sábado, 28 de diciembre de 2013

En el día de las familias: José, un hombre según el corazón de Dios



Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo». 
José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: «Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto.» 
Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que atentaban contra la vida del niño.» 
Se levantó, cogió al niño y a su madre y volvió a Israel. Pero, al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Y, avisado en sueños, se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría Nazareno.

Mateo 2,13-15.19-23

Habría que reivindicar la figura de san José. En los evangelios sabemos poco de él, sólo que era un artesano de la madera, y según la tradición, bastante mayor que María; un hebreo fiel a Dios y cumplidor de la ley hebráica. Sin embargo, la figura de José sobrepasa estos límites. José  es un hombre según el corazón de Dios, alguien que le busca verdaderamente. Alguien tan coherente con su amor a la Verdad que decide no delatar a María, embarazada sin haber aún convivido con él. Algo, que ciertamente desafía toda lógica. Sin embargo en José  puede más el amor y la confianza en María, así como su deseo de ser justo ante Dios en sus decisiones. 
Después, como sabemos, el ángel del Señor se lo aclarará todo.  
 
José es un hombre íntegro, fidelísimo, entregado a la voluntad de Dios, que se deja llevar por el Espíritu. El ángel le va marcando el camino, y él, obediente, no duda. "Levántate, coge al niño y a su madre"... José lo hace. "Ve a Egipto", y va. "Vuelve a Israel", y vuelve. Es curioso observar cómo José se deja llevar por Dios igual que los primeros apóstoles se dejaron llevar  por el Espíritu Santo. José escudriña los tiempos y los acontecimientos y está plenamente activo en el plan de Dios. No se reserva nada para sí, no antepone su trabajo, o su tribu, a los planes de Dios; él sabe cual es su misión, y la cumple fielmente. Protege a María y al niño, les da un hogar, ejerce de padre y esposo entregado. Protege, ama, acoge. Este es José. Y tiene conexión directa con Dios, ¿cómo es esto? porque en los acontecimientos importantes de su vida la oración le ayuda a ver, a saber cuál es el camino a seguir. El ángel, Dios mismo, le va guiando. Y en su vida, como en la de todos los cristianos fieles que quieren seguir realmente a Cristo Jesús, se va cumpliendo la Escritura: "Llamé a mi hijo para que saliera de Egipto", "le llamarán nazareno". 

También, cada uno de nosotros, hemos salido de Egipto, nos hemos puesto en camino, hemos tomado en nuestros brazos al niño y amado a la Madre, y si Dios lo permite, algún día seremos también identificados con el nazareno. Porque Él se hará carne en cada uno de nosotros.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Situación extrema en Bangui (Africa)



Me ha llegado esta petición de ayuda, HOY 13 de diciembre de 2013,  y proviene de una persona de mi confianza; sé que esto no es un bulo. Si alguien siente la necesidad de ayudar para paliar esta situación angustiosa, que lo haga. Os transmito la carta que me ha llegado a mí, y texto y fotos sobre la situación extrema que se vive hoy en Bangui (Africa)

Queridos amigos/as:

Mi hijo, que pertenece a la Comunidad de las Bienaventuranzas, me ha enviado este mail impresionante, para que lo podáis difundir entre vuestros contactos y así facilitar el que hayan personas que se sientan llamadas a colaborar en la medida en que les sea posible. 

Los donativos llegarán a la Casa Madre (Blagnac, Francia) y de allí se les hará llegar hasta este lugar, en espera de que llegue mientras tanto ayuda internacional.

Unámonos también en oración para que el Buen Dios y nuestra Madre les ayuden

Gracias. Que Dios os lo pague

María Lourdes Palau (Benicarló)




Nuestra casa de la Comunidad en Bangui (África) se ha convertido en un campo de refugiados desde que los rebeldes han tomado el control en la región (guerra civil): ¡15.000 refugiados en el monasterio! Puedes imaginar la situación. Sólo pueden alimentar a los niños con un poco de arroz. La Comunidad ha pedido que distribuyamos a nuestros contactos y parroquias este documento que te pongo en adjunto.

Es una llamada de urgencia a los que puedan hacer un donativo para ayudar a la Comunidad hasta que llegue la ayuda humanitaria internacional. No sé si podéis hacer un donativo o si conocéis a gente que podría hacerlo. Tal vez se podría imprimir la hoja y ponerla a disposición en la parroquia, si el párroco está de acuerdo. Con un poco de suerte, conseguiremos que esa gente pueda celebrar unas Navidades un poco dignas.
 

Gracias,
un abrazo,
Marc


Depósitos desde Francia o el extranjero:

Crédit Agricole Bordeaux

IBAN : FR 76 1330 6003 2626 0055 1201 108 

– BIC : AGRIFRPP833  (este BIC es el correcto)



 
«Se ha desarrollado una globalización de la indiferencia. Casi sin advertirlo, nos volvemos incapaces de compadecernos ante los clamores de los otros, ya no lloramos ante el drama de los demás ni nos interesa cuidarlos, como si todo fuera una responsabilidad ajena que no nos incumbe». Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 54




Bangui : Entre el caos y la generosidad (esta información está fechada el 8 de diciembre de 2013)
 
Sr Marie de la Visitation, CB – Traducion Aïsha del Moral
El hermano Baltasar se puso manos a la obra con algunos jóvenes para limpiar el entorno del dispensario. El poco cloro que les quedaba, les permitió que el dispensario quedará más limpio y acogedor. Activo desde el 2009, el Dispensario del vecindario ha estado viviendo un ritmo fuera de lo

normal desde hace tres días…

Este pasado jueves 5 de diciembre, la situación en la capital se agravó. El régimen del terror resurgió. La población se desplazó tratando de buscar refugio. Las parroquias fueron tomadas por sorpresa y también el Monasterio María, Madre del Verbo (Monasterio de la Comunidad de las Bienaventuranzas, instalada en Bangui desde hace 28 años). Los habitantes del vecindario, conociendo el lugar, habían ya buscado refugio aquí varias veces en el pasado.

