vez.

Así pues, este año ya será el último. También debido a los estudios y a lo duro que es vivir aquí. Y la verdad, me siento egoísta por ello, porque esta gente necesita mucha ayuda y porque nos han cogido y les hemos cogido mucho cariño. Pero nosotros no decimos no ni a Dios, ni a su voluntad, ni a la misión; de hecho, si nos envían a alguna otra parte en la que podamos estudiar y tener una vida más o menos normal nosotros aceptaríamos.

La mayoría de la gente piensa que estamos locos (comprensible), pero yo creo que todo esto no es cosa nuestra sino de Dios. Él te da el ciento por uno siempre, siempre.

domingo, 15 de mayo de 2011

Dios llora en la tierra



Ayer estuve una tarde entera, hasta las diez de la noche, en una Jornada sobre la Libertad Religiosa en el mundo, que se celebraba en San Pablo-CEU. Desde de ayer repetidamente, vuelven a mi cabeza ideas, pero sobre todo, personas que me han impresionado enormemente. Personas que han acrisolado su fe bajo el sufrimiento y la persecución. Personas con nombre y apellido a las que no merezco atar ni el cordón de sus zapatos... Yo ya sabía de la situación de vida o muerte que viven muchos cristianos en Irán, en Irak, en Egipto, en India, en China, en Pakistán, en Nigeria... pero no les había puesto rostro, no conocía sus vivencias descritas en primera persona, no conocía la tragedia encarnada en tiempo real ... y ayer la toqué. Al lado de estas historias, la manifestación de los ateos, aquí en Madrid, no deja de ser una anécdota.

Pero lo mejor de todo fue que estas personas me transmitieron esperanza, no desolación. Estos hermanos nuestros en la fe están firmes, sostenidos por la oración de la Iglesia y por quienes les muestran su apoyo implicándose en denunciar las injusticias que sufren, mientras Occidente mira hacia otro lado.

Jamshed Safdar, pakistaní, fue uno de los que relató su experiencia en este foro: "En mi país, Pakistán, sólo hay un 3ó 4 por ciento de cristianos, somos una minoría religiosa al lado de una gran comunidad mulsumana. Nuestros hijos están discriminados en la escuela, obligados a estudiar el Corán, muchos tenemos que escribir contra Jesús y el Espíritu Santo... si no, no podemos recibir educación.. hay matrimonios forzados entre cristianas y musulmanes, los cristianos tienen los trabajos peor pagados, son de segunda clase, discriminados; por supuesto, no pueden pensar en ser miembros del gobierno, presidentes o jefes de Estado; los cristianos son acusados falsamente de blasfemia, queman nuestras iglesias, nuestras casas...

 mi esposa y yo hemos estado trabajando en pakistan con verdadero celo y fe en favor de la igualdad de la mujer con el hombre, en favor de los derechos humanos, de la planificación natural de la familia, hemos hablado con las familias para que llevaran a las niñas al colegio... hasta el 3 de marzo de 2007 en que hubo una reunión de nuestra comunidad y se nos acusó de que tratábamos de convertir a las mujeres musulmanas al cristianismo, nos acusaban de que habíamos hablado contra el Islam y contra el profeta Mahoma, es decir, de blasfemos (esto está penado con la muerte); también nos dijeron que a las mujeres les estábamos enseñando los valores occidentales y poniéndolas en contra del Corán... tuvimos que abandonar el país. El gobierno español nos ha dado protección.

 -Y continúa: Quiero decir, por último, que tres mil jóvenes cristianos pakistaníes se han inscrito para venir a España con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, pero hoy hemos sabido que el gobierno español les deniega el visado. El gobierno aduce motivos de seguridad, pero yo digo, si cuando hay un evento musulmán en Europa, los musulmanes acuden, ¿por qué los cristianos de Pakistán no pueden celebrar igualmente su fe?. Además, yo estoy seguro de que todos van a volver a Pakistán, pero en el caso de que se quedaran 500, por ejemplo, este número es ridículo en comparación con la cantidad de inmigrantes musulmanes que se establecen en Europa.

(En relación con todo esto, quiero decir que merecería la pena movilizarse para que estos cristianos paquistanies pudieran venir a la JMJ, para ellos sería un respiro, una inyección de fortaleza de cara a afrontar con verdadero espíritu cristiano la realidad tan cruda que les ha tocado vivir. Lanzo el guante para quien lo quiera recoger (HazteOir, por ejemplo). Hay 3000 paquistaníes pendientes de nuestra acción como católicos europeos).

