jueves, 26 de septiembre de 2013

YO SOY PARA MI AMADO. Confidencias de Elena, una joven con cáncer


Acaba de publicarse Yo soy para mi Amado, de la editorial Buenanueva.
Os dejo a continuación la reseña del libro, por si alguien está interesado en adquirirlo.
Hay que contactar con la página web Buenanueva.es para solicitarlo.
También estará en las librerías religiosas de toda España, aunque para ello aún pasarán unos días -o semanas-. Vale 18 euros.


Elena Romera Santillana vivió con el cáncer siete años, pasó por siete intervenciones
quirúrgicas, varias sesiones de quimioterapia, una prótesis
en la rodilla, la rehabilitación -durísima- de su pierna y su posterior amputación.
Luego vino el cáncer de pulmón y la muerte. Sin embargo, estos
siete años fueron oro probado al crisol; fueron el tiempo en que ella conoció
a su Amado. El Señor le dijo: Aquí estoy, en la cruz me encontrarás…
Y ella le encontró en la cruz.
Decía a quien la quisiera oír: "El cáncer no es una desgracia. Es el regalo
que el Señor me ha hecho, en la cruz he conocido el amor que mi Padre
me tiene. El cáncer es un regalo envuelto en un papel feo, en un periódico
viejo... pero la cruz no me mata, a mí me mata interiormente no
amar como yo quisiera. La cruz no es lo que me quita la paz".

Parecería que nacer en tal o cual lugar es indiferente, no imprime carácter...
pero la realidad es otra. Por una hermosa “casualidad”, Elena nació en
Caravaca de la Cruz, un pueblo de la provincia de Murcia donde se venera
una astilla de la verdadera cruz de Cristo. Y esto, que parecería una inocente
coincidencia, resulta sin embargo muy significativo en esta historia
de Elena...

En este libro hay escondida una PROMESA, un FIAT, y un CUMPLIMIENTO
de esa promesa. La promesa la entrevemos en un viaje que
Elena hace a Santiago de Compostela siendo una jovencita. En esa peregrinación
Elena escucha un salmo: “Ya no te llamarán abandonada, ni a
tu tierra devastada; desde ahora serás mi favorita. Y tu tierra tendrá marido”.
Y Elena se lo cree. Lo guarda en el corazón como María. Esta es la
primera parte de esta historia de amor. La segunda parte comienza cuando
su director espiritual, el padre Sevillano le hace una pregunta, inspirado
por el Espíritu. A Elena por poco le da un pasmo. --No me respondas a
mí... respóndele a Él en tu corazón... ten en cuenta que los esposos duermen
en el mismo lecho, y que el lecho de tu Esposo es la cruz...
A partir de ahí Elena empieza no ya a correr sino a volar en la fe... y en el
AMOR. Y el Señor, que es fiel, cumplirá su promesa y se celebrarán sus
Bodas.