Pero desde hace algunos días, los acontecimientos han tomado una amplitud fenomenal.

 

Un campo de refugiados

 

Las mamás llegaron con sus hijos, los primos, los vecinos. 1000, 1700 después 5000, 9000 ¡hasta llegar a 15,000 refugiados ! Aquellos que habían encontrado refugio en la parroquia vecina tuvieron que irse –dos personas acababan de ser asesinadas-, así es que se pusieron en marcha. El monasterio se convirtió desde el jueves en un campo de refugiados. Las bancas de la capilla están afuera, aprovechándose todo el espacio. El primer día muchos se instalaron

fuera sobre el césped. Pero la lluvia llegó y el césped se volvió paja y muy rápidamente, lodo.

Los niños encontraron como único refugio, el gallinero… ante esta inmensa marea humana, cinco soldados de la fuerza inter-africana se instalaron frente al monasterio. El muro que rodea al monasterio, debería permitir proteger un mínimo a esos miles de refugiados. El viernes, soldados de la armada francesa llegaron hasta el monasterio. Después de ver la amplitud de la situación, su decisión fue rápida y clara: enviar refuerzos a ese lugar.

 

Durante este tiempo, en el monasterio, cada uno intenta ayudar en lo que puede. El hermano Baltasar permanece en el dispensario, cuatro personas heridas de bala llegaron para hacerse curar pero no había vendas. Prácticamente no hay medicinas. Murieron en el lugar.

 

Organizarse, consolar

El hermanos José está al servicio de las mamás y los niños. Trata de organizarse pero su tarea es prácticamente imposible. Él se esmera pacíficamente y con perseverancia. Cada uno consola, reconforta… en una atmósfera tensa por el miedo, la angustia. El hermano Dios-bendito se

convirtió en aguador. El carga con dos grandes garrafas, para obtener agua filtrada que distribuye a los hermanos y hermanas del monasterio,

ocupados con todos esos refugiados.

 

Hace falta todo. Comida –sólo los niños han podido obtener un poco de arroz de las reservas de la Comunidad-, medicinas, lugar para que cada

uno pueda dormir, posibilidades de organizarse, contactos, la posibilidad de desplazarse…

 

El hermano Yeelen, responsable de nuestra casa de Bangui, nos escribía en un email el viernes en la noche: “Afuera, jóvenes en oración cantan para

implorarle al cielo para que ya no llueva y para que Dios nos libre del mal. El número es demasiado, para aquellos que conocen Bangui, las esteras están en el suelo, desde la gruta hasta la capilla, la entrada principal, del lado del

noviciado, en la pradera y en el camino al dispensario. No traten de contar el número, no lo lograrán. Sin miedo a las serpientes, dormimos en la hierba, Dios nos protege.

 

El barrio está relativamente en calma esta tarde, pero no sabemos si volveremos a ser visitados esta noche, la psicosis se ha instalado” –añadía también- “es inútil preguntarme si tengo miedo, porque no responderé. Lo que es cierto es que, estoy en esta misión y permanezco por amor a la Iglesia, que es la única que sigue al frente cuando se denuncia el mal y sostiene a los damnificados de todo tipo. Tal vez nos sea quitada la vida en los días que vienen, pero sé que será por amor a todas esas personas.” La Iglesia católica de Centro África ha lanzado un llamado para un cese al fuego  Inmediato, afín de que las ayudas humanitarias puedan circular.

 

Seguir esperando

 

Este sábado en la mañana, monseñor Diosdado Nzapalainga, arzobispo de Bangui, pasó al monasterio acompañado del embajador de Francia. Reconfortó, devolvió la esperanza al aportar comida y una palabra de reconciliación. Unos meses antes, había venido a reconfortar a los 500 refugiados que teníamos, en presencia del pastor y del imam. Su presencia de paz es de un confort invaluable para todos.

 

Mientras los soldados se activan, las políticas se adaptan, y las facciones continúan su avanzada, en el monasterio, la vida de un campo de refugiados continua, con muchas preguntas en la cabeza sobre la vida de mañana, pero también viendo los milagros de vida del África. Esta noche, en el dispensario, una mujer embarazada llegó, después de haber caminado 12 kms. El

hermano Baltasar, sonriente, explica que el alumbramiento se pasó bien, una partera había estado con él. ¡Un pequeño Lucas de 4 kg 800 grs emitió sus primeros gritos!

  

¡AYUDENNOS!

 

La situación de urgencia de Bangui: el caos que reina y la crisis nos impulsan a pedirles su ayuda. Ayuda para poder proveer a las necesidades de los refugiados, para poder alimentarlos, darles medicamentos, volver a sembrar y reconstruir.