La mesa redonda fue muy enriquecedora. Hubo otros ponentes, pero los voy a obviar, porque me quiero centrar en los testimonios, impresionantes, que dieron este paquistani, y este otro católico-caldeo irakí, Raad Salam Naamán. Este irakí ha trabajado, y sigue haciéndolo, en favor de la paz y contra el radicalismo islámico. Tiene asilo político en España, desde 1992. Su ciudad natal es Basora. Pero que él mismo cuente su historia:

"Pertenezco a la comunidad siria-caldea, en Irak, la antigua Mesopotamia. Irak cuenta entre 25 y 27 millones de habitantes.Es un país multicultural, multireligioso, multiétnico, en el que el 96 por ciento son musulmanes y el 3 por ciento cristianos /entre sirios y caldeos/.El 1 por ciento restante serían judíos.. ..Santo Tomás pasó por Mesopotamia en el siglo I, camino de la India, y dejó en Mesopotamia a dos discípulos suyos que evangelizaron todo el territorio que estaba bajo el dominio de los persas. En los siglos II-III los persas mataron de 200.000  a 300.000 cristianos.

Avanzando en el tiempo, constatamos que la presencia árabe en Mesopotamia data del año 638 d.C.  Será el segundo califa ortodoxo Omar quien extendió el islam por Mesopotamia, Jerusalen, Egipto, Persia...  con la espada.El califa Omar mató igualmente a toda su familia. Decir esto en mi país, me costó un mes de cárcel y muchas palizas.

 (Y continúa) El régimen de Husein me condenó a muerte tres veces, y me persiguió durante diez años, como verán, Husein no es santo de mi devoción, sin embargo, con este rey los cristianos teníamos la libertad de practicar nuestra fe, había algunos choques, pero estábamos mejor que ahora. Entonces las bebidas alcohólicas estaban permitidas porque el régimen era laico.Casi todos los cristianos tenían bares, discotecas, ahora el régimen es una dictadura política más una dictadura religiosa.

 Con las leyes islamicas todo está prohibido. Mataron muchisimo... quince miembros de mi familia han sido asesinados. El resto de mi familia está fuera del pais. Sólo tengo actualmente dos hermanos en Basora. Quisieron matar a mi hermana, a su marido y a sus dos hijos, a ella por no querer ponerse el velo, a él, por tener una discoteca... tuvieron que huir a Siria.Se está dando un éxodo continuo de cristianos irakíes a Siria y Jordania; los cristianos irakies están pidiendo socorro, porque están perseguidos, tienen que huir y no tienen medios para subsistir.

 /A continuación detalla, año por año, las barbaridades sufridas por los cristianos en territorio irakí, a modo de ejemplo, anoto:
2004: quemadas cinco iglesias en Bagdad, 3 en Basora y 2 en Nínive. Cuarenta y tantos muertos.
Mayo 2007: "nuestro cardenal lee un informe de los sacerdotes de Bagdad, Basora y Nínive pidiendo socorro. Respuesta del régimen: mataron 4 sacerdotes en la puerta de una parroquia.
2009: "Asaltantes criminales musulmanes violan y asesinan a dos monjas. Mientras las violaban recitaban versos del Corán /como si estuvieran haciendo algo bueno/.")

Raad continúa: " Yo personalmente he traido a Europa a varias familias amenazadas de muerte, que habían huido a Siria y Jordania. En todo el mundo los emigrantes musulmanes tienen sus derechos, derecho a celebrar sus oraciones, derecho a expresarse, a reunirse, tambien tienen derechos políticos, incluso pueden formar partidos y presentarse a las elecciones... en algunas ciudades tienen partidos islámicos, por ejemplo en Granada, y a mí me parece muy bien, y casi doy la vida por defender esto, pero también ellos tienen que aprender a dar libertades a los que vivimos en minoría y no somos emigrantes, sino originarios de allí (Pakistan). Si un cristiano se convierte al islam, éste encuentra todos los apoyos posibles, pero si un musulmán se convierte al cristianismo, entonces será perseguido, y condenado a muerte. Se está produciendo un verdadero genocidio en Irak, y esto tiene que saberlo todo el mundo.

