Testimonio personal de Gracia: “Dios, hazlo tú, porque yo no sé” En la vida de la Iglesia hay un número indeterminado de jóvenes cristianos que después de tener relaciones sexuales prematrimoniales con sus parejas deciden vivir la castidad como una forma de dejar espacio a Dios, para que Él hable en sus vidas. San Pablo , en su carta a los Corintios —una ciudad que, como la España de hoy, estaba obsesionada con el sexo—, nos recuerda algo vital: "¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo , que está en vosotros y que habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis?" (1 Cor 6, 19). Así, si tu cuerpo es templo, cada decisión que tomas sobre él es un acto sagrado. No se trata de "reprimir" el deseo, sino de orientarlo. Jesús mismo nos pide en el Evangelio que cuidemos la mirada: "El que mira para desear ya cometió adulterio en su corazón ". No se trata -desde la Iglesia- de ejercer un juicio moralista sobre el otro, sino de entender qu...
He encontrado este blog por casualidad y he estado leyendo unos cuantos artículos. Me parecen buenísimos. He estado un buen rato entretenido.
ResponderEliminarMi parte favorita: "Los hijos".
Felicidades por tus artículos. Te aseguro que seguiré entrando por aquí porque me ha encantado. Este video que has dejado es muy bueno.
Gracias, Nito. Aquí tienes tu casa, entra,y comenta cuanto quieras. Un abrazo.
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