 

HAGAN LLEGAR SUS DONES a « AAI BANGUI »: Asso. Alliances Internationales – 60,

avenue du Général Compans 31700 BLAGNAC

Depósitos desde Francia o el extranjero:

Crédit Agricole Bordeaux IBAN : FR 76 1330 6003 2626 0055 1201 108 – BIC :

AGRIRPP833

Desde 1981, la Asociación Alianzas Internacionales sostiene proyectos humanitarios, portados a través del mundo por las casas de la Comunidad Católica de las Bienaventuranzas. Está activa en África Ecuatorial (RDC, RCA, Camerún, Costa de Marfil, Burkina Faso, Mali, Rwanda) y en Asia (Vietnam y China). Cada año, sostiene más de 30 proyectos en los ámbitos de la salud, el desarrollo, la formación y la ayuda a la infancia.


 



miércoles, 27 de noviembre de 2013

Tierra de María, de Juan Manuel Cotelo





Tierra de María, la última película documental de Juan Manuel Cotelo, se estrenará el 5 de diciembre próximo. Puedes entrar en la página web  maryslandmovie.com, y pedir que la proyecten en los cines de tu pueblo o ciudad. 

domingo, 17 de noviembre de 2013

la vida, ¡¡¡lo más!!!

ESta mañana hemos ido a la manifestación en defensa de la vida, organizada por Hazteoir. En medio de la lluvia y el frío allí estabamos con nuestros hijos, porque era necesario y urgente que defendiéramos lo más maravilloso que tiene el ser humano: la vida. El don de la vida.
Os dejo este vídeo, para que se nos empape el corazón.









sábado, 9 de noviembre de 2013

Cristianos "puente"



Viendo la situación de violencia que sufren países como Egipto o Pakistán, habrá quien piense que las religiones son un foco de conflicto -esta es sin duda la idea que desde algunos medios de comunicación y poderes fácticos se pretende introducir en el debate público- sin embargo, no es así. La libertad religiosa es un motor social que genera convivencia, cultura, bien. No es cierto que las religiones hagan mal al hombre, al contrario. En el fondo de toda religión está esa intimidad de Dios con el hombre-mujer, y del hombre-mujer con Dios que hace que éste vea la vida con ojos nuevos. El verdadero hombre religioso es un hombre de paz, no de guerra. 

Habrá que huir de aquellos que manipulan la religión a su antojo para sacar del hombre el odio o la violencia, pero eso es otra cosa; el hombre y la mujer religiosos son siempre portadores de paz. De hecho, y recogiendo las palabras del cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, los cristianos pueden ser un puente de paz entre judíos y musulmanes; son anunciadores de esperanza, en memoria de Abraham, padre de las tres religiones monoteístas, porque la religión enseña que sólo existe un futuro: el futuro compartido. Los cristianos, por otra parte, son un don para cualquier sociedad, y más para estas sociedades multiculturales, porque aportan el sentido de la dignidad humana, de forma especial las mujeres. 

Pero mientras aquí en Occidente los cristianos nos miramos el ombligo, en otras partes del mundo otros hermanos nuestros están conquistando con su vida y muchas veces con su sangre esa dignidad humana que se les pretende arrebatar. Son cristianos puentes. Cristianos que con su vida tienden la mano a otros... en definitiva, ese es el mandato de Cristo: amar hasta a quien te odia. Y eso hacen. Aún arriesgando la propia vida. 

Masacrados y humillados en Irak, Irán, Egipto, Pakistán, Nigueria, India, China, Afganistán... salen de su casa por la mañana y no saben si volverán a pisarla por la noche. En Pakistán, por ejemplo, sólo hay un 3 por ciento de cristianos al lado de una gran comunidad musulmana. Los hijos de los cristianos están discriminados en la escuela, obligados a estudiar el Corán... sus padres tienen los peores trabajos, mal remunerados, les acusan falsamente de blasfemos, queman sus iglesias y sus casas, matan a sus familias...  en 2009 este país sufrió una gran ola de violencia y más de 60 iglesias fueron destruidas. Pero he aquí el testimonio impresionante de Shahbaz Bhatti, Ministro de Minorías de Pakistán del Gobierno presidido por Asif Ali Zardari y cristiano católico, asesinado el 2 de marzo de 2011 por islamistas a causa de su fe.

"Me llamo Shahbaz Bhatti. Nací en una familia católica. Mi padre era un profesor jubilado, y mi madre un ama de casa, que fue educada de acuerdo a los valores cristianos y las enseñanzas de la Biblia; ambas cosas tuvieron gran influencia en mi infancia. Desde pequeño solía ir a la iglesia, y allí encontraba profunda inspiración en las enseñanzas, el sacrificio y la crucifixión de Jesús. Fue el amor a Jesucristo lo que me indujo a ofrecer mis servicios a la Iglesia. Las terribles condiciones en que vivían los cristianos de Pakistán me impactaron. Recuerdo un Viernes Santo, cuando tenía 13 años, que escuché un sermón sobre el sacrificio de Jesús para nuestra redención y la salvación del mundo. Pensé que debía corresponder a ese amor, amando a nuestros hermanos y hermanas, poniéndome al servicio de los cristianos, especialmente de los pobres, los necesitados y los perseguidos de este país islámico. 