Y lee una carta de los Grupos Radicales Islámicos, enviada a las familias irakíes cristianas, esta carta lleva circulando por la red, tres años: "esta es la última advertencia de abandonar Irak inmediatamente, abandonad el país de los musulmanes, Irak, de forma colectiva, inmediatamente... Nuestras espadas están afiladas y legítimas sobre vuestros cuellos. Y Dios es testigo, no hay excusa. Estáis avisados."
 -Esta es la libertad religiosa que hay en los paises islámicos, concluye.

En el turno de preguntas, al pakistaní le preguntan si tiene futuro el cristianismo en Pakistán: "Yo creo que sí, aunque el musulmán más radical del mundo está en Pakistán. Todas nuestras familias son cada día más practicantes, tenemos más fe que antes. El viernes santo pasado se juntaron en un lugar de mi país, 20.000  personas para rezar, para expresar su fe en Cristo. Si se reunían, las iban a matar, pero se dijeron, vale, nos matarán a 20.000 juntos... (prorrumpe un fuerte aplauso en la sala).

Al iraquí le preguntan si tiene algún familiar todavía en Irak... : "Tengo a dos hermanos en Basora, egoístamente, me gustaría que no abandonaran el país porque se perderían nuestras raíces familiares, pero sé que ellos están sufriendo mucho, ellos pagan un tributo a unas tribus en Basora para que les protejan... viven como en el siglo VII. La única solución es hablar, contar lo que está pasando en Irak, no sé porqué se tiene tanto miedo de hablar del radicalismo islámico. Lo que está sosteniendo a los cristianos en Irak es la voz del Papa, el apoyo del Vaticano, de la Iglesia, esto es lo que necesitan porque de no ser así, se perdería la comunidad cristiana en Irak.

Por último, y en respuesta a una pregunta del público, Raad, el cristiano caldeo iraqui, matiza un punto fundamental, que está poniendo el punto de mira en los radicalistas islámicos, exclusivamente:
"Yo he hablado sobre los Grupos Radicales Islámicos. Yo no soy violento contra los musulmanes, jamás. Me condenaron a muerte dos veces por no llevar armas en la guerra de Irak, y perdonaba a los que me apuntaban. Tengo amigos musulmanes, son gente pacífica.Yo no odio. Saber amar hasta a quien te odia, este es el mandato de Cristo. Y yo soy cristiano".

lunes, 25 de abril de 2011

Cincuenta días de gozo

"En este momento se abren cincuenta días de fiesta, de gozo en el Señor", decía Gerardo, el presbítero que nos presidió anoche en la celebración de la Pascua."Cristo ha resucitado", concluyó. Verdaderamente ha resucitado, respondimos todos.

Qué maravilla. Qué tiempo de gracia tan enorme para dejarse amar por Él. Y para intentar amar a los que tengo alrededor.

Ha sido una Pascua espectacular. Como todas. Llegamos maltrechos, y salimos exultantes, reconfortados, llenos de Espíritu Santo. Falto un ápice para que nos quedaramos en casa. Parece mentira, pero siempre caemos en lo mismo. Satanás se encarga de arrebatarnos la esperanza, y nosotros, memos, vamos en pos de él como unos becerros llevados por la argolla. Otra vez, quince minutos antes de salir, empezamos a darnos cuenta de nuestras carencias, de que somos unos pecadores de aquí te espero. "Esto no es una familia. Esto es un desastre" decía José Manuel perdiendo los nervios y refugiándose delante del ordenador (del que no se había apartado en toda la tarde, salvo por breves momentos). Yo, claro, le echaba en cara su falta de atención a las necesidades de la familia, y si yo atacaba, él contraatacaba.

Faltaba el zapato de Judith, Rocío se había atrincherado  en el cuarto de baño y no salía, y el de más allá pasaba de todo y se ponía a tocar la guitarra... los sacos de dormir sin buscar, y las niñas sin peinar y sin abrigos... A tal punto llegó el enfado que José Manuel dijo que no iba a la pascua, que nos fueramos nosotros solos, que total, para el caso que le hacíamos... nos costó bastante reconducir la situación. Al final, conseguimos subirnos al coche y emprender la marcha hacia El Escorial, donde celebramos la pascua. Ya casi a punto de llegar, me di cuenta de que había olvidado en casa el pan ácimo que había hecho dos horas antes; no dimos la vuelta porque sabiamos que había otros seis panes más esperándonos.

