viernes, 27 de febrero de 2009

En medio de las llamas





Ayer fue un día fantástico. Desde el principio al fin.



Pocos días recuerdo yo que hayan sido tan intensos.



Para bien.





Y todo, porque fue un día pleno de alabanza. Pleno de relaciones humanas en las que,

de una u otra forma, aparecías Tú.

Lo primero, una entrevista de trabajo, de la que salí bastante contenta. Y en la que

pude hablar de Ti, sin ese pudor que siento algunas veces al mostrar mi intimidad.


Después, (obviando la comida..., etc), por la tarde,

conocí a una familia que sufre, como tantas por otra parte.

Pero ésta es de las que es tan evidente su dolor, que no es posible disimularlo...

el padre, con un cáncer, el hijo con una esclerosis múltiple (más problemas mentales),

la madre, con los dolores propios de la edad...

y padre y madre, con una fuerza interior considerable.


Ellos nos abrieron su casa y su corazón.

El chico, un joven un tanto desaliñado por aquello de la depresión,

me decía que ya no puede leer, que no se concentra, que no tiene ánimos

para nada, ni para nadie...


Le animé a que le gritara al Señor,

que El tiene poder para sacar de la muerte, vida.



"Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí".

"Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí".




-"Así, hasta que ya no puedas más.

Te aseguro que el Señor escucha. Y salva".



Esta oración del corazón, la rezan en Oriente, y es una llave para reconocerse

débil ante Dios, y necesitado de perdón y sanación.

Todos, yo la primera, queremos huir del sufrimiento, no entendemos nada.


El dolor del alma nos resquebraja por dentro.


Pero se puede llevar con paz.


Se puede llevar de otra manera. Incluso, si me apuráis, con alegría.


"Espera en el Señor, que volverás a alabarlo".



Este salmo para mí ha sido de gran consuelo en los momentos
de sufrimiento.

Esos en los que no ves nada, salvo el abismo.


Recuerdo cuando uno de mis hijos tuvo una alteración del comportamiento...


que no sabíamos cómo tratar...

la desazón que eso nos supuso. Yo lloraba por las esquinas.


Lloraba en las eucaristías. Lloraba en el hospital.


Y ese salmo me consolaba:



"Espera en Dios, que volverás a alabarlo".






En aquel tiempo me fijé en la figura de Abraham, del que dice la Escritura,

que "creyó contra toda esperanza,

y el Señor se lo reputó como justicia".


Dios le pide a Abraham que le entregue a su único hijo,

y que se lo ofrezca en sacrificio. Ese hijo, en el que él había puesto toda su vida.



Y Abraham no duda.



Incluso le dice a Isaac, cuando éste le pregunta,

"Padre, llevamos la leña, el fuego,

pero ¿dónde está la víctima para el sacrificio?


Y Abraham, completamente fiado de que en su Dios

no existe la maldad, responde:

"No te preocupes. Yahvé, proveerá el cordero".


Y así fue. El Señor no le dejó levantar su mano

contra el fruto de sus entrañas.

Y proveyó un cordero, de entre los matorrales.


Ese cordero, que es Cristo Jesús.



"Abraham creyó contra toda esperanza,

y el Señor se lo reputó como justicia".

Cuando nos pasó todo esto, también me ayudó muchísimo María,

a quien continuamente imploraba:

"Señora, tú que sabes lo que es sufrir por un hijo,

intercede por el mío ante el Tuyo".


Y aquello pasó. Incomprensiblemente, pasó.


Ha habido unos cuantos episodios más en los que he notado
que la tierra se abría bajo mis pies.


Cuando Nazareth se encaramó a lo alto del frigorífico, y se bebió un bote entero

de un medicamento que tenía codeína ... y se pasó una noche en la UCI

Unidad de Cuidados Intensivos).


O cuando Jose se cayó de la litera y le llevé a Urgencias porque no se despertaba..
Pero en medio de todos estos avatares, el Señor nos regaló paz.

Que no es poco.

"En medio de las llamas, los tres jóvenes

unánimes cantaban: Gloria."

(Libro de Daniel 3,57-88)



El día terminó de la mejor forma posible.

Con la escucha de Tu Palabra en comunidad.



