Andorra
Jose Manuel y yo hemos visitado Andorra -verdadero paraíso natural- ; en esta entrada he recogido algunas de las impresiones que nos ha causado esta tierra, tan cerca y tan lejos a la vez de todos nosotros. Lo primero que llama la atención es la espectacularidad del entorno, valles verdes, cuajados de flores, que conservan el encanto de lo no tocado por mano de hombre. Hasta 350 flores diferentes dicen se pueden catalogar en estos parajes, su flor típica, la grandalla, tiene seis pétalos (hay quien afirma que ahora tiene siete, porque cada pétalo representaría a una de las parroquias-provincias del país. Desde la carretera (la primera que une Andorra con España se abrió en 1913, antes sólo había caminos) vemos pueblos colgados en la ladera de las montañas, con casas de piedra y techos de pizarra. Pueblos pequeños que en invierno deben ser hermosísimos, bañados por la nieve que abunda en los Pirineos durante casi todo el año. Así, los valles están surcados por canales de ...