Ha sido una noche larga, intensa... empezamos la celebración a las 23,00 h. del sábado  y hemos entrado por la puerta de casa a las ocho de la mañana de hoy, domingo de resurrección. Me ha gustado la hoguera y el lucernario, esta vez no se veía la luna llena, porque la tapaban unos nubarrones que amenazaban lluvia. Hoy me he enterado de que la Pascua se celebra la primera luna llena de primavera. Allí, alrededor del fuego, se encendió el cirio pascual y unos a otros nos pasamos la luz de Cristo, esa que ha de iluminar nuestras vidas. Impresionante el pregón pascual y las lecturas: "por un instante me aparté de ti, pero con inmenso amor te recojo. Te quiero" (que esto lo diga Dios mismo, mi Padre, es algo que no deja de sorprenderme y conmoverme), "venid a mí  sedientos todos,  comed  y bebed  leche de balde...", "como un joven se casa con su novia, así me desposaré yo contigo... ya no te llamarán más abandonada.. a ti te llamarán desposada, y tu tierra tendrá marido..."

De toda la celebración, lo que me llevo a casa es la esperanza. Cristo ha vuelto a coger mi brújula, y ha vuelto a centrar la aguja, que estaba dando bandazos. Ha vuelto a recordarme que me quiere, que Él es el Señor de mi historia, que ha dado su vida por mí, por mis miserias; que no tenga miedo. Que Él está resucitado. "Tus hijos tendrán paz. Tendrán gran paz tus hijos"... Ahora, que estamos pasando por un tiempo difícil con dos de nuestras adolescentes,  en el que parece que no has sembrado nada... mi Padre me dice que espere en Él, que sea paciente,  y me conforta.

Después veo a José, el mayor, monitando una de las lecturas, y diciendo que el Señor tiene unos planes mucho más interesantes y trascendentes que los nuestros, que sus planes saltan hasta la Vida con mayúsculas, mientras que los nuestros, son cortitos, cortitos... y veo a Miguel, 16 años, sentado con sus hermanos de comunidad... y a Rocío cuidando de Judith,  y a Nazareth, que parece triste, pero que al final de la eucaristía viene a mí y me coge del brazo para que nos vayamos juntas...y a Teresa, que a pesar de estar muerta de sueño, aguanta como una jabata... y a Victoria, que le pregunta el presbitero y no sabe por dónde salir... los veo a todos, y se me esponja el corazón.

El Señor ha pasado esta noche renovando, fortaleciendo, amando. Y he visto claro que es importante que no olvide, que recuerde de dónde nos  ha sacado el Señor, que somos unos pobres con pies de barro, a los que sólo el amor de Dios salva. Y que vea la historia que está tejiendo en nuestra familia. El pueblo de Israel recuerda, está asentado en Dios porque rememora continuamente las hazañas de Dios en su historia... Yo, que enseguida me olvido del pasado, y miro al futuro exclusivamente, he de echar la vista atrás, para que no sea una hoja a merced del viento, sino que esté enraizada en el árbol de la Vida. El Señor no está durmiendo... actúa y nada sucede por casualidad.

 En las peticiones, volví a hacerte presentes a nuestros hijos: "Señor, que ninguno se pierda. Dales de tu Espiritu Santo, que puedan amarte y seguirte".

PD. Hay varias cosas que hacen a esta pascua distinta de las anteriores, la primera es que me he dado cuenta de lo importante que es vivir el triduo pascual, en concreto, el jueves santo ha marcado (creo) a mis hijos mayores; para mí ha sido una alegría enorme saber que el uno al otro, y viceversa, se han lavado los pies, en la celebración con su comunidad. Este signo es impresionante, y ha servido para que los dos mayores se pidan perdón y se reconcilien. El Señor es grande.
Lo segundo, el viernes santo pude "abrazar" mi cruz, en el rito de la adoración de la cruz. Justamente cuando estaba delante de la cruz, postrada ante ella, cantaban los salmistas: "stabat mater dolorosa, justa crucem lacrimosa, spendebat filium" y, salvando las enormes diferencias que existen, así me sentía yo, como la madre dolorosa que sufre por su hijo amado, a los pies de la cruz. Que el Señor me dé la fortaleza que le dio a su madre, para llevar con dignidad mi cruz.Y que la alegría, el gozo interior, sea un signo para nuestros hijos.