Cuando volví a casa, estaba agradecida y contenta.

lunes, 23 de febrero de 2009

Zaqueo, baja



En principio, no pensaba ir a la Palabra, porque la cuidadora no podía quedarse con los niños.
Pensaba que iría José Manuel. Pero él estaba cansado. Así que fui yo.

¡Qué regalo tan tremendo!
¡Salí conmocionada!


"Zaqueo, baja pronto.
Conviene que hoy entre en tu casa".


Fue una catequesis espectacular. Espectacular, por lo que me tocó.

Ayer descubrí que esa soledad tan enorme que yo he tenido tantos años,

no es otra cosa que el no ver la obra de Dios en mi vida.

La raíz de mi soledad es el pecado.


El "pecado", esta palabra tabú,

no es otra cosa que el rompimiento de mi ser interno.

El resquebrajamiento de la armonía interior. La ruptura de los lazos de amor

entre Creador y creatura.


Tantas veces me he visto incapaz de querer a nadie, de amar,

de preocuparme por esa o aquella persona...

Ahora sé cuál es la raíz de toda esa frialdad. De toda esa despreocupación.

De toda esa inhumanidad, que me ha hecho sufrir tanto.

El germen de toda mi soledad es el pecado. La muerte óntica.


Es por esto que cuando estoy en gracia puedo amar sin barreras,

puedo entregar plenamente mi tiempo, mis fuerzas, mi alegría.


Porque en soledad, sufres. Y mucho.

El pecado no hace feliz a nadie. En todo caso, hay pecados que

pueden darte una satisfacción momentánea.


Pero después queda el lodazal en el espíritu.

Y yo creo que todas las personas tenemos experiencia de esto.


"Zaqueo, baja pronto.
Conviene que hoy entre en tu casa".


Zaqueo, era un jefecillo de publicanos, rico, y de "pequeña estatura".

La "estatura" hace referencia al calibre humano y espiritual

de esa persona. Zaqueo era un pecador.


Ese Zaqueo, zarandeado por la vida y por las debilidades, soy yo.

Ese pobre, que se subió a un sicomoro, para ver pasar a Cristo, soy yo.

Que también me he subido a un árbol (la Iglesia) para verle pasar.


Ayer el catequista nos animaba a que bajemos ya del árbol,

ya tenemos experiencia de que está vivo y resucitado. Ya le hemos visto.


Al catequista le conozco bien. Le aprecio. Le admiro.

Me parece una persona auténtica que ha buscado a Jesucristo

con todas sus fuerzas, y le ha encontrado.

Me parece que, realmente, es uno de los escogidos por el Señor.

Y eso que a él no le duelen prendas, a la hora de reconocer sus miserias.


Sin embargo, precisamente esto es lo que marca la diferencia.

Si repaso a quienes escoge Dios para darle a conocer, observo que

siempre ha elegido lo peorcito.


David... un adúltero y un asesino. Sin embargo, Dios dice de él:

"Éste es un hombre, según mi corazón". ¿Por qué?

Porque no tapó su delito, sino que lo admitió y se arrepintió.

Francisco de Asís, un vividor, que despilfarraba el dinero de su padre en juergas ...

san Agustín, un licencioso, que estuvo cohabitando con una mujer

de la que tuvo un hijo... Lo que sufrió santa Mónica por él.

Podría seguir, y seguir.

Por todo esto, ayer me cuestionaba seriamente cómo soy yo.

De qué me tengo que convertir. Me da miedo... por lo que pueda encontrar.

El catequista nos decía:

"Ábrele tu casa. Déjale entrar. Reconócete débil y pequeño.

Repasa tu vida. A quién hiciste daño... ¿de qué te tiene que curar el Señor?".


Realmente a mí me cuesta muchísimo reconocerme pecadora.


Estoy repasando, con quietud, a ratos.

Espero que el Señor me ayude a ver lo que hay dentro de mí cuando él no está.


Una cosa es clara: Cuando no tengo a Dios en mi vida.

Cuando no veo su amor por ninguna parte.

Cuando vivo en esa soledad interna que me mata,

y mata todo cuanto toco.

Entonces, enseguida me doy cuenta

de que estoy muerta por dentro.


Es entonces cuando el pecado habita en mí.


"Baja. Conviene que hoy entre en tu casa"


-Bájate ya de ahí. Ya me has visto. Déjame entrar y sanarte.

Señor, dame humildad para reconocerme débil y necesitada de Ti,

porque sólo entonces comprenderé las atrocidades de los demás.

