jueves, 6 de enero de 2011

Sobre la Misa de Colón


La verdad es que se suceden los acontecimientos con tanta rapidez, que casi no da tiempo a asimilarlos. Nosotros somos de los que estuvimos en la misa de las familias de Colón, esa misa que da tanto que hablar últimamente. O al menos da mucho que hablar en Religión Digital, y a algunos blogueros y periodistas con nombre y apellido que quisieran que todo hubiera sido de otra forma... ¿quizás menos católico (y eso que católico significa "universal") o lo que es lo mismo, más light? Como dice el Baronrampante, mejor algún sainete o monólogo, o alguna oración interconfesional, algo que aunara voluntades... en lugar de una Misa, que a fin de cuentas, es algo específicamente católico...

En fin, no quiero entrar al trapo porque estas personas lo que dicen, lo dicen desde su convicción más profunda, y merecen respeto. Pero me da cierta pena que algo que es bueno "per se", el hecho de celebrar una eucaristía  en acción de gracias por la familia, la de cada uno de nosotros, la de todos, se convierta en motivo de enfrentamiento, entre supuestos cristianos.

Dicen ellos que todo ha sido monopolizado por los kikos (yo no me considero kika, ni mucho menos; yo no sigo a Kiko Arguello, sino a Jesucristo; el Camino para mí es un andamio que me está acercando a Dios, y dentro de la Iglesia hay muchos, cada uno que se encarame a aquel que le venga mejor según su forma de entender la vida y el mundo). Pero no creo que en el Camino haya ningún deseo de monopolizar nada, al contrario, ojalá todos los cristianos nos implicáramos mucho más en todo lo referente a la expresión pública de la fe.

Si de alguna forma se "ve" más en la celebración la liturgia o los cantos que se realizan en el Camino, quizás haya que mirar alrededor. No sé. Quizás haya que preguntar por qué otras expresiones religiosas de la Iglesia no están presentes en la celebración... por qué se han descolgado, si es que así ha sido... o quizás, la respuesta sea más sencilla que todo eso, quizás se pensó que con la intervención de Manos Unidas, y algunos testimonios de familias, más la conexión con el Papa, vía satélite, más la venida de los Reyes Magos, era suficiente para enriquecer la  celebración. A veces la respuesta menos complicada, es la verdadera.

Por otra parte, se me ocurre que el Camino es un medio, una vía que tienen las parroquias para que los cristianos alcancemos la maduración en la fe... revivamos todo lo que significa nuestro Bautismo, seamos cristianos adultos. En realidad el Camino neocatecumenal no es un movimiento, no viene así en los Estatutos, sino una Iniciación cristiana para adultos, una catequesis continuada para adultos dependiente del obispo del lugar; con lo cual, tampoco me parece descabalado que en las celebraciones multitudinarias se incorporen elementos propios de este camino de fe, porque en realidad, lo que se está haciendo es reavivar la vida de la Iglesia.

Recuerdo que en el primer encuentro del Día de las Familias (en esa ocasión fue una Palabra, no una Eucaristía) participaron en el estrado personas de distintas organizaciones, comunidades eclesiales y movimientos; y en aquella ocasión, siento decirlo, tuve la impresión de que había mucho "acartonamiento", mucho discurso (pesado) y poca vivencia personal, poca entrega, poco testimonio, poco nombrar a Cristo Jesús, y eso es mal síntoma. Tuvo que llegar Kiko y soltar allí enmedio ¡Cristo ha resucitado! tres veces, tres veces lo repitió, y todo Colón a una con él, para que nos dieramos cuenta de que el que verdaderamente nos movía a estar allí era Jesucristo. No la palabrería ni las tonterías de unos y de otros, no el querer figurar, no el "nosotros hemos hecho esto, y esto, y esto otro".

Quiero decir con esto que sí, que es necesaria la comunión, que la Iglesia es rica en carismas y debemos todos esforzarnos por que estén presentes, pero que no hemos de perder de vista la estrella, y esa estrella se llama Cristo Jesús. Por otro lado, si alguien quiere tomar el testigo de la organización de este evento, no creo que el Camino tenga ningún problema en dárselo. El Camino está al servicio de la Iglesia. Y quien quiera entenderlo de otra manera, se equivoca de medio a medio.

P.D.: Yo lo que vi en Colón es lo mismo que he visto en todas las concentraciones (ya sean eucaristías, Palabras, peregrinaciones, etc) convocadas por la Iglesia: personas auténticas que intentan seguir a Jesucristo desde su debilidad, pero al mismo tiempo, con fidelidad a Cristo y al magisterio de la Iglesia. Nada más y nada menos. Y puedo asegurar que en Colón de esas, había mayoría.