Y hay otra cosa, importantísima, esta pascua el Señor me ha dado luz suficiente para ver que nuestro matrimonio necesita vino nuevo, se estaba deteriorando por nuestro egoísmo, cada uno en su muralla fortificada, sin abrir las puertas al otro. Por el miedo a otro embarazo, nos perdíamos la alegría del encuentro. El primer paso ya lo hemos dado, gracias a la fuerza del Espíritu, que el Señor nos ayude en la tarea de darnos el uno al otro, con generosidad.

sábado, 9 de abril de 2011

Pastelazos a un obispo belga

He visto este vídeo, colgado en Youtube, y me ha dejado muy mal cuerpo. Seguramente porque nadie merece ser tratado así, de todas formas, me impresiona la tranquilidad y la serenidad con la que este obispo asume ser rechazado, zaherido, vilipendiado, en una universidad belga a la que asistió para debatir con un intelectual ateo... y se encontró con un pastelazo en la cara al entrar, y con otro, antes de empezar el debate. Esta es la actitud cristiana, la no resistencia al mal. Los que le asestaron los pasteles reivindicaban su defensa de la práctica de la homosexualidad y el derecho a abortar de las menores de edad. Estupendo. Una buena forma de cargarse de razones.
Ánimo, que Cristo pasó por mucho más que unos pastelazos.

martes, 29 de marzo de 2011

La alegría de la clausura

Mi hija Victoria (10 años), tan sentimental, empezó a llorar y no paraba. Era un mar de lágrimas. Pero, ¿por qué lloras, Victoria? Si ella está muy feliz... y sus padres también, aunque se les escape alguna lágrima... Victoria, desconsolada, se emocionó cuando vio a Pedro, el padre de Mª Dolores, bendecir a su hija que acababa de tomar los hábitos. Había sido una celebración entrañable, emocionante, intrépida y festiva. La fuerza del Espiritu nos llevaba a todos como si de una ola enorme se tratara, nos arrollaba, nos mecía, nos estremecía tanta fuerza de Dios. Al final de la celebración se hicieron inevitables las lágrimas. Sobre todo en los pequeños, que no entendían... Victoria vio a Pedro, el padre, que con la voz entrecortada bendecía a su hija ("hija, que el Señor te bendiga, te cuide, y te guarde para nosotros en la vida eterna")y no pudo contenerse. Clara, la amiga de Victoria, se sumó al desconsuelo por afinidad.

Maria Dolores entró en el templo con un vestido de calle, y con unos tacones de los que quitan el hipo, y al terminar la celebración, vestía una falda negra larga, una camisa blanca y unos calcetines blancos con sandalia negra. La transformación era evidente. Pero a lo externo acompañaba lo interno. María Dolores estaba exultante, la alegría se le derramaba por los ojos. La sonrisa no desaparecía de sus labios ni una milésima de segundo. A los que la hemos conocido (a distancia) nos ha asombrado mucho la transformación... María Dolores era más bien seca, seria, criada entre siete varones, se le habia pegado algo de la brusquedad de los chavales... ahora se muestra cercana, muy alegre, feliz. Lola, como la llaman sus amigos, era /y es/ valiente y decidida, tenía muchas inquietudes, quería crear una empresa, hacer muchas cosas... "ahora, todo eso lo considero basura, porque he encontrado el verdadero amor de mi vida, la perla preciosa de la que habla el evangelio", nos dijo a todos en su despedida de la parroquia.
Nos dijo también que desde pequeña había tenido una inquietud que no había sabido canalizar hasta ahora. "Gracias a mi padrino, fuimos un grupo de jóvenes a visitar a las dominicas de Lerma, y allí comprobé que las monjas son como nosotros, personas normales, que están entregadas a la oración, que han encontrado a Alguien que las llena completamente. Allí tuve un encuentro muy fuerte con el Señor, y ha sido como un puzzle de veinte mil piezas pequeñitas que él ha ido enlazando como un verdadero artista. Durante un año, el Señor ha puesto un deseo muy grande en mi corazón de seguirle, amarle, y hacer su voluntad" y ahora ha llegado el momento de entrar en la clausura".

Verdaderamente ha sido un paso del Señor para todos. Tiene veintipocos años y a todos nos ha impactado su decisión, que no ha sido repentina, aunque pudiera parecérnoslo así a los que la conocemos de hola y adiós.