No les juzgaré. Como tú no me juzgaste.

Señor, que no me escandalice de mí misma.

Te pido que cures mi ceguera.

Tú has clavado mis debilidades en tu cruz. ¿De qué tengo miedo?

Que pueda reconocer mi pobreza.

Porque tú viniste a por lo que estaba perdido.

Y si yo me creo perfecta...

¿A qué has venido?, ¿De qué me has liberado?


Señor, ayúdame a caminar por la senda de la verdad.

jueves, 19 de febrero de 2009

Ya está aquí el aborto libre


No sé ni cómo empezar. Es tan atroz. Tan frío, tan calculado, tan distante...

que da náuseas pensar que algo así pueda ser votado, y asumido por buena parte

de la Comisión de Igualdad del congreso de los diputados (con minúscula, porque

para mí, esta institución ha perdido gran parte de su dignidad moral, o al menos,

las personas que la conforman).

Siento ser tan tajante, pero es que no caben medias tintas.

Según la subcomisión que se ha creado para calibrar el tema del aborto

en España, lo ideal sería:

-Aborto libre, y una ley de plazos aún por determinar,

ampliable para casos como "malformación del feto" o "peligro para la salud de la madre".


Esta es la propuesta que el PSOE y sus socios parlamentarios han aprobado.

No tiene desperdicio:


1. Despenalización total del aborto.

2. Se considera el aborto como un derecho de la mujer. Y se integra en una norma general

sobre "Derechos y salud sexual reproductiva".

3. Las adolescentes embarazadas tendrán libertad para abortar,

a partir de los 16 años, sin necesidad de consentimiento previo de los padres.

4. El no nacido no tiene ningún derecho, sólo la mujer.

5. El padre de la criatura no tendrá ni voz ni voto en esta decisión.


El texto ha contado con el voto en contra del PP, y con la abstención de CIU y PNV.

Este informe tendrá que sufrir modificaciones, convertirse en proyecto de ley,

y más adelante, en ley. Es decir, todavía estamos a tiempo de mover las conciencias.


Todo esto ha sido articulado a espaldas de la sociedad,

yo estoy segura de que la mayoría de la población española

no está a favor del aborto libre.

No está a favor de que unas niñas -porque con dieciséis años,

no son otra cosa- puedan decidir si quieren o no cercenar la vida

de otro ser humano.

No están a favor de que los padres de la menor embarazada,

no tengan nada que decir en este asunto.

No están a favor de que un feto de HASTA cinco o seis meses pueda ser abortado.

¿Y qué se conseguirá con todo esto?, ¿La disminución de embarazos no deseados?

¡Tócate las narices!

¡Evidentemente!

¡ Muerto el "perro" (pongo esto con todo el dolor de mi corazón,

pero es que es en lo que se ha convertido ese cigoto-embrión-feto),

se acabó la rabia!.

El aborto libre será concebido como un simple método anticonceptivo. Ni más, ni menos.

Y unas niñas que no pueden entrar en un bar y comprarse un paquete de tabaco,

porque son menores, y por ley tienen prohibido fumar,

podrán, no obstante, someterse a una interrupción de una vida. Que no es la suya.

Y nadie dirá nada. Porque ellas -y todas las mujeres que lo deseen- pueden hacer

de su cuerpo lo que les venga en gana. Para eso son las dueñas.

Y mucha gente no aprueba esto,

yo me he encontrado con mujeres que dicen: "yo, no lo haría...

pero no soy quien para juzgar las circunstancias de los demás".

Yo tampoco soy quien para juzgar a nadie, Dios me libre,

pero sé que tengo que romper una lanza por ese ser humano

del que nadie se acuerda.

Ese que no va a ver nunca la luz del sol,

porque todos estamos mirando hacia otro lado.








martes, 17 de febrero de 2009

Soy mujer, y tengo una vocación



Anoche dormí un tanto intranquila, y esta mañana me he levantado más temprano
de lo habitual. Hemos rezado José Manuel y yo las Laudes, me he duchado,
he vestido a Victoria (Teresa e Inés están enfermas, y se han quedado en la cama),
y la he llevado al colegio. Antes de salir de casa, le he pedido a los mayores que
recen un poco.

-¿Por qué?

-Por que tengo una entrevista de trabajo.
Es para trabajar en una revista cristiana.
Y me gustaría que saliese...

