viernes, 31 de diciembre de 2010

Duérmete pequeño

Cada vez que veo /y escucho/ este vídeo me estremezco.
Cuánto amor, María, y cuánto dolor. Y cuánta entereza.






Te miro a los ojos y entre tanto llanto parece mentira que te hayan clavado, que seas el pequeño al que he acunado y que se dormía tan pronto en mis brazos; el que se reía al mirar el cielo y cuando rezaba se ponía serio.

Sobre este madero veo aquel pequeño que entre los doctores hablaba en el templo; que cuando pregunte, respondió con calma que de los asuntos de Dios se encargaba ese mismo niño, el que está en la cruz, el rey de los hombres, se llama Jesús.

Ese mismo hombre ya no era un niño, cuando en esa boda le pedí mas vino que dio de comer a un millar de gente y a pobres y enfermos los miró de frente rio con aquellos a quienes mas quiso y lloro en silencio al morir su amigo ya cae la tarde, se nublan los cielos pronto volverás a tu padre eterno; ¡duérmete pequeño, duérmete mi niño, que yo te he entregado todo mi cariño!. como en Nazareth, aquella mañana: "he aquí tu sierva, he aquí tu esclava"