martes, 15 de marzo de 2011

Siéntate, solitario y silencioso

Jesús, hijo de David, ten misericordia de mí que me falta el aliento

-¿Qué quieres que haga?

-Señor, que vea.Quítame la ceguera y la confusión interior. Quítame este malestar y esta incertidumbre, dame de tu Espíritu y de tu sabiduría.
Que yo sepa como cuidar de mis hijos. Sobre todo de los mayores. No me dejes sola, Señor, que me muero.Envíame tu Espíritu Santo. Que sepa ver más allá. Que pueda ver qué cosas ocurren en lo más recóndito de su ser. Y que hilvane y haga encaje de bolillos... Señor, necesitan tanto de ti. De tu Palabra y de tu Espíritu. Y yo estoy tan confusa... Sal fiador por ellos y ellas. Señor, bendícelos, sánalos, ámalos como a la niña de tus ojos. No permitas que ninguno de los que nos has encomendado se pierda.

Llevo varios dias dandole vueltas a un salmo... ese que dice:

"Dios mío, Dios mío,
me has atado, me has atado,
y me has hecho caminar entre tinieblas.

Has tensado para mí, tu arco,
y me has hecho blanco de tus flechas".

Y así me siento yo. Caminando entre tinieblas. Sin saber muy bien quién
o qué es el enemigo,contra qué nos enfrentamos Jose Manuel y yo. Zarandeados, fustigados, en medio de una gran incertidumbre. Con la sorpresa continua de situaciones imprevistas que nos superan.

Como blanco de tus flechas. Y creo que es así. Somos el blanco de tus flechas, pero todo tiene un sentido, un sentido trascendente que he empezado a vislumbrar.

Tú no nos dejas solos a pesar de lo duro de la prueba. Hay muchas personas con nombre y apellido rezando por nosotros, y tenemos a toda una comunidad detrás, sosteniéndonos, y eso es una maravilla. Que se dé la comunión en el sufrimiento. Cada vez veo más claro que el amor verdadero se hace patente durante las adversidades, no cuando todo va bien, sino cuando el hermano sufre. Entonces surge esa unidad (mirad cómo se aman) de la que eran testigos los primeros cristianos.

(Para los que leen esto, siento no ser más explícita. Pero no conviene por prudencia).

Hace poco se proclamó la lectura de las tentaciones de Cristo, y creo verdaderamente que tú estas permitiendo que seamos tentados en nuestra historia.

Tírate desde aquí, porque los ángeles te recogerán y no permitirán que tropiece tu pie.¿No eres tú acaso el Hijo de Dios?, le decía Satanás a Jesús,llevándole a lo alto del templo.

Y dijo Cristo: Apartate de mí, Satanás. Porque está escrito, no tentarás al Señor tu Dios.

Yo me veo reflejada en esta tentación, la de apartar mi historia presente, rechazarla, porque el Señor no sabe lo que hace. Lo está haciendo mal. Permite que yo sufra. Yo jamás había renegado de mis hijos. Jamás había renegado de la historia de salvación que el Señor está haciendo con nosotros. Y hace días me encontré renegando de uno de ellos. Me sorprendí de ver lo bajo que puedo caer. Y aún más si el Señor no nos sostiene.

"Sientate, solitario y silencioso
porque el Señor te lo ha impuesto,
inclina el oído,
quizás haya esperanza.
Pon la mejilla, a quien te hiere
porque no rechaza para siempre el Señor,
aún cuando aflige,
usa de misericordia
según su gran amor.

Este salmo me ha confortado. Porque me da la clave. Humilde y silenciosa, a la escucha de mi Padre, que habla a través de los acontecimientos de mi vida. Expectante, y tranquila, en oración. Porque yo soy hija de mi Padre, y heredera del cielo.

Hace un tiempo nos decían durante una catequesis: ¿De quienes sois hijos, de Dios o de Satanás? Y en un pasaje bíblico, Cristo decía: "Vosotros os decís hijos de Abraham, pero vuestro padre es el diablo". Si fuérais hijos de Abrahán, creeríais que yo vengo del Padre. Pero queréis matarme porque sois hijos de la noche y de las tinieblas.(es una versión un poco libre, pero la idea es ésta).

Hoy quiero descubrir tu paternidad, Señor, y acurrucarme en tu regazo. Quiero que me hagas descubrir mi maternidad, y que yo sepa acoger y abrazar a los que me has encomendado. Sólo te pido tu aliento, Señor. Dame entrañas de misericordia y discernimiento para hacer tu voluntad, aun en medio de la tribulación.
P.D.(Rezad por nosotros).