martes, 28 de febrero de 2012

"Hablando a los jóvenes, en los colegios, he experimentado la fuerza de Dios"


Paloma Amador Cayuela.
17 años. 2º de Bachillerato. Ciencias de la salud. Ocho hermanos, con ella incluida.
 


-          Quisiera saber cómo has conocido la Iglesia, quién o quienes te han transmitido la fe.
Yo he conocido la Iglesia por mis padres. Ellos están viviendo la fe en una comunidad del Camino neocatecumenal, y desde que tengo uso de conciencia  me he relacionado con gente del Camino. Mis padres son los que me han transmitido la fe, aunque llegado el momento y con su ayuda, me han dejado elegir por mí misma si quería o no comenzar este camino de fe. Desde el principio ha sido un poco difícil por la lucha entre lo que veía fuera de la Iglesia y lo que ésta me ofrecía. Sin embargo, a mí siempre me ha llamado la atención una cosa, la forma de vida de los que están dentro, en la que yo veía un sentido al sufrimiento diario.

- ¿Tienes experiencia propia de que Cristo está resucitado y ha actuado en tu vida, o sigues alimentándote de la fe de tus padres? 

-Sí, tengo experiencia propia porque según he ido creciendo han ido apareciendo pecados o dificultades en mi vida que sólo los he podido superar con la ayuda de Dios. Es decir, sólo he logrado ser feliz y estar a gusto con los demás cuando he dejado las cosas en manos de Dios. La Jornada Mundial de la Juventud ha sido para mí un punto crucial en mi fe. He aprendido que la fe es la relación con Dios que yo tengo, y lo cierto es que desde que me despegué de la fe de mis padres he comenzado una relación con Dios que es lo que da sentido a mi vida.

- Has ido por los colegios en cursos pasados a hablar a los jóvenes de lo que tú has encontrado en la Iglesia,  ¿qué les has dicho, cómo te han acogido, qué experiencia tienes de todo esto?.

-Sí, he ido por los colegios, con otros hermanos de comunidad, anunciando que Dios existe. Y mi experiencia personal  es que a pesar del miedo a “¿qué pensarán de mí?” o incluso a decir “¿qué estoy haciendo?”, he experimentado que pidiéndole fuerzas a Dios no era yo la que hablaba, sino que hablaba una fuerza en el corazón que me empujaba a anunciar a tantos jóvenes que no encuentran sentido a su vida, que sí lo hay, que Dios existe y sólo quiere lo mejor para cada uno, porque Él es Amor.

- En el colegio, con tus compañeros de clase, con los profesores, ¿has tenido que manifestarte como cristiana alguna vez?   

-Siempre he estado en un colegio católico, san Ignacio de Loyola; sin embargo, desde que empecé el  bachillerato estoy en un Instituto público. Me he manifestado como cristiana desde el  primer momento en que se metían con la Iglesia, porque tengo un gran defecto, que es no saber callarme. Sin embargo esto me ha ayudado,  y a pesar de tener una lucha fuerte con la confusión del mundo sobre la Iglesia, esta experiencia ha sido muy gratificante. He tenido que aprender que la que hablaba no era yo, sino Dios. Si hablaba yo, me salían reproches y demás, pero si le pedía ayuda a Dios, era Él quien me inspiraba y yo sentía esta fuerza que antes de servir  a mis compañeros y profesores, me sirve a mí misma.

              -  ¿Cómo has vivido la JMJ de Madrid? ¿Qué poso te ha quedado de todo esto?
-He vivido la JMJ como un gran cambio en mi vida. Me ha impulsado a comenzar a confiar en Dios. He sido voluntaria y he podido ver cómo la fe en Cristo mueve montañas, es decir, cómo atrae a Madrid a millones de personas que se mueven por el simple hecho de que Dios ha actuado en su vida y quieren dar testimonio de ello. Todo esto es lo que me ha impulsado a comenzar a creer que Dios puede actuar en mi vida y darme un sentido verdadero.

              -  ¿Te sientes un bicho raro por ser cristiana?

-No me siento ningún bicho raro, es más, me siento afortunada y me gustaría que todo el mundo se sintiese así, y descubriese lo que yo he descubierto. La gente en el mundo de hoy vive triste, sólo la satisface el dinero, y poco más. Esto es lo que vivo a mi alrededor,  y es por lo que no tengo miedo a decir que soy cristiana.

 - ¿Estás agradecida a la Iglesia por todo lo que te da? ¿Has descubierto un tesoro que  otros ni saben de su existencia?

 -Sí, estoy muy agradecida a la Iglesia por lo que me ha dado y por lo que me está                dejando descubrir. Y como he dicho antes, el  mundo necesita ayuda y somos nosotros los que  debemos ayudar sacando a la luz lo que tenemos, la fe, porque muchas veces nos dejamos engañar  y no lo consideramos suficiente.

(Autor: Victoria Luque)

 “No me siento un bicho raro por ser cristiana, al contrario, me siento muy afortunada y me gustaría que todos descubriesen lo que yo he descubierto

“Sólo he logrado ser feliz y estar a gusto con los demás, cuando he dejado las cosas en las manos de Dios”

“A mí siempre me ha llamado la atención una cosa, la forma de vida de los que están dentro de la Iglesia,  en la que veo un sentido diario al sufrimiento”