Hemos estado en Lerma, acompañándola, junto con todas las comunidades de la parroquia. Es impresionante la alegría de las monjas de clausura. Es algo que siempre me ha llamado la atención. Mª Dolores entra en una orden, la de las dominicas, que está dedicada a la oración y a la predicación. Allí llega alguien pidiendo una Palabra de parte de Dios, un consuelo, una ayuda espiritual, y la comunidad entera para lo que esté haciendo para atender al visitante.
Yo, como soy muy práctica, le di a una de las monjas un papelito donde expresaba todo lo que nuestra familia necesita ahora mismo: "Que el Señor nos dé comunión, que nos dé a los padres sabiduría y discernimiento para educar a nuestros hijos, y que el Señor bendiga a cada uno de ellos, para que puedan conocerle, amarle y seguirle". Y me quedé tan ancha. La monjita me dijo que rezarían por nosotros. Así que, teniendo este extra de oraciones, ¿a quién he de temer?

miércoles, 16 de marzo de 2011

El misterio de la cruz

Me ha encantado este vídeo, es muy ilustrativo, ameno, y te ayuda a comprender el misterio de la cruz

martes, 15 de marzo de 2011

Siéntate, solitario y silencioso

Jesús, hijo de David, ten misericordia de mí que me falta el aliento

-¿Qué quieres que haga?

-Señor, que vea.Quítame la ceguera y la confusión interior. Quítame este malestar y esta incertidumbre, dame de tu Espíritu y de tu sabiduría.
Que yo sepa como cuidar de mis hijos. Sobre todo de los mayores. No me dejes sola, Señor, que me muero.Envíame tu Espíritu Santo. Que sepa ver más allá. Que pueda ver qué cosas ocurren en lo más recóndito de su ser. Y que hilvane y haga encaje de bolillos... Señor, necesitan tanto de ti. De tu Palabra y de tu Espíritu. Y yo estoy tan confusa... Sal fiador por ellos y ellas. Señor, bendícelos, sánalos, ámalos como a la niña de tus ojos. No permitas que ninguno de los que nos has encomendado se pierda.

Llevo varios dias dandole vueltas a un salmo... ese que dice:

"Dios mío, Dios mío,
me has atado, me has atado,
y me has hecho caminar entre tinieblas.

Has tensado para mí, tu arco,
y me has hecho blanco de tus flechas".

Y así me siento yo. Caminando entre tinieblas. Sin saber muy bien quién
o qué es el enemigo,contra qué nos enfrentamos Jose Manuel y yo. Zarandeados, fustigados, en medio de una gran incertidumbre. Con la sorpresa continua de situaciones imprevistas que nos superan.

Como blanco de tus flechas. Y creo que es así. Somos el blanco de tus flechas, pero todo tiene un sentido, un sentido trascendente que he empezado a vislumbrar.

Tú no nos dejas solos a pesar de lo duro de la prueba. Hay muchas personas con nombre y apellido rezando por nosotros, y tenemos a toda una comunidad detrás, sosteniéndonos, y eso es una maravilla. Que se dé la comunión en el sufrimiento. Cada vez veo más claro que el amor verdadero se hace patente durante las adversidades, no cuando todo va bien, sino cuando el hermano sufre. Entonces surge esa unidad (mirad cómo se aman) de la que eran testigos los primeros cristianos.

(Para los que leen esto, siento no ser más explícita. Pero no conviene por prudencia).

Hace poco se proclamó la lectura de las tentaciones de Cristo, y creo verdaderamente que tú estas permitiendo que seamos tentados en nuestra historia.

Tírate desde aquí, porque los ángeles te recogerán y no permitirán que tropiece tu pie.¿No eres tú acaso el Hijo de Dios?, le decía Satanás a Jesús,llevándole a lo alto del templo.

Y dijo Cristo: Apartate de mí, Satanás. Porque está escrito, no tentarás al Señor tu Dios.

Yo me veo reflejada en esta tentación, la de apartar mi historia presente, rechazarla, porque el Señor no sabe lo que hace. Lo está haciendo mal. Permite que yo sufra. Yo jamás había renegado de mis hijos. Jamás había renegado de la historia de salvación que el Señor está haciendo con nosotros. Y hace días me encontré renegando de uno de ellos. Me sorprendí de ver lo bajo que puedo caer. Y aún más si el Señor no nos sostiene.

"Sientate, solitario y silencioso
porque el Señor te lo ha impuesto,
inclina el oído,
quizás haya esperanza.
Pon la mejilla, a quien te hiere
porque no rechaza para siempre el Señor,
aún cuando aflige,
usa de misericordia
según su gran amor.