-Ah, vale.

A mi madre también se lo comenté anoche por teléfono.
Y ella, tan prudente como siempre, me dijo:
-"Rezaré para que pase lo mejor para todos, para ti y para tu familia. Para que
se haga la voluntad de Dios".

-Vale, mamá, reza para eso.

Y con este arsenal de oraciones, he cogido el coche, camino de la sede de esta publicación.
Gracias a Dios no me he perdido. Estaba fácil llegar.

He aparcado y me he dirigido a la cafetería. Al poco tiempo,
ha llegado la directora.

Nos hemos tomado un café y le he contado un poco mi vida
(a grandes rasgos) y mi experiencia profesional.

Esta revista lleva poco tiempo en el mercado,
y es, sin lugar a dudas, una delicia de publicación.

La Iglesia necesita aportaciones de este tipo.

Es una revista que busca a la persona, para sacar de ella lo mejor de sí misma.

¿Cómo hacen esto? Desde la cotidianidad. Desde la vida diaria.
Con los pies en la tierra, y con la mirada en lo alto.

Y pensando un poco si existe o no, una identidad de la mujer,
pues el público al que intenta llegar es femenino sobre todo,
(he llegado a la conclusión de que sí,
la mujer tiene una seña de identidad incuestionable: su matriz.

Alguno habrá que ya haya empezado a revolverse en su asiento.
Pero es que la mujer tiene este don único, el de dar la vida.

Y este dar la vida, implica darse a sí misma, donarse en aquello en lo que cree,
cuidar del bienestar interior (no sólo físico) de sus seres queridos.
Nadie dice que se quede, "en casa con la pata quebrada".NO.
Esta forma de ver las cosas es muy banal.

Lo que digo es que estamos dotadas para algo importantísimo:
Para amar... hasta la dimensión de la cruz, si me apuráis.

Yo sólo sé que la capacidad de entrega que he visto en algunas mujeres,
no la he visto en los hombres. En esto somos distintos. Qué le vamos a hacer.
Lo cual no quiere decir que haya excepciones, faltaría menos.

También me he dado cuenta de otra cosa: Que para mí ha sido importante
quedarme en casa cuidando de mis hijos pequeños. He disfrutado de ellos.
También este tiempo, largo, me ha servido para buscar al Señor, y encontrarlo.
Para sentirme amada por El.
Hay veces que pienso que soy como una monja de clausura, pero con familia.

Si no hubiera sido por estos ratos de silencio confiado, de intimidad en oración,
la vida para mí, en la soledad de la casa, hubiera sido muy dura.
Conozco mujeres que han tenido depresiones por no tener una vida social
un tanto más distraída.

Igual que mantengo que estos años en casa han sido fructíferos, también creo que ahora
el Señor me está pidiendo otra cosa: que salga fuera. Que trabaje por construir, en la
medida de mis posibilidades, un mundo más auténtico, menos idólatra. Más fiel.

Más a su imagen y semejanza.

No sé qué pasará. De momento tengo este blog.
Parece increíble como este pequeño artilugio puede acercar tanto a las personas.
Cómo puede aunar voluntades.

Sin duda, éste también es un instrumento al servicio del hombre
( y de la mujer de hoy).


sábado, 14 de febrero de 2009

Tus amores



Oh Dios, tú eres mi Dios,
por ti madrugo.
Mi alma está sedienta de ti,
mi carne suspira por ti
como tierra reseca, agostada, sin agua.

Cómo te contemplaba en el santuario,
viendo tu grandeza y tu fuerza.
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.

En el lecho me acuerdo de ti,
y velando medito en ti
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo.
Mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.

Esta oración la sé de memoria. La rezo muchas veces,
porque muchas veces me encuentro así, agostada y sin agua.
Me pasa sobre todo cuando corto los lazos Contigo.
Cuando me puede el hombre viejo (ahora se diría "la mujer" vieja),
esa que tira de mí, para que todo siga igual,
un día y otro día.
Esa que me ata a la tierra, y me hace ver lo egoísta que soy,
lo iracunda, lo despreciativa, lo imperfecta...
Ahora es uno de esos momentos en que sé que tengo que ir a reconciliarme
contigo,+
lo sé.
Sé que estoy hasta las cejas de soledad,
de buscarme a mí misma.
De encerrarme en mi caparazón.
Incapaz de amar.
Incapaz de darme a mis hijos, y menos, a mi marido.
Juzgadora.
Pero te quiero, Señor...
no me dejes nunca.
No permitas que me aparte de ti.

