Ayuno y oración por Siria
Hoy es un día especial. Hoy puede ser un día hermoso para todo el que se apunte a esta iniciativa: orar y ayunar por los cristianos perseguidos. En particular, orar y ayunar por el pueblo sirio, que está viviendo situaciones que rayan la locura. Ha tenido que ser fotografiado un niño pequeño, boca a bajo, muerto en la turística playa turca de Ali Hoca Burnu, para que suenen las alarmas de todas las conciencias del mundo. Ese día, en esa playa, murieron también otros niños, no sólo Aylan, también su hermano Galib de cinco años, más dos hermanos gemelos de año y medio que iban en otra barca, más un bebé de nueve meses, más dos hermanos de 9 y 11 años. Es el drama de los que huyen de la muerte y se dan de bruces con ella. Es el drama de los que quieren vivir en paz en su tierra pero han de salir precipitadamente con los niños al cuello o con el colchón a la espalda a causa de una guerra incomprensible, que ellos no han buscado. Es el despropósito de los despropósitos. ¿Quién para esto...