Este salmo me ha confortado. Porque me da la clave. Humilde y silenciosa, a la escucha de mi Padre, que habla a través de los acontecimientos de mi vida. Expectante, y tranquila, en oración. Porque yo soy hija de mi Padre, y heredera del cielo.

Hace un tiempo nos decían durante una catequesis: ¿De quienes sois hijos, de Dios o de Satanás? Y en un pasaje bíblico, Cristo decía: "Vosotros os decís hijos de Abraham, pero vuestro padre es el diablo". Si fuérais hijos de Abrahán, creeríais que yo vengo del Padre. Pero queréis matarme porque sois hijos de la noche y de las tinieblas.(es una versión un poco libre, pero la idea es ésta).

Hoy quiero descubrir tu paternidad, Señor, y acurrucarme en tu regazo. Quiero que me hagas descubrir mi maternidad, y que yo sepa acoger y abrazar a los que me has encomendado. Sólo te pido tu aliento, Señor. Dame entrañas de misericordia y discernimiento para hacer tu voluntad, aun en medio de la tribulación.
P.D.(Rezad por nosotros).

miércoles, 9 de marzo de 2011

Ideas claras sobre el sexo, para adolescentes

He encontrado estas charlas en Internet, y me han parecido tan buenas, que no me resisto a colgarlas en la red. Pueden ayudar a muchos adolescentes y jóvenes a entender el porqué es importante respetar tu propio cuerpo y el de tu chico/a.










sábado, 5 de marzo de 2011

El milagro de Juan Pablo II

Marie Simon Pierre nos relata el milagro que lo llevará a los altares.


Marie Simon Pierre

Han pasado pocos años desde el fallecimiento de Juan Pablo II y ya son muchos las curaciones extraordinarias que se le atribuyen. No son fruto de una histeria colectiva, sino casos concretos avalados por testigos fidedignos y contados con objetividad y, sobre todo, con gran serenidad. La realidad es que Juan Pablo II se ha convertido en un gran intercesor. Marie-Simon-Pierre, una religiosa nacida en 1962, perteneciente a la congregación de las Hermanitas de las Maternidades Católicas, que trabaja actualmente en la maternidad de la Sainte Félicité, en el distrito número 15 de París, ha sido curada de parkinson por intercesión de Juan Pablo II. A Marie Simon Pierre le diagnosticaron los trastornos neurológicos propios de esa enfermedad en junio de 2001, una enfermedad que también padeció Juan Pablo II. Este es el relato de los hechos escrita por la propia monja agraciada con este milagro:

“Estaba enferma de Parkinson. Me fue diagnosticado en junio de 2001. La enfermedad me había afectado toda la parte derecha del cuerpo, causándome una serie de dificultades. Después de tres años, de una fase inicial lentamente progresiva de la enfermedad, se agravaron los síntomas, se acentuaron los temblores, la rigidez, los dolores y el insomnio.

Desde el 2 de abril de 2005, comencé a empeorar de semana en semana, me debilitaba de día en día, no conseguía escribir -soy zurda- y, si intentaba hacerlo, lo que escribía era difícilmente legible. No conseguía conducir el coche, salvo en trayectos muy breves, porque mi pierna izquierda se bloqueaba a veces durante mucho rato y la rigidez no me permitía conducir. Para desarrollar mi trabajo en el ámbito hospitalario necesitaba además siempre mucho tiempo. Estaba totalmente exhausta. Después del diagnóstico, me era difícil ver a Juan Pablo II en televisión; pero me sentía muy cercana a él en la oración, y sabía que podía entender lo que yo vivía. Admiraba su fuerza y su coraje, que me estimulaban a no rendirme y a amar este sufrimiento. Sólo el amor habría dado sentido a todo ello. Era una lucha cotidiana, pero mi único deseo era vivirla en la fe, y de aceptar con amor la voluntad del Padre.

Era la Pascua de 2005, y deseaba ver a nuestro Santo Padre en televisión, porque en mi interior sabía que sería la última vez que iba a poder hacerlo. Durante toda la mañana me preparé para aquel encuentro (él me mostraba lo que yo sería al cabo de algunos años). Era muy duro para mí, que era tan joven... Pero un imprevisto no me permitió verlo. La tarde del 2 de abril de 2005, estaba reunida toda la comunidad para participar en la vigilia de oración en la plaza de San Pedro, transmitida en directo por la televisión francesa de la diócesis de París, cuando fue anunciada la muerte de Juan Pablo II se me vino el mundo encima. Había perdido al amigo que me entendía y que me daba la fuerza de seguir adelante.


