domingo, 9 de marzo de 2014

Presentación de YO SOY PARA MI AMADO, en Albacete

El viernes pasado estuvimos de "presentación". Presentamos el libro "Yo soy para mi amado" en una parroquia de Albacete. Allí nos dirigimos mi marido Jose Manuel, el director de la Editorial Bendita María, Jorge Santana y yo misma. Previamente había habido todo un trabajo de organización del evento, a cargo de mi amiga Felicidad Izaguirre, ayudada por Juan Miguel y Raquel. A los tres, así como al párroco de la Sagrada Familia, les doy mis más sinceras Gracias. Y la verdad es fue un encuentro muy gratificante. Asistieron los padres de Elena Romera, la chica "protagonista" del libro, y se creó entre todos los asistentes -unas sesenta personas- un clima de familia muy entrañable. Esta es la quinta presentación del libro, la primera fue en Caravaca de la Cruz, después hemos tenido otras tres más en Madrid, y esta última -de momento- en Albacete. Me sorprendió que muchos de los asistentes compraran dos, tres y hasta cuatro libros para regalar... desde luego me parece una muy buena forma de comunicar esto que nos mueve a todos los cristianos: el amor tan grande que hemos descubierto en nuestro Padre Dios.

Paso a contar someramente, algo sobre el libro... por si a alguien le interesa: El libro narra en el fondo, una historia de amor, la de una novia muy enamorada (Elena) de su Amado, Jesucristo. Estamos acostumbrados a contemplar la relación del hombre –o de la mujer- con la trascendencia como algo estático, frío; muchas veces esta relación religiosa la vemos estructurada en cumplimiento de normas, imposiciones, leyes… cuando en realidad todo aquel que se encuentra con Jesucristo en su vida lo que vive realmente es un encuentro de amor. Algo fantástico. 

Todo el que ha tenido una verdadera experiencia religiosa está realmente vivo por dentro. Y esta fuerza “amorosa” es la que hace que se done a los demás… todo santo, todo apóstol, todo testigo se ha sentido primero amado de una forma única, especial… y esto lo experimenta también Elena. Para Elena Romera, Jesucristo es el Amado. Le dirá a una amiga… “me han salido muchos novios, pero desde que me encontré con uno, ninguno le llega a Éste a la suela de los zapatos”.


¿Y de dónde le venía a Elena esa fuerza interior que la llevaba a donarse, a comunicar el enorme amor que Cristo tiene por cada uno de nosotros? Sencillamente, esa fuerza le venía de la oración y de vivir la fe en una pequeña comunidad, como los primeros cristianos.

 Ella buscó y encontró. “Encontré el Amor de mi vida, lo he abrazado, y no lo dejaré jamás”, estos versos del Cantar de los Cantares se hicieron carne en ella. El libro está plagado de anécdotas y de momentos muy especiales, porque Elena tuvo una vida intensísima, vivió siete años con el cáncer, pero según ella misma dice, fueron los siete años más felices de su vida. Porque buscó y encontró.