Oh, Señor, tú eres mi Dios,
por ti madrugo.
Ten misericordia de mí,
que soy una pecadora.

Devuélveme el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.

Aparta de mi pecado tu vista.
Borra en mí toda culpa.

Crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.

No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación...

Señor, tú sabes como soy...
pero tú sabes que te quiero.

Que yo sin ti, no soy nada.

La nada, más el pecado, que diría no sé qué santo.

Devuélveme la frescura primera. Esa que echo tanto de menos...
aquel tiempo de intimidad
donde me mostraste tus amores.

Señor, dame de beber de ese agua...

que yo pueda exultar de gozo en tu presencia.

Que pueda romper las cadenas
que impiden que salga tu creatura.

Señor, que me conmueva,

quítame este corazón de piedra,

y dame un corazón de carne.


Y después pide lo que quieras...


Y dame la gracia para poder hacerlo.

Habla, Señor, que tu sierva escucha...


Señor mío, y Dios mío.

jueves, 12 de febrero de 2009

Opositar de la mano de Dios






Estas tres personas que hoy traigo a este blog, ya están trabajando, pero en su día opositaron.

Hoy recupero sus historias para todos nosotros, porque merece la pena conocer cómo afrontaron aquel tiempo difícil, en que su futuro dependía de unas oposiciones.

Del Libro de los Macabeos: "Entablaron combate con el enemigo entre invocaciones y plegarias. Luchando con las manos, pero orando a Dios en su corazón, abatieron no menos de 35.000 hombres".


APROBAR NO ESTÁ SÓLO EN MIS FUERZAS

María Jesús Puga, gaditana, licenciada en Derecho, lo tiene claro:
Estudiar como si todo dependiera de mí, pero sabiendo que la última palabra
la tiene el Señor.

Él sabe lo que me conviene en cada momento de mi vida;
aunque yo a veces no lo entienda.

Esta certeza de que todo no está en mis fuerzas, me hace descansar.
No se trata de una mentalidad derrotista; Dios me ha dado unos dones

y he de sacarles provecho, pero me ayuda mucho pensar que si Él quiere, aprobaré.

Y si no apruebo, habiendo estudiado lo humanamente posible, será que el Señor

tiene reservada otra cosa, otro trabajo, otra tarea para mí.

Es lo que dice la Escritura: "Tus caminos no son mis caminos".

María Jesús ha sido profesora de Derecho en la Facultad de Jerez de la Frontera,

y hace dos años que prepara oposiciones a Jueces y Fiscales, en Madrid.

"A veces resulta agobiante, porque con 28 años, y habiendo estado trabajando
parece un paso atrás ser opositor.


Además, ahora dependo económicamente de mis padres, y un preparador bueno

supone un desembolso mensual de 44.000 -de las antiguas pesetas- en mi caso".


Esta gaditana eligió esta oposición movida por su afán de servir al hombre

desde una concepción cristiana del mundo:

"Hay quien piensa que juzgar los actos de otras personas no comulga con el Evangelio;
pero el Papa nos ha animado a los jóvenes a integrarnos en la sociedad,

a ser luz y sal en todas nuestras actividades, a participar activamente

a favor del hombre".

Pero María Jesús ha aprendido a mirar en la distancia:

"He comprendido que tengo que distanciarme de lo inmediato,

para ver la obra que el Señor ha realizado, realiza y quiere realizar conmigo.


Él me ha hecho ver que, independientemente de que apruebe o no la oposición,

Él me quiere y está conmigo; que, en todas las circunstancias de mi vida, está a mi lado.

Los opositores a jueces, a notarios, a fiscales…, con diez, doce horas diarias de estudio,

tenemos el peligro de pensar que lo nuestro es lo peor, y hay mucha gente que acaba

necesitando tratamiento psiquiátrico, porque el 70% de la oposición

se centra en el estudio; pero existe otro 30% que se basa en la fuerza psíquica.

El "ora et labora" de los monjes medievales a mí me sirve mucho,

en esto encuentro fortaleza".


HE APRENDIDOA SER HUMILDE

Ricardo Romero tiene 31 años, y es ingeniero técnico informático.

