miércoles, 3 de diciembre de 2008

El ayuno agradable a Dios

Ahora que empieza el Adviento, este tiempo de espera, este tiempo en que el espíritu está expectante, esperandoLe...
ahora, me encuentro de sopetón con este texto de Isaías, que es como un agua fresca. Señor, yo quiero de este agua.


--"Mirad, cuando ayunábais lo hacíais por interés, y a todos vuestros obreros explotábais.
Es que ayunais para litigio y pleito
y para dar de puñetazos a malvados.
No ayunéis como hoy,

para hacer oir en las alturas vuestra voz.


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¿Así ha de ser el ayuno que yo elija?
Día de humillarse el hombre, sí,

¿pero agachando como un junco la cabeza? (...)


¿No será éste el ayuno que yo elija?
Deshacer los nudos de la maldad,

soltar las coyundas del yugo,
dejar libres a los maltratados,
y arrancar todo yugo.


¿No será partir al hambriento tu pan,

y a los pobres sin hogar recibir en casa?

¿Que cuando veas a un desnudo le cubras,
y de tu semejante no te apartes?


Entonces brotará tu luz como la aurora,
y tu herida se curará rápidamente.
Te precederá tu justicia, la gloria de Yahvé te seguirá.
Entonces clamarás, y Yahvé te responderá,
pedirás socorro, y dirá: "Aquí estoy".


Si apartas de ti todo yugo,

no apuntas con el dedo y no hablas
maldad,
repartes al hambriento tu pan, y al alma afligida dejas saciada",

resplandecerá en las tinieblas tu luz,
y lo oscuro de ti será como mediodía.


Te guiará Yahvé de continuo,
hartará en los sequedales tu alma,
dará vigor a tus huesos,
y serás como huerto regado,
o como manantial cuyas aguas nunca faltan". (Isaías 58, 3-11)



No me resisto a decir una cosa: Esta actitud, esta conversión que pide el Señor, lleva implícita una promesa: serás feliz. Tendrás paz. Dios estará contigo -y conmigo, si lo pongo en práctica-.Dice, "lo oscuro de ti será como mediodía". Qué maravilla.