Me han pedido que ponga fin a mi lucha, pero siempre me he negado, aun a riesgo de mi vida. Mi respuesta ha sido siempre la misma. No busco popularidad ni posiciones de poder. Solo busco un sitio a los pies de Jesús. Quiero que mi vida, mi carácter y mis acciones hablen por mí, y que digan fuerte y claro que sigo a Jesucristo. Este deseo es tan fuerte en mí que me consideraría un privilegiado si -debido a este esfuerzo combativo para ayudar a los necesitados, los pobres y los cristianos perseguidos de Pakistán- Jesús quisiera aceptar el sacrificio de mi vida. 

Quiero vivir en Cristo y quiero morir en El. No siento miedo en este país. Los extremistas han intentado matarme muchas veces, me han encarcelado, amenazado, perseguido, y han aterrorizado a mi familia. Yo solo digo que, mientras esté con vida, hasta mi último suspiro, seguiré sirviendo a Jesús y a esta pobre y sufriente humanidad, a los cristianos, a los necesitados, a los pobres. 

Creo que los cristianos de todo el mundo que en 2005 le tendieron la mano a los musulmanes víctimas del terremoto han construido un puente de solidaridad, amor, comprensión, colaboración y tolerancia entre ambas religiones. Si estos esfuerzos se mantienen tengo la convicción de que ganaremos los corazones y las mentes de los extremistas. Esto nos llevará a un cambio positivo: la gente no se odiará, no se matará en nombre de la religión, sino que se amarán los unos a los otros, traerán armonía, cultivarán la paz y la comprensión en esta región del mundo. 

Creo que los más necesitados, los pobres, los huérfanos, sea cual sea su religión, deben ser tratados por encima de todo como seres humanos. Estas personas son parte de mi cuerpo en Cristo, son la parte perseguida y necesitada del cuerpo de Cristo. Si llevamos a cabo esta misión, entonces nos habremos ganado un sitio a los pies de Jesús y yo podré mirar Su rostro sin sentir vergüenza".

India, Pakistán, Filipinas, Arabia Saudí, Sudán, Nigeria, Indonesia, Eritrea, Bangladesh, Egipto, Laos, Myanmar, Turquía, Vietnam, Zimbabwe... son otros lugares de sufrimiento y fortaleza por causa de la fe.






sábado, 26 de octubre de 2013

Presentación del libro Yo soy para mi Amado

Os dejo el video de la presentación del libro sobre Elena Romera Santillana, en Caravaca de la Cruz, hace una semana. Fue una experiencia muy bonita, muchas gracias a todos los caravaqueños por su acogida.


miércoles, 23 de octubre de 2013

"Gracias, Señor, porque sonriendo has dicho mi nombre"


Ayer murió Agapito Aliende. Han sido cuatro años codo a codo aquí, en la revista Cooperador Paulino. Ha muerto en unos pocos meses; antes del verano se quejaba de dolores lumbares, que resultaron ser un cáncer fulminante de médula ósea. Agapito tenía 73 años, podría haber vivido aún una decena de años más, pero el Señor quiso llevárselo ya. En los últimos meses había sufrido mucho, porque los médicos no atinaron –hasta el final- a dar con el diagnóstico correcto.
Para mí Agapito ha sido un “hombre según el corazón de Dios”. Sencillo, sin dobleces, afable, con un gran celo por anunciar a Jesucristo. Un hombre íntegro y cabal que dio hasta el último aliento por servir a la Iglesia. Todavía, con setenta y tantos años, se esforzaba por aprender los entresijos del ordenador, y estaba muy despierto  y atento a la vida de la Iglesia y de los hombres y mujeres que la conforman. Tenía sus manías… era curioso cómo cortaba papelitos, y en ellos escribía alguna frase que le llamaba la atención, o algo que debía recordar… tenía sus “papelitos” desperdigados por toda la mesa de trabajo. También los colocaba en el suelo, al lado de la puerta, él sabría el porqué.
 Le encantaba conversar, los años no le habían quitado la alegría, al contrario, parecía un niño en cuerpo de hombre. El brillo de la mirada no lo perdió nunca… Hace poco me llamó la atención un comentario que me hizo. No sé por qué motivo -creo que porque en la editorial San Pablo están preparando una biografía de este santo-  salió a relucir la vida de Pío de Pietralcina,  sacerdote italiano, conocido, entre otras cosas, por sus estigmas… pues Agapito me dijo que este santo le hacía sufrir, estar intranquilo, porque veía que no podía llegar a esos extremos de renuncia de sí mismo, de donación a los demás… A mí, por el contrario, me pareció encomiable que él alimentase todavía esta inquietud, que quisiera alcanzar  la santidad , que no hubiera perdido nada de su amor inicial por Cristo y por la Iglesia.
Era súpercariñoso con mis hijos, y muy atento conmigo. Hasta el día antes de que se fuera de vacaciones con su sobrino, estuvo trayéndome, sin faltar un solo día, un bollo o alguna fruslería con la que endulzar la mañana. Yo los caramelos se los remitía a mis hijas, y de esa “pequeña cosa” –los grandes amores están hechos de “pequeñas cosas”- surgió la corriente de simpatía que había entre él y ellas. Cuando les dije a Victoria, Inés, Judith y Almudena que Agapito estaba muriéndose, que rezáramos un misterio del rosario por él,  se impresionaron mucho. Judith –nueve años- cogió las cuentas del rosario y empezó la retahíla de ave marías… las demás la seguían. Agapito, ahora en el cielo, escuchará también nuestra retahíla de ave marías, yo, de momento, ya le he encomendado muy especialmente a una hija mía, que lo está pasando mal.
Ahora tenemos junto al Padre a un intercesor buenísimo. Yo, por lo menos, no pienso dejarle “descansar”. ¡Con todo lo que aún queda por hacer!
Os dejo su “testamento espiritual”, me encanta aquello de “Gracias, Señor, porque sonriendo has dicho mi nombre y me has llamado a tus brazos”.