Durante cinco años ha trabajado en una empresa que le ha proporcionado

una buena posición laboral y económica.

Pero... "No me gustaba ese estilo de vida. En mi empresa el fin era ganar dinero,

y esto no me convencía demasiado. Yo gastaré mis fuerzas en limar mi orgullo,

mi egoísmo, en servir al que tengo al lado; en definitiva, daré mi vida por el Evangelio

de Jesucristo, pero no por ser esclavo de un trabajo cuyo fin es ganar dinero

a toda costa, pisando si es necesario al que tienes a tu lado".

Ha dejado ese trabajo y lleva nueve meses preparando unas

oposiciones a guarda forestal.

Ricardo es un amante de la naturaleza, con visado de montaña ha recorrido

los Alpes, los Andes, ha estado en el Himalaya, en la cordillera del Karakorum…,

y ser guarda forestal, según él, le daría una libertad, un contacto con la creación

difícil de hallar en otro tipo de trabajo.

"Gracias a la oposición he tenido más tiempo para acercarme a Dios y ver la vida

de una forma más humilde. Ya no estoy en la carrera por ser alguien dentro

de un escalafón profesional; la oposición me ha servido para ver las cosas desde

otra perspectiva.

He visto que los familiares (salvo mi mujer), los amigos… todo lo que me rodea

me dice que me promocione profesionalmente, que busque el dinero, el bienestar,

la calidad de vida…; para mi madre supuso una humillación que yo dejara ese trabajo

tan bien considerado, sobre todo porque se mueve en un círculo de amistades

donde se valora mucho quién eres desde la perspectiva de cuánto tienes".


HE PROCURADO QUE EL ESTUDIO
SEA ORACIÓN


Cuando hablo con este biólogo y enfermero, Fernando Blas, acaba de conocer

que se ha quedado a una décima de aprobar la oposición a Sanidad Militar.

Ha pasado todas las pruebas, pero sólo había ofertadas quince plazas para toda España,

y él ha conseguido el número 35, de 150 aspirantes.

Está un tanto apesadumbrado, pero todavía le queda ánimo para decir que el año
que viene será el decisivo, entre otras cosas porque, debido a su edad, 29 años, ya no podría
presentarse en más ocasiones:

"El año que viene, a muerte", dice, señalando que para él esta oposición

es muy vocacional: "Hice la carrera de enfermería pensando únicamente

en esta oposición, en ella se conjugan dos cosas: mi vocación militar y mi vocación

por la sanidad.

Siempre he dicho que prefiero trabajar al pie de la cama de los efermos,

que con bacterias".

A Fernando le gustaría poder trabajar en un cuartel como enfermero militar.

Me confiesa que siempre procura llevar la oración al estudio.

"Tengo mucha confianza en la Providencia; si Dios no ha querido que apruebe

este año la oposición, Él sabrá por qué.

Yo confío en que el año que viene lo consiga, y si no fuera así,

yo al menos lo he intentado.

Será, en este caso, que Dios me quiere en otro sitio, realizando otra labor.

Sólo le pido que, sea lo que fuere, pueda aceptar Su voluntad".

Publicado en Alfa y Omega.Año 2000.

lunes, 9 de febrero de 2009

Mamá, no te mueras


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La otra noche, en ese ratito en que rezo con las pequeñas, Victoria, medio llorando, me dijo:
“Mamá, tengo miedo de que te mueras. Si te mueres, yo me muero.”
Inés, por mimetismo, lloraba también. Y en ese desconsuelo, yo trataba de poner un poco de sentido común.
-Yo no me voy a morir. Pero si por casualidad me muero, no pasa nada. Yo desde el cielo cuidaré de vosotras. Y de todos. Sólo cambiaré de lugar. Yo estaré con Dios, mi Padre, y seré muy feliz, y vosotras podéis hablar conmigo, y pedirme lo que necesitéis. Que yo le digo a María: “María, mis hijas necesitan esto, y ella, se lo pide a Jesús…
-Yo no quiero que te mueras. ¿Qué haremos nosotras? ¿Quién nos llevará al colegio? Papá no sabe hacer la comida.
-A ver. Papá podría buscar a alguien que le ayudase a cuidaros, a daros la comida, a llevaros al colegio…
-Pero, aunque no te mueras ahora, te morirás antes que nosotras –decía Victoria-, y yo no quiero que te mueras…
-Mirad, todas las personas hemos sido creadas para la vida, no para la muerte.
Este deseo que tenemos de vivir siempre, es porque Dios nos lo ha puesto en el corazón.

