Bendecidos
Hace mucho que no escribo una entrada "personal", de esas que escribo para mí, para que no se me olvide cómo el Señor actúa en mi vida. Este verano hemos ido a Cañete La Real, Málaga, y ha habido un par de cosillas que quisiera tener presente a partir de ahora. Una es que somos una familia muy bendecida por Dios. Hace mucho tiempo que no rumio esta idea... una de las cosas que me llamó enormemente la atención casi al principio de iniciar el Camino fue la frase de Dios a Abraham: "Sé tú una bendición". Aquello se me quedó grabado a fuego. Yo quería ser una bendición para mi marido, para mis hijos, para los que tengo a mi alrededor, pero no sabía cómo hacerlo. Hoy, diecinueve años más tarde, una priora de un convento de clausura, perdido en el Sur de España, me decía, mirando a mi familia: "Sois muy bendecidos por Dios". Y es verdad. Él es el que nos bendice, el mérito es suyo. El Señor ha estado grande con nosotros, lo que pasa es que a veces se me olv...