Notaba en aquellos días la sensación de un gran vacío, pero sentía la certeza de su presencia viva. El 13 de mayo, fiesta de Nuestra Señora de Fátima, el Papa Benedicto XVI anunció oficialmente el comienzo de la Causa de beatificación y canonización del Siervo de Dios Juan Pablo II. A partir del 14 de mayo, las hermanas de todas las comunidades francesas y africanas de mi Congregación pidieron la intercesión de Juan Pablo II para mi curación. Rezaron incansablemente, hasta que llegó la noticia de la curación. Yo estaba de vacaciones en aquellos días. El 26 de mayo, concluido el tiempo de descanso, volví a la comunidad, totalmente exhausta a causa de la enfermedad. Si crees, verás la gloria de Dios: éste es el fragmento del evangelio de San Juan que me acompaña desde el 14 de mayo. Y el 1 de junio: ´¡No puedo más! Debo luchar para mantenerme en pie y andar´. El 2 de junio, por la tarde, fui a hablar con mi Superiora, para pedirle que me dispensara de toda actividad laboral. Me pidió que resistiese todavía un poco, hasta el regreso de Lourdes, en agosto, y añadió: ´Juan Pablo II no ha dicho todavía la última palabra´.

Luego, la Superiora me dio una estilográfica y me pidió que escribiera «Juan Pablo II». Eran las 17 horas. A duras penas, escribí «Juan Pablo II». Ante la caligrafía ilegible, permanecimos largo rato en silencio... Y la jornada prosiguió como de costumbre. Tras la oración de la tarde, a las 21 horas, pasé por mi oficina para volver después a mi habitación. Sentí el deseo de coger una estilográfica y escribir, como si alguien me dijera: ´Coge tu estilográfica y escribe…´. Eran las 21:30/45. La caligrafía era claramente legible, ¡sorprendente! Me tendí sobre la cama, estupefacta. Habían pasado exactamente dos meses desde el regreso de Juan Pablo II a la Casa del Padre... Me desperté a las 4:30, sorprendida de haber podido dormir. Me levanté de la cama. Mi cuerpo ya no estaba dolorido, había desaparecido la rigidez e interiormente ya no era la misma. Luego sentí una llamada interior y un fuerte impulso a caminar para ir a rezar ante el Santísimo Sacramento. Bajé a la capilla y permanecí en oración. Sentí una profunda paz y una sensación de bienestar, una experiencia demasiado grande, como un misterio, difícil de explicar con palabras.

Después, siempre ante el Santísimo Sacramento, medité los misterios de la luz, de Juan Pablo II. A las 6 de la mañana, salí para unirme a mis hermanas en la capilla, para un momento de oración, seguido de la celebración eucarística. Tenía que recorrer unos 50 metros y, en aquel instante, al caminar, me di cuenta de que mi brazo izquierdo se balanceaba, ya no estaba inmóvil a lo largo del cuerpo. Noté también una ligereza y una agilidad física desconocidas para mí desde hacía mucho tiempo.

Durante la celebración eucarística, me sentí colmada de alegría y de paz. Era el 3 de junio, fiesta del Sagrado Corazón de Jesús. Al salir de Misa, estaba segura de que estaba curada... ´Mi mano ya no tiembla. Me voy de nuevo a escribir´. A mediodía dejé de tomar las medicinas. El 7 de junio, como estaba previsto, fui al neurólogo que me atendía desde hacía 4 años. Se quedó sorprendido, también él, al constatar la imprevista desaparición de todos los síntomas de la enfermedad, a pesar de que había interrumpido el tratamiento cinco días antes de la visita. Al día siguiente, la Superiora General confió a todas nuestras comunidades la acción de gracias, y toda la Congregación inició una novena de gratitud a Juan Pablo II.

He interrumpido todo tipo de tratamiento. He reanudado el trabajo con normalidad, no tengo dificultad alguna para escribir, y conduzco incluso larguísimas distancias. Me parece haber renacido; es una vida nueva, porque nada es como antes. Hoy puedo decir que el amigo que dejó nuestra tierra está ahora muy cercano a mi corazón. Ha hecho crecer en mí el deseo de la adoración del Santísimo Sacramento y el amor por la Eucaristía, que tienen un lugar de privilegio en mi vida de cada día”.