-¿Y por qué nos tenemos que morir?, espetó Victoria.
¿Por qué, a Adán y Eva se les ocurrió comer de una manzana? … No es justo.

-A ver. Lo de Adán y Eva es una historia que quiere decir algo. Es un cuentecito.
El hombre y la mujer han sido creados para amar, y sólo amando somos felices.


Dios nos creó para ser felices. Pero también nos creó libres. Dios no quiere esclavos.
Quiere personas que le amen libremente. Porque El es bueno, y todo lo ha hecho
hermoso.
-Lo que pasa es que Adán y Eva hicieron caso a la serpiente… dijo Inés.
-Sí. Por causa de Satanás entró la muerte en el mundo.
Cuando hacemos el mal, y no el bien, morimos por dentro. El mal nos aleja de Dios, por
esto tuvo que venir Jesús, a la tierra. Para abrirnos las puertas del
cielo que estaban
cerradas para nosotros.
Cristo Jesús venció a la muerte. Clavó todas nuestras debilidades en la cruz.
Así que ya no hay que tener miedo a morir.
Jesucristo nos ha preparado un lugar,
aquí estamos un ratito,
pero nuestra verdadera casa está allí… con El.

-¿Y habrá comida? ¿Y estaremos todos juntos?
-No sabemos muy bien cómo será. Nuestro cuerpo será glorioso,
mantendremos nuestra identidad, pero desarrollaremos capacidades nuevas…dice Julián Marías, un señor que sabe mucho, que cuando estemos junto a Dios, podremos, por ejemplo, descubrir facetas desconocidas hasta ahora en nosotros, por ejemplo, el don de la música, o de la pintura... y que al no haber "tiempo", podríamos conocer a la vez a la persona en su presente, pasado y futuro... en fín, un lío.
Mirad, Jesús, cuando resucitó… una de las veces que se apareció a sus amigos,
comió con ellos pescado…otra vez, dice el evangelio que “estando las puertas cerradas
por miedo a los judíos,
Jesús se presentó en medio de ellos”.

Es decir, que atravesó las paredes… comió… pero era Él mismo,
porque les enseñó sus manos, y tenía el “agujero” de los clavos…
A uno de ellos, no recuerdo ahora cómo se llamaba, le mostró sus manos y el costado,
y el dijo “mete tu dedo”, y “no seas incrédulo, sino creyente”.
Y éste mismo, Tomás se llamaba, cuando vio que era verdad, que había resucitado,
lo reconoció diciendo: “Señor mío, y Dios mío”.
-Pues yo me quiero morir ya para ir con Jesús… concluyó Inés.

Creí que me iba a dar algo. Aquello se estaba desbordando.
Como pude les expliqué que había que esperar a que Dios nos llamara.
Que no valían las prisas…
Al final, conseguí que se durmieran sin más preguntas.
Pero, al margen de la anécdota,
creo que es importante hablarles a los hijos de la muerte con naturalidad.
Porque tenemos una esperanza,
y esta esperanza hay que transmitirla .
Es urgente acabar con el tabú de la muerte.
Los niños necesitan saber que van a morir, pero que ese no es el final,
que este es un autobús, cuya última parada es el cielo.

Es curioso observar cómo la gente vive, come, duerme, trabaja, ríe y sufre
sin plantearse la mayor parte del tiempo qué hace aquí. Qué sentido tiene su vida. Por qué vive.
Es curioso observar cómo unos suben y otros bajan del autobús (la vida) sin plantearse,
hacia dónde va ese autobús. Cuál es su parada final, quién le ha dado el billete,
y qué tiene que hacer durante el trayecto.
Quiero que mis hijos sepan que tienen un Padre que les quiere aunque hagan cosas malas,
y que les perdona y les acoge si ellos le buscan sinceramente.
Quiero que tengan discernimiento. Que sepan dónde está el bien, y dónde el mal. Y que cuando caigan, sepan de dónde les viene el perdón, y el amor. Y se levanten.
Los niños necesitan ver un sentido a la vida.
Urge mostrarles el amor de Dios.
Educar en la Esperanza es primordial para que nuestros hijos,
mis hijos, crezcan sanos por fuera y por dentro.

viernes, 6 de febrero de 2009

Almudena







Hoy, cinco de febrero,
es tu cumpleaños.
Mi preciosa Almudena.
Cumples un añito, y parece que ha pasado un siglo desde que naciste.

