Jeanny o la paz del corazón
Jeanny está llena de vitalidad. Transmite alegría. Es feliz hasta decir basta. Con Jeanny me ha pasado que primero he recibido su testimonio por escrito, y bastantes meses más tarde, la he llegado a conocer en persona. Es arrolladora. El Señor la ha tenido que pulir, y mucho, para sacar de esta piedra preciosa un diamante único, espectacular. La he conocido durante un Retiro de oración para jóvenes en Navacerrada (Madrid). Ella y a su marido José llevan algo más de un año casados y tienen un precioso bebé de 5 meses. Se casaron sin tener trabajo ninguno de los dos, confiados en que casarse era la voluntad de su Padre Dios, y enseguida Jeanny se quedó embarazada. Aquello les desconcertó un poco, pero como dice Jeanny, “el bebé viene con un pan debajo del brazo. Empezamos a trabajar los dos el mismo día, el 18 de enero de 2016, y el Señor lo hizo así para que comprendiéramos que nuestra vida la lleva Él; era como si nos dijese: no os inquietéis, Yo soy, estoy aquí con vosotros”...