Testamento espiritual del P. Agapito Aliende

Yo, Agapito Aliende Palma, percibo que mi carrera por este mundo está cerca a su fin y siento vivamente la necesidad de dar gracias. En el momento de presentarme ante el Señor que me creó, me redimió y me quiso sacerdote en la Sociedad de San Pablo, colmándome de su gracia, encomiendo mi alma a su misericordia.
Le pido humildemente perdón de mis pecados y limitaciones y le ofrezco las pocas cosas buenas que haya podido realizar durante mi vida al servicio de la Sociedad de San Pablo, de la Iglesia y del mundo. Por todo ello, le pido al Señor que me acoja, como Padre bueno.
Profeso, una vez más, mi fe cristiana y católica a la Iglesia de Jesucristo. Me he esforzado siempre por mantenerme humilde y sereno con todos mis hermanos. Pido perdón a todos aquellos que he ofendido consciente o inconscientemente.
Estoy agradecido a todos los hermanos, hermanas, familiares y bienhechores que han hecho tanto para que llegase a este momento de mi vida.
Nací en el seno de una familia humilde y honrada. Esto me ayudó a vivir una vida sencilla y modesta. No he anhelado puestos ni dinero. 

Mi ardiente deseo es que ninguno de los que he conocido y con los que he convivido falte a la cita del Señor.
Espero alcanzar el cielo, para estar un día junto con toda mi familia, mi familia numerosa de sangre y mi familia espiritual, la Familia Paulina, a la que pertenece todo lo que soy y todo lo que tengo, que es muy poquito.
Pido que todos roguéis a Dios por mí, para que por su misericordia infinita me conceda el galardón por el que tanto he luchado. Yo, por mi parte, rogaré por todos vosotros y rogaré por las vocaciones.
Queridos hermanos y hermanas, familiares, amigos y bienhechores: De los demás detalles referentes a los momentos finales de mi tránsito terreno ya se encargará el Superior provincial. Ahora ha llegado el momento de deciros a todos: ¡Adiós! ¡Hasta la vista! Oremos en el nombre de Jesucristo Divino Maestro, de María Reina de los Apóstoles, de San José, de San Pablo Apóstol y de nuestro beato Fundador, el P. Santiago Alberione. Amén. Que así sea.
En mi tumba podéis poner estar palabras: “Gracias, Señor, porque sonriendo has dicho mi nombre y me has llamado a tus brazos”. Firmado: P. Agapito Aliende Palma.

jueves, 10 de octubre de 2013

Charla coloquio con tres jóvenes: "Nosotras nos ponemos límites"

CHARLA-COLOQUIO

Nosotras nos ponemos límites”

Son muy buenas amigas, y tienen muchas cosas en común, como iremos viendo a lo largo de la entrevista. Lo principal, comparten la misma fe. Y eso hoy día, ya es un vínculo de unión muy fuerte. Las tres tienen 18 años, una se llama Teresa Iglesias y estudia 1º de Administración de Empresas, a su lado, Paloma De la Hoz, que ha comenzado 1º de Magisterio, y por último, Teresa Azañedo, que acaba de imbuirse en 1º de Derecho. Con ellas quedo en la antigua cafetería Galaxia de Moncloa (hoy tiene otro nombre) para hablar de lo divino y de lo humano…

En la foto de inicio: De izda a dcha: Teresa Azañedo, Paloma De la Hoz y Teresa Iglesias.


Lo primero que me gustaría saber es de dónde habéis recibido la fe, y por qué creeis.

Teresa Iglesias: Nosotras tenemos la suerte de haber nacido en una familia que nos ha transmitido la fe, y según mi opinión, sobre todo la fe hay que sentirla y vivirla. Hemos tenido una base religiosa en casa, pero después, a mí, por ejemplo, me corresponde alimentarla a través de la oración, conociendo a Dios un poco más, recibiendo una formación adecuada en la parroquia…

Paloma: Sí, luego tú tienes que ir cultivando esa fe con los medios de formación a tu alcance, aplicándolos a tu vida.

Teresa Azañedo: Yo estoy de acuerdo con todo lo anterior, y añadiría que en un principio yo estaba cómoda, a gusto con mis creencias, más tarde, tuve alguna prueba o problema que me hizo darme cuenta de que lo que de verdad vale la pena, lo único inamovible es la fe en Jesucristo.

Teresa Iglesias: Como Teresa, al principio mi fe era un poco rutinaria, ¿iban mis padres a misa? Pues yo también… luego a cierta edad tienes una crisis de fe y te das cuenta de que hay dos caminos: o seguir a Jesús, o dejarle. Yo opté por Cristo, y a partir de ahí me he dado cuenta de que la fe ha de ser el pilar de mi vida. He entendido que para enfrentarme con la vida había de tener un pilar que lo sustentase todo, porque si no, no podía construir un edificio de vida. Para mí la fe es la base sobre la que se sustenta todo, sin ella no podría superar nada.

