sábado, 25 de septiembre de 2010

santo sin ñoñerías

Ayer estuvimos viendo Jose Manuel y yo (más nuestra hija Victoria) una pelí sobre san Juan Bosco, y la verdad es que me sorprendió. Es una producción italiana, y la recomiendo a todos aquellos que quieran acercar a sus hijos la idea de que ser santo no es imposible. Está  al alcance de nuestra mano.Sólo hay que  querer, después Dios dará las ocasiones para vivir lo ordinario de forma extraordinaria, es decir, amando. Todo esto lo explica Juan Bosco a Domingo Savio, uno de sus chicos, que será  mucho más tarde proclamado santo por la Iglesia.

Esta peli no cae en la ñoñería (y mira que esto es complicado, cuando se trata de narrar la vida de un santo). Al contrario, muestra la realidad sin tapujos: dos chavales que se escapan en la primera salida (vigilada por don Bosco) de la cárcel... la ejecución de uno de sus muchachos tras robar y asesinar a un hombre...
pero también se muestra cómo cambian las actitudes y las formas de pensar de más de cien chicos de la calle, a los que Juan Bosco acoge en lo que él llamó su Oratorio. Se ve también cómo el cólera diezma a la población, y cómo estos chavales medio delincuentes en un principio, se vuelcan en ayudar a los enfermos y moribundos. Hay una cosa que a mí me parece fundamental, cómo Juan Bosco está sostenido en todo tiempo por la oración... él consulta a Cristo, y éste le muestra el camino.

Y una frase que la apunto para mí: "estos chicos no necesitan palos, sino mucho amor".
(No es que yo esté dando palos a diestra y siniestra, ya me entendéis, pero veo que a veces no sé acercarme a mis hijos, les juzgo sobremanera, estoy como un "apuntador",  llevándoles la cuenta de todo lo que hacen mal,  y no entro en la caridad, no me pongo en sus pieles y trato de ver la vida desde su perspectiva.
Me sobran gritos y me faltan abrazos, sobre todo con los mayores.


Creo que después de ver esta peli me voy a empapar de las enseñanzas de este santo (fundador de los Salesianos). Puede ayudarme a aterrizar respecto a cómo educar a mis hijos.