Verdaderamente la vida es un torbellino, que te envuelve, te lleva,
te trae,
y si no paro un momento, me devora.

La verdad es que has traído nuevamente alegría a esta casa.
Cada uno de tus hermanos ha dejado un poso de alegría en esta familia.

Cómo te quieren. Te adoran.

Nazareth no soporta oírte llorar en la cuna, ni dos segundos,
enseguida va a por ti.

Teresa igual.

Rocío se pasa el día haciéndote fotos con el móvil,
y Judith (dos años), te trata como a su bebé.
Ella es "tu mamá",
y tú eres "su hija".
Como me descuide, te "enchufa" el biberón.


Los mayores, siguen empeñados en enseñarte monerías.
Y tú, entrometida, les devuelves la mejor de tus sonrisas.

El otro día parecías uno de esos bebés de Youtube,
que se ríen estrepitosamente.
Aquello era una feria: tus hermanos provocándote,
y tú, riendo a carcajada limpia.


Eres un cielo. Eres el cielo.


Hace poco te vi por el pasillo, haciendo las veces de "muñeco",
mirándolo todo desde el carricoche de juguete,
que le han regalado los Reyes a Judith). Tan ricamente.

Y todos alrededor tuya, paseándote,
y riéndote la gracia.

Hace poco te metieron también en la palangana azul,
donde ponemos la ropa para lavar,
ahí, como si eso fuera una atracción del Tío vivo, y tú,
agarrándote con tus manitas,
sentadita, y bien erguido el cuerpo, te lo pasaste pipa.

Por cierto, tus hermanas te han comprado
un regalo, un "detalle".

Inés y Victoria insistían en que una piruleta era lo mejor.

¡La primera piruleta de tu vida!,
decía Teresa, que para eso es la más teatrera.

Tras un buen rato de negociaciones, (no te conviene comer chuches
tan pronto, que cuando se empieza, no se acaba nunca...),
he conseguido que cambien la piruleta por unas galletas
con trocitos de chocolate.

Bueno, come sólo un poquito. Que es tu primer festín dulcero.
También te hemos comprado papá y yo unos zapatos "de andar",
para ver si te animas.

La tarta la vamos a dejar para la noche, después de cenar, porque José
y Miguel se han ido a la "comu", y volverán tarde.


Qué pena que haya gente que no entienda la alegría que dais los niños.

Ayer, sin ir más lejos, la hermana de una amiga mía, al comentarle
que eras la pequeña de nueve hermanos, me dijo, sin pensarlo, claro:

-"Pobrecita" (por ti).

Yo le contesté, sin pensarlo también,

- "¿Pobrecita, por qué?.
Si está encantada con tantos hermanos, que la cuidan y la miman".

-"Claro, claro", respondió la susodicha, dando marcha atrás.

Ellos se lo pierden.

Esto es así. Antes, multiplicábamos por uno, por tres, por seis...
Ahora multiplicamos la alegría y el trabajo por nueve.

Las preocupaciones, no las multiplico por nada,
porque se las paso a Jesús, que Él se ocupa.

Me acuerdo del susto que nos diste al nacer. Por aquello del famoso RH,
estuviste ingresada en la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) cinco días,
faltó una pizca para que te tuviesen que hacer un "cambio de sangre".

Se me encogía el corazón cuando te veía llena de tubitos, y con el antifaz
en los ojos, para que no te molestase la luz de los focos que tenías en la incubadora.

Ahí María, se portó.

Se lo pedí a Ella, como siempre.
Ella es la auxiliadora de los afligidos, y la Madre que intercede ante su Hijo.

Me acuerdo de que tu abuela (mi madre), me dijo:
"No te preocupes. María no falla nunca". Y así fue.

María, que sería de nosotros sin Ti.

Así que, Almudena, disfruta de este día de "cumple".

Un beso muy fuerte de parte de todos.

Que Ella, María de la Almudena,
te siga cuidando como hasta hoy.

P.D. ¡Y a ver cuando andas, que ya es hora!

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