Paloma: A lo mejor, cuando eres pequeña, te molesta tener que ir a misa. Pero luego, según vas creciendo, te das cuenta de que hay algo más que mueve el mundo. Que existe algo más, no sólo lo que se ve, y hay situaciones que sin fe, yo misma las habría vivido de otra manera. He sentido el apoyo de Dios ante determinados problemas, o he tomado determinadas decisiones movida por la fe en Jesucristo.

¿Cómo experimentáis la fe en Jesucristo cada día?

Teresa Iglesias: Yo la estoy experimentando mucho a través del noviazgo. Si no tienes el sustento de la fe es casi imposible llevar adelante un buen noviazgo. Yo siempre decía que lo fundamental era que mi novio fuera cristiano. Luego vas viendo que en la vida no siempre encuentras a personas así…. Lo primordial que busco en una relación de pareja es que él tenga valores, y si no ha tenido la suerte de tener una familia como la mía, pues al menos que tenga un fondo, porque como dicen por ahí, de donde no hay no se puede sacar. En mi caso concreto, mi novio tiene los mismos valores que yo; pero a los dos hay puntos que nos cuestan… pero gracias a esa fe que tenemos y a esa tendencia a querer hacerlo todo bien -para agradar a Dios y que Él sea la base de nuestra relación-, nos cuesta mucho menos.


Teresa Azañedo: Yo aplico la fe a todos los ámbitos de mi vida: noviazgo, estudio, trabajo, amistades, universidad, familia… Para mí Jesús es como las pilas para un muñeco, o la gasolina o el motor para cada ser humano. Si no lo tuviera a él, para mí cada día no tendría un sentido completo. En cambio, tener la fuerza de Jesucristo desde el primer momento que te levantas hasta que te acuestas, es lo mejor que se puede tener.



Teresa Iglesias: Yo lo experimento en mi vida, a Jesús, Dios hecho hombre, según la ocasión… por ejemplo, si tengo un agobio pues le trato como Padre, soy su hija, y le suplico…. “Hágase tu voluntad, pero mira… “; también le cuento mis alegrías, y en esas ocasiones le trato como amigo. Porque la oración es conversar, conocerle, tratarle…; después, cuando tengo que pedirle perdón y humillarme, entonces le veo como un Dios, como el ser más perfecto y bondadoso, Dios hecho hombre. Jesús me perdona y me da la fuerza para empezar de nuevo.

¿Tenéis amigos no creyentes? ¿Cómo es vuestra relación con ellos? ¿Os da vergüenza decir que sois cristianas?

Paloma: En mi colegio anterior, casi todas pensaban igual que yo; y no era difícil explicar la fe. De pequeña, quizás por inmadurez, sí me ha dado vergüenza reconocerme cristiana, pero ahora que la fe está más asentada, no me importa que mis amigos de la calle me vean saliendo de misa… me preguntan ¿qué haces? Y yo les explico por qué voy a misa, lo que significa Dios en mi vida… en el fondo, esto les hace bien.

Teresa Iglesias: Este verano he viajado al extranjero, y decir que era cristiana y creía en Dios, no me costaba. Lo que me costaba era lo que venía después… una ametralladora de preguntas… y por qué, y porqué, y porqué… pero en realidad, te sientes reafirmada en tu fe. Te das cuenta de lo que crees y de lo que no crees cuando estás con gente distinta a ti en sus convicciones. Lo difícil es explicar aquello en lo que crees.
Paloma: Hay personas que, en principio son tus amigos, que cuando se enteran de que vas a misa dicen ¡ay, qué rara! Y dejan de considerarte su amiga; pero luego hay otros que muestran interés y te preguntan porqué haces tal o cual cosa…

Teresa Azañedo: Yo nunca he tenido problemas por ser cristiana, nunca han dejado de hablarme ni se han metido conmigo… y he conocido a mucha gente que no cree, pero me han respetado, y de hecho, les ha picado la curiosidad y han querido conocer más.

Cuando vosotras estáis con un grupo grande de gente, de amigos… ¿de alguna manera se nota que sois cristianas?

Paloma: Sí, se nota. Porque tú tienes una serie de valores, mientras que para los demás “todo vale”. Nosotras nos ponemos límites. Por ejemplo, vas a un botellón y dices, “ya no bebo más”. Por ti, porque te respetas como persona y sabes que si sigues bebiendo no está bien. En cambio, los demás no tienen límite, les da igual emborrarse.


Teresa Azañedo: O en el tema de la blasfemia… a nosotras no se nos ocurre decir ciertas cosas.
Teresa Iglesias: A simple vista no se nota, pero después, en las conversaciones, en la forma de pensar… en casi todas las conversaciones los cristianos tenemos detalles que revelan que pensamos y actuamos de otra manera.

