sábado, 9 de abril de 2011

Pastelazos a un obispo belga

He visto este vídeo, colgado en Youtube, y me ha dejado muy mal cuerpo. Seguramente porque nadie merece ser tratado así, de todas formas, me impresiona la tranquilidad y la serenidad con la que este obispo asume ser rechazado, zaherido, vilipendiado, en una universidad belga a la que asistió para debatir con un intelectual ateo... y se encontró con un pastelazo en la cara al entrar, y con otro, antes de empezar el debate. Esta es la actitud cristiana, la no resistencia al mal. Los que le asestaron los pasteles reivindicaban su defensa de la práctica de la homosexualidad y el derecho a abortar de las menores de edad. Estupendo. Una buena forma de cargarse de razones.
Ánimo, que Cristo pasó por mucho más que unos pastelazos.