domingo, 14 de diciembre de 2008

Carta a la Virgen María


Esta carta la ha escrito Teresa, una de mis hijas (nueve años), y os aseguro que yo no le he dicho absolutamente nada sobre su contenido. Ella lo ha guisado, y ella se lo ha comido. Buen provecho.



Domingo.

Querida Virgen María:

Si pudiera hablar contigo.

Te diría muchas cosas, y esta carta va dirigida a ti.

Gracias por haberme ayudado, y por haber estado siempre junto a mi .

Me gustaría que me dieras fuerzas para seguir adelante.

También que me bendigas en la fe, para estar siempre junto a ti.

Quiero que bendigas a mi familia para que siempre me cuiden.

Tú eres la mejor madre del mundo.

Porque tu hijo Jesús murió en la cruz por nosotros, ¡Es el salvador!

Tú nos estas mirando cada día a cada hora, desde tu mundo que es como un paraíso
sin dolor y sin gritos, es un mundo de tranquilidad.

Y amistad. Como si estuvieras en cualquier rincón del mundo.

Aunque estés solo, la Virgen María siempre estará contigo.

Un saludo. Teresa. La hija de Victoria. !ADIOS¡



POSTDATA: Soy Victoria, la madre de Teresa, de esta carta han pasado nueve años (14 diciembre de 2008), Teresa ya es una joven preciosa, pero os pediría que rezárais por ella un padrenuestro, todos aquellos que pasáis a leer este post. Está en una edad difícil y necesita la fuerza y los dones del Espíritu Santo.
Muchas gracias. Que el Señor os bendiga. (21 de noviembre de 2016)

7 comentarios:

  1. Una carta preciosa que hace cierto el Salmo 8: "Por la boca de los niños de pecho, hablas Señor"... Y por la de los no tan de pecho.

    La Paz en Cristo.

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    1. Querido v.dihalgo
      Que tonto y vacío de corazón te encuentras...

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  2. venía a apuntar la idea que con texto preciso ha escrito Radiomariano.
    que respiro ...

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  3. Sólo unas letras para decir que sí, en su día, cuando teresa escribió esta "carta" me sentí contenta por que mi hija tenía sensibilidad hacia las "cosas de Dios". De hecho, yo creo que todas las personas tenemos esta inquietud por lo que se nos escapa a los ojos, pero que se ve con el corazón (si no lo tenemos taponado, machacado, acribillado por la vida)... no pretendo ni he pretendido nunca asfixiar, atosigar, "adoctrinar"... intento en la medida de mis posibilidades ofrecer a mis hijos lo mejor que yo he encontrado: la fe en Jesucristo. Él, a mí, personalmente, me ha reedificado, me ha hecho Persona, me ha devuelto la alegría y la paz que había perdido en esa vida tan dura, que a veces arrastramos. Y valoro muchísimo la libertad (porque Dios nos la ha dado, entre otros muchos dones) como para cercenársela a nadie. La Verdad os hará libres, dice Jesús. Y es cierto, el conocimiento de su amor nos recrea como personas y nos hace verdaderamente libres.

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