¿Habláis con vuestros amigos y amigas del aborto? Esto creará polémica, supongo…

Teresa Iglesias: Sí. En realidad son siempre las mismas cuestiones… te digo las más comunes: “si vas por la calle, y te violan ¿cómo no vas a abortar?”;“tengo 16 años, y me quedo embarazada, ¿cómo voy a tener un hijo a esta edad?”; “por una parte, ¿por qué no lo puedo hacer con mi novio? y por otro lado, tengo una edad en la que todavía no quiero tener hijos, así que lo mejor es abortar”.
Yo siempre les digo que si te quedas embarazada hay muchas soluciones, entre ellas, darlo en adopción. Les explico que el ser humano es ser humano desde que es concebido… pero claro, con estas personas tienes que tantear si tienen una formación humana o no. Porque es inútil explicarles el porqué hay que decir “no” al aborto, si ellos no tienen un mínimo de valores. Yo les suelo hacer preguntas, para que piensen por sí mismos y caigan en la verdad: “Tu abuelo, ¿tiene derecho a la vida? –Sí. Y tu padre, ¿tiene derecho a la vida? –Sí. Entonces ¿todo el mundo tiene derecho a nacer? –Sí. Pues ¿quién eres tú para quitarle ese derecho a un ser indefenso, a un ser humano que no se puede defender?”. Intento, a través de preguntas, hacerles entender porqué el aborto está mal. Pero al final, suelen ir un poco a lo suyo.

Paloma: También suelen decirte que si te quedas embarazada y no tienes dinero para mantener al niño, que qué vas a hacer… Yo les digo que hay organizaciones que ayudan a las madres sin recursos, que siempre hay solución.






Teresa Iglesias: Yo creo que la gente tiene miedo a las obligaciones. Quieren todas las facilidades y concebir un hijo es muy fácil, lo difícil es la consecuencia de ese acto. Estamos en una sociedad que promueve no tener obligaciones, no tener límites.

Paloma: Y se parapetan en argumentos falsos, como el de que “eso” todavía no es un niño. Es una “celulita” y así no te creas cargos de conciencia. Pero interiormente sabes que eres la madre y que ese es tu hijo, y que ahí hay vida desde el primer momento. Pero claro, es mucho más fácil cortar por lo sano y abortar.

Teresa Iglesias: Se autoengañan. A lo mejor, si lo piensan en frío se dan cuenta de que ahí hay vida, pero les compensa pensar que ahí no hay vida.

Quisiera que habláramos un momento sobre las relaciones prematrimoniales. Supongo que tendréis amigas que ya tienen relaciones sexuales con sus novios… vosotras, ¿habéis abordado este tema con ellas?

Teresa Iglesias: Es muy difícil hablar de este tema con una persona que no tiene valores. Es muy difícil que lo entiendan. Sólo es válido, creo, el testimonio y el ejemplo que nosotras les podamos dar. Está claro que no hay motivo para hacer nada (aparte de que Dios no está en medio de ese acto) cuando acabas de conocer a un chico, y no sabes al 100 por cien que va a estar contigo el resto de tu vida… además, el acto de entregarse a alguien no es sólo animal , ¡que no somos animales! La relación de entrega sexual y amorosa entre un chico y una chica es un regalo que Dios nos da, y dentro de ese regalo está el crear vida. No se trata sólo de placer, sino de creación de otro ser humano, por ello ha de ser dentro del matrimonio y en una entrega total del uno al otro.

Paloma: Hay chicas que te dicen que su relación de pareja no es sólo por placer, sino porque quieren mucho a su novio y por eso se entregan a él. Pero tú como cristiana sabes que ese acto ha de estar abierto a la vida. Yo sé que Dios ha puesto placer en el acto conyugal, igual que ha puesto placer en el comer; pero en el fondo, la entrega sexual tiene como fin tener hijos. Pero eso no se lo vas a explicar a alguien que no tiene idea de nada. Puedes explicarlo desde un punto de vista más universal, por ejemplo, que todas las personas tenemos dignidad, y si te acuestas con uno que no vas a volver a ver, ya has perdido tu dignidad, algo que es tuyo.

Teresa Azañedo: Si tú te consideras una basura y no te respetas a ti misma, pues sí, lo haces… eres un objeto de usar y tirar, puedes irte con cualquiera; pero si tienes un cierto respeto por ti misma y te consideras persona, has de controlar ese instinto animal que a veces nos sale.

Paloma: En la sociedad en que vivimos es difícil vivir la castidad bien, porque continuamente se promueven métodos anticonceptivos, la sexualidad fuera del matrimonio… si no hay valores, es muy difícil vivir todo esto de lo que estamos hablando.
Autor: Victoria Luque.


Teresa Iglesias: Te das cuenta de lo que crees y de lo que no crees cuando estás con gente distinta a ti en tus convicciones. Lo difícil es explicar aquello en lo que crees

Teresa Azañedo: Si tú te consideras un objeto de usar y tirar, puedes irte con cualquiera; pero si tienes un cierto respeto por ti misma y te consideras persona, has de controlar ese instinto animal que a veces nos sale

Paloma De la Hoz: Hay amigos que cuando se enteran de que vas a misa dicen ¡ay, qué rara! y dejan de considerarte su amiga; pero luego hay otros que muestran interés y te preguntan porqué


Teresa Iglesias: Yo creo que los jóvenes tienen miedo a las obligaciones. Quieren todas las facilidades y concebir un hijo es muy fácil, lo difícil es la consecuencia de ese acto. Estamos en una sociedad que promueve no tener límites

sábado, 28 de septiembre de 2013

EL HOMBRE SIN NOMBRE (Evangelio del hombre rico y lázaro)

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:

- «Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico. Y hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas.
Sucedió que se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán. Se murió también el rico, y lo enterraron. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritó: "Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas. "
Pero Abrahán le contestó:
"Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces. Y además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros."
El rico insistió:
"Te ruego, entonces, padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento."
Abrahán le dice: "Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen."
El rico contestó: "No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán."
Abrahán le dijo: "Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto."»  Lucas 16, 19-31



El Papa Francisco está diciendo hasta la saciedad que hemos de acercarnos a las “periferias existenciales”, ¿qué quiere decir con esto?, algo muy sencillo: que practiquemos la misericordia. El corazón misericordioso es el corazón humilde: Miser cordis. Muchas veces pasamos al lado de la gente sin mirarles a los ojos, yo al menos, así voy... ensimismada en mis cosas, hablo, me relaciono, pero no me preocupo lo más mínimo por las vidas con las que me cruzo. Y si me intereso, me quedo en ese estadio del interés superficial, educado, que no busca al fondo, a la persona. Esto mismo le pasaba al “hombre rico” al que ni siquiera se le nombra en el evangelio por su nombre porque ha perdido su verdadero ser, su ser más profundo, y ha dejado de ser persona... el “hombre rico” ha banqueteado, se ha relacionado con los de su clase, ha llevado una vida cómoda... y no ha bajado nunca la mirada hacia el que sufre, hacia ese que tenía en su propia puerta...

A veces nos parapetamos en nuestra justicia para defendernos de ese “otro” que nos incomoda... y juzgamos, y nos atrincheramos detrás de mil razonamientos para no dar unas monedas o un bocadillo a ese que nos lo está pidiendo. Pero cuando hacemos esto -yo lo tengo comprobado- nos estamos dañando a nosotros mismos, cuando niegas el pan a tu hermano, endureces el corazón... y ya la vida se vuelve gris y sin sentido. Se cierra el cielo no sólo para el que pide, sino sobre todo para el que no da.
Después vendrá Dios Padre y hará justicia. Y entonces cada uno ocupará su lugar según sus obras. Y las obras habrán surgido si el corazón lo hemos mantenido blandito, tierno, misericordioso.

Lázaro -éste sí que tiene nombre- entonces no podrá hacer nada por los inmisericordes. Es igual que el pasaje de las siete vírgenes... el aceite que uno tiene no lo puede pasar al otro, porque ese aceite que es el Espíritu de Dios es para cada uno, personal e intransferible.


Así que oigamos a los profetas, y a Cristo Jesús, muerto y resucitado, ahora que aún podemos enmendar nuestra plana.

jueves, 26 de septiembre de 2013

YO SOY PARA MI AMADO. Confidencias de Elena, una joven con cáncer


Acaba de publicarse Yo soy para mi Amado, de la editorial Buenanueva.
Os dejo a continuación la reseña del libro, por si alguien está interesado en adquirirlo.
Hay que contactar con la página web Buenanueva.es para solicitarlo.
También estará en las librerías religiosas de toda España, aunque para ello aún pasarán unos días -o semanas-. Vale 18 euros.


Elena Romera Santillana vivió con el cáncer siete años, pasó por siete intervenciones
quirúrgicas, varias sesiones de quimioterapia, una prótesis
en la rodilla, la rehabilitación -durísima- de su pierna y su posterior amputación.
Luego vino el cáncer de pulmón y la muerte. Sin embargo, estos
siete años fueron oro probado al crisol; fueron el tiempo en que ella conoció
a su Amado. El Señor le dijo: Aquí estoy, en la cruz me encontrarás…
Y ella le encontró en la cruz.
Decía a quien la quisiera oír: "El cáncer no es una desgracia. Es el regalo
que el Señor me ha hecho, en la cruz he conocido el amor que mi Padre
me tiene. El cáncer es un regalo envuelto en un papel feo, en un periódico
viejo... pero la cruz no me mata, a mí me mata interiormente no
amar como yo quisiera. La cruz no es lo que me quita la paz".

Parecería que nacer en tal o cual lugar es indiferente, no imprime carácter...
pero la realidad es otra. Por una hermosa “casualidad”, Elena nació en
Caravaca de la Cruz, un pueblo de la provincia de Murcia donde se venera
una astilla de la verdadera cruz de Cristo. Y esto, que parecería una inocente
coincidencia, resulta sin embargo muy significativo en esta historia
de Elena...

En este libro hay escondida una PROMESA, un FIAT, y un CUMPLIMIENTO
de esa promesa. La promesa la entrevemos en un viaje que
Elena hace a Santiago de Compostela siendo una jovencita. En esa peregrinación
Elena escucha un salmo: “Ya no te llamarán abandonada, ni a
tu tierra devastada; desde ahora serás mi favorita. Y tu tierra tendrá marido”.
Y Elena se lo cree. Lo guarda en el corazón como María. Esta es la
primera parte de esta historia de amor. La segunda parte comienza cuando
su director espiritual, el padre Sevillano le hace una pregunta, inspirado
por el Espíritu. A Elena por poco le da un pasmo. --No me respondas a
mí... respóndele a Él en tu corazón... ten en cuenta que los esposos duermen
en el mismo lecho, y que el lecho de tu Esposo es la cruz...
A partir de ahí Elena empieza no ya a correr sino a volar en la fe... y en el
AMOR. Y el Señor, que es fiel, cumplirá su promesa y